El secretario Martínez Palau afirmó que la flamante operadora del servicio ha propuesto elevarlos de 240 a 500. También analiza implementar el pago por mensaje de texto y tarjeta de débito. El sistema dejó de estar a cargo de Siemens.
El secretario de Transporte, Diego Martínez Palau, aseguró que la nueva empresa que opera el sistema prepago de boletos ha hecho la propuesta de mejorar en el corto plazo una operación que hasta ahora es un verdadero suplicio para el mendocino de a pie.
El ofrecimiento consiste en elevar de 240 a 500 los puntos de venta y carga de tarjetas, como primer paso de un plan que reedita otra promesa oficial del año pasado: que en no mucho tiempo más se pueda cargar el acrílico del colectivo a través de mensajes de texto, tarjetas de débitos e Internet.
El Gobierno buscaría de esa manera eliminar definitivamente el pago con monedas en el colectivo, ya que eso ocasiona roturas en las máquinas de Red Bus y atascamiento de papel.
Sin embargo, todavía no pueden bajar las máquinas del micro debido a que, entre otras cosas, hay que adquirir pistolas lásers para los inspectores del servicio.
Nuevo operador para Red Bus. No sólo en el Gobierno hay nuevos encargados del transporte. También algunos operadores privados han cambiado.
Martínez Palau confirmó que ya no es Siemens la empresa que controla la recaudación de los colectivos y el sistema de tarjetas. Ahora la empresa a cargo de Red Bus es Athos, una firma de capitales franceses que adquirió el paquete accionario de la subsidiaria de la corporación alemana que hasta ahora hacía, deficientemente, el trabajo.
En el Gobierno reconocen que el sistema Red Bus es malo pero, a la vez, parecen haber abierto un nuevo crédito para que el sistema mejore con el desembarco de una nueva operadora.
Es una realidad que hay grandes conglomerados urbanos que no tienen puntos de venta de la tarjeta (uno de ellos es nada menos que el populoso barrio La Estanzuela de Godoy Cruz), pero a la vez en Transporte aducen que el contrato de concesión sólo obligaba instalar 200 y en la actualidad funcionan 240.
También aseguró Martínez Palau que el 90 por ciento de los pasajeros del Gran Mendoza se asegura la manera de viajar con tarjeta, más allá de todos los contratiempos que impone el deficiente servicio.
Contra las críticas. El funcionario también rechazó las críticas del jefe de la CGT y autoridad mayor del sindicato de los choferes (Sipemom), Rodolfo Calcagni, quien había denunciado dispendio en las entregas de pases libres para viajar. (Ver aparte).
Martínez Palau sostuvo que el gremio no ha sido invitado a realizar su aporte para los cambios que quiere hacerle la gestión Pérez al transporte sencillamente porque esos cambios aún están muy verdes.
"Los vamos a invitar cuando esté claro lo que va a pasar", expresó el secretario de Transporte, y explicó que el Gobierno provincial depende en este sentido de las decisiones nacionales en materia de subsidios y sistema en general, a las cuales la Provincia se va a plegar por la "sintonía fina" entre Pérez y Cristina.
El funcionario consignó que una prueba de la indefinición es que el Gobierno Nacional salió este martes a anunciar una quita de subsidios en Buenos Aires para aquellos viajeros que utilizan la tarjeta SUBE "pero no dio la cifra del aumento del pasaje, porque todavía no tienen a cuánto subirá".
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