No tiene incumbencia sobre las áreas vinculadas a la investigación de delitos y dependerá de un subsecretario
Esta es la principal decisión de fondo que adoptó la Provincia en el marco de la reestructuración que puso en marcha en el ministerio de Justicia y Seguridad. De hecho, se dispuso la eliminación de la Superintendencia General que ejercía Paggi y que concentraba el mando sobre el resto de las diez superintendencias. Y Matzkin fue designado Superintendente de las Policías de Seguridad, un cargo que no existía en la cúpula, y conservará el manejo sólo sobre las áreas relacionadas a la prevención del delito y las tareas operativas de la fuerza; función que deberá articular, además, con el funcionario civil que se designará en la nueva Subsecretaría Operativa del ministerio.
De esta forma, si bien seguirá existiendo la figura del jefe uniformado de la Policía, se hará más notoria la injerencia de civiles en el manejo de la fuerza.
Fuentes oficiales dijeron a este diario que habrá modificaciones en las estructuras administrativas del ministerio que conduce Ricardo Casal con el objetivo de "profundizar la lucha contra el delito". En ese marco, aunque el Gobernador desechó la idea de designar un jefe civil como ocurrió durante la última gestión del ex ministro León Arslanián y como impulsaban sectores afines al kirchnerismo, le quitará atribuciones al titular de la fuerza.
El dato más palpable de esa decisión es que la actual Subsecretaría de Política Criminal sumará las superintendencias de Investigaciones Complejas, Científicas, Narcotráfico y Comunicaciones. Es decir, los jefes policiales de esas áreas deberán reportarse con el subsecretario César Albarracín.
En tanto, los aspectos operativos de la fuerza reunidos en el resto de las superintendencias dependerán de Matzkin, quien a su vez deberá articular los lineamientos de la política de seguridad con el futuro titular de la nueva Subsecretaría Operativa que podría quedar en manos del actual funcionario de la Jefatura de Gabinete, Emiliano Baloira.
Con estas movidas, Scioli le hizo un gesto al kirchnerismo que, en varias ocasiones dejó trascender que pretendía cambios en Seguridad. El más fuerte, ubicar como jefe de la fuerza a Matzkin, quien mantiene buen diálogo con Arslanián, uno de los principales asesores de la ministra nacional Nilda Garré. En cambio, no cedió al desdoblamiento de Justicia y Seguridad y mantuvo en el cargo al ministro Ricardo Casal, en varias ocasiones blanco de la Casa Rosada. Y si bien no ubicó a un civil al frente de la fuerza, la estructura del ministerio tendrá mayor injerencia en el accionar policial.
La salida de Paggi y la llegada de Matzkin al pináculo del poder policial no es el único cambio en la cúpula que se prevé. Según trascendió en fuentes oficiales, la gestión de Casal no avanzará con una "purga", sino que dispondrá algunos cambios que no comprenderán a la totalidad de la estructura jerárquica de la fuerza.
Matzkin fue puesto en funciones ayer por Scioli con el cargo de "Jefe Operativo de la Policía", durante un acto que se desarrolló en Casa de Gobierno y en el que el mandatario brindó un especial reconocimiento a Paggi y elogió a su reemplazante.





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