Balconeando. Brizuela y comitiva, en la inauguración oficial.
Es que el albergue pensado para aprovechar un lugar que indentifica a Catamarca como ningún otro, tuvo una historia fallida prácticamente desde que se lanzó:
- El proyecto se remonta al inicio de la primera gestión brizuelista y, según recordó la secretaria Catalina Krapp, "es la primera hostería que le pedimos al Gobernador".
- El edificio comenzó a construirse en 2004 y tendría que haber sido inaugurado en 2005. Sin embargo, demoró casi un lustro más en concretarse.
- La ejecución corrió por cuenta de dos constructoras privadas. INGES (de los hermanos Avilés) fue la encargada de la infraestructura, mientras que la empresa Vera realizó trabajos en el exterior.
- Dificultades presupuestarias y constructivas hicieron que la culminación se aplazara cada vez más.
- A finales de 2008, el Ministerio de Obras Públicas se hizo cargo del edificio y le introdujo modificaciones. A la Provincia le tomó un año más completar la infraestructura.
- Antes de que estuviera terminada la hostería, la Secretaría de Turismo realizó, en octubre de 2008, un llamado a iniciativa privada para la presentación de ofertas, que terminó fracasando.
- La obra costó finalmente 2 millones de pesos y, aunque en un primer momento se anunció que se convocaría a una nueva licitación, el Gobierno terminó entregando el albergue a la municipalidad de Ancasti.
- La comuna al mando de la oficialista Blanca Reyna decidió tercerizar su administración, que recayó en la empresa Huatu S.R.L., del empresario turístico Omar Cooper, quien a su vez es presidente del Bureau de Visitantes de Catamarca.
- Luego de muchas idas y vueltas, la hostería Polo Giménez abrió sus puertas en agosto y, sorpresivamente, uno de los hijos de Catalina Krapp quedó como el administrador.

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