Nuevo reclamo de racionalidad para empresarios y gremialistas

Nuevo reclamo de racionalidad para empresarios y gremialistas
La Presidenta volvió a pedir prudencia ante el inminente inicio de las discusiones para establecer un nuevo salario mínimo vital y móvil
La presidenta Cristina Fernández reclamó a empresarios y trabajadores que mantengan “discusiones racionales” porque, en caso contrario, “no van a ninguna parte” y defendió las políticas de protección del mercado interno, al asegurar que ello “es cuidar los intereses de los que trabajan e invierten”. En cuanto a los centros para formar trabajadores, aseguró que “es bueno, no como algunos creen adoctrinamiento, sino formar argentinos porque durante mucho tiempo deformaron argentinos”.

La jefa de Estado hizo estas declaraciones al participar, por videoconferencia, de la inauguración de una línea de producción de tractores y cosechadoras y de una ampliación de planta de dos empresas de Santa Fe, y de una fábrica de calzado en la localidad bonaerense de Pilar.

En este contexto, la mandataria afirmó que “no hay empresas sin trabajadores capacitados y contentos que se sientan parte de la empresa, ni trabajadores que crean que la empresa no tiene nada que ver con su suerte profesional”. Al respecto, admitió que “no es fácil lograrlo (a este entendimiento) porque hay intereses, y ahí hay choques y discusiones” pero pidió que “las discusiones sean lo suficientemente racionales para entender que los unos sin los otros no van a ninguna parte”.

Además, la Presidenta defendió las políticas de protección del mercado interno, al afirmar que “la administración de comercio es lo que se debe hacer hoy en la Argentina” y considerar que “es en definitiva cuidar los intereses de los que trabajan e invierten” en el país.

“Hoy es un día de industrias, de generación de trabajo y de administración de comercio”, destacó la mandataria, en alusión a la serie de inauguraciones que realizaba por videoconferencia, para concluir que “muchas cosas las hemos logrado sobre la base de la administración del comercio, que es en definitiva cuidar los intereses de los que trabajan e invierten en la Argentina”.

La santafesina Sensor inauguró una ampliación de su planta de Las Totoras, que demandó una inversión total de $11 millones, que permitirá aumentar la capacidad productiva en un 40 por ciento. En tanto, la fabricante de maquinaria agrícola John Deere también inauguró la ampliación de su planta, con una inversión de $598 millones para una línea de producción de tractores y cosechadoras íntegramente producidos en la Argentina. En tanto, en Pilar se habilitó el complejo industrial y logístico de Grimoldi, una inversión de $24 millones (financiada en un 65% con el Programa del Bicentenario del Estado Nacional) que permitió la creación de 150 puestos de trabajo.

“Que no se atranque la Argentina como se atrancó el mundo”, pidió la Presidenta, quien planteó que “nunca más les metan a los jóvenes que una silla producida en la Argentina es una porquería”, ya que “si no saben qué hacer con las manos, las meten donde no corresponde”, en crítica a la apertura indiscriminada a las importaciones.

En cuanto al “valor agregado” de la producción nacional, la jefa de Estado mencionó que cuando ella era joven “el sindicato más importante era UOM (Unión Obrera Metalúrgica), porque había un modelo de desarrollo industrial, la metalurgia alimentaba al resto”, y destacó que “desde 2003 a 2009 se formaron 26.000 trabajadores” en ese rubro.

Salario: vital, móvil y con poco acuerdo

El pedido de racionalidad que hizo ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a trabajadores y empresarios se da en un contexto de un paro de mas de 10 días por parte de los trabajadores del subte, con nulas respuestas empresarias y del Gobierno porteño, y a tan solo dos semanas de la reunión del Consejo del Salario, que fijará el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) para este año.

El paro de trabajadores de subtes mantuvo inmovilizada a toda la red porteña durante 10 días (ver página 6), afectando a más de 900 mil pasajeros por día que se vieron obligados a buscar medios alternativos para llegar a sus trabajos. El reclamo de los trabajadores era un 28% de aumento salarial y mejoras laborales.

El Gobierno nacional apuntó que se trata de un conflicto local, de una empresa que solo funciona en la Ciudad y un convenio laboral que solo se utiliza en la Ciudad, por lo que correspondía la intervención porteña.

Llegará ahora entonces una nueva instancia de diálogo entre el Gobierno nacional, las entidades empresarias y los gremios para definir el nuevo salario mínimo para este año. Será momento entonces de demostrar que se puede abrir un espacio de negociación que evite conflictos.

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