La Mesa Nacional de Productores elabora su respuesta y alternativa ante la intención del Gobierno de sellar una Ley de lechería, que absorbió los mismos desaciertos de la que fracasó el año pasado.
Además del repaso de cuestiones habituales, inherentes a la entidad, donde se remarca la demora o la ausencia de pago de las compensaciones, que en algunos casos alcanzó, se anexó un día de más de debate entre los dirigentes representantes de las diferentes cuencas lecheras del país, para someter a análisis el boceto de un plan de trabajo que el Gobierno quiere convertir en ley, luego del fallido sufrido en 2009, para que bajo una normativa que tiene como objetivos la seguridad alimentaria del país, así como la intervención estatal, desestructurando el cometido de lo que sí podría ser un ordenamiento seguro del sector.
Hoy los tamberos siguen produciendo leche, muy por encima del consumo interno de productos lácteos, con lo cual la excusa de acorralar al comercio internacional pierde validez. Por otra parte, en vez de emplear el poder del Estado para equilibrar los desajustes de la cadena láctea, se tiende a pisar el manejo de una actividad tradicional, cayendo en los vicios clásicos a los que ya se acostumbró este Gobierno.
Esta tarde, la Mesa Nacional repasará las posturas de los diferentes representantes tamberos, para poder elaborar un esquema de respuesta y alternativa ante el planteo que surgió de la Subsecretaría de Lechería del Ministerio de Agricultura y que les fuera presentado el pasado 17 de febrero, ante una delegación convocada. No hay fecha conocida de nueva convocatoria, pero para no dejarse sorprender los tamberos se arremangan para hacer frente a un nuevo desafío, donde nunca se termina de valorar a la materia prima por el precio de los productos lácteos que con ella se elaboran para una correcta progresión, sino que siempre se los mantiene por debajo de los costos productivos.
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