"Un nuevo hito en turismo"

Balconeando. Brizuela y comitiva, en la inauguración oficial.
Estamos inaugurando un nuevo hito en materia turística porque más allá de su magnitud material en volumen o precio, era una necesidad como lo es la hostería de Cortaderas, el Peñón o Villa Vil", sostuvo el gobernador Eduardo Brizuela del Moral, el día de la inauguración de la hostería Polo Giménez, en diciembre pasado, minimizando las demoras y problemas que tuvo su construcción.

Es que el albergue pensado para aprovechar un lugar que indentifica a Catamarca como ningún otro, tuvo una historia fallida prácticamente desde que se lanzó:

- El proyecto se remonta al inicio de la primera gestión brizuelista y, según recordó la secretaria Catalina Krapp, "es la primera hostería que le pedimos al Gobernador".

- El edificio comenzó a construirse en 2004 y tendría que haber sido inaugurado en 2005. Sin embargo, demoró casi un lustro más en concretarse.

- La ejecución corrió por cuenta de dos constructoras privadas. INGES (de los hermanos Avilés) fue la encargada de la infraestructura, mientras que la empresa Vera realizó trabajos en el exterior.

- Dificultades presupuestarias y constructivas hicieron que la culminación se aplazara cada vez más.

- A finales de 2008, el Ministerio de Obras Públicas se hizo cargo del edificio y le introdujo modificaciones. A la Provincia le tomó un año más completar la infraestructura.

- Antes de que estuviera terminada la hostería, la Secretaría de Turismo realizó, en octubre de 2008, un llamado a iniciativa privada para la presentación de ofertas, que terminó fracasando.

- La obra costó finalmente 2 millones de pesos y, aunque en un primer momento se anunció que se convocaría a una nueva licitación, el Gobierno terminó entregando el albergue a la municipalidad de Ancasti.

- La comuna al mando de la oficialista Blanca Reyna decidió tercerizar su administración, que recayó en la empresa Huatu S.R.L., del empresario turístico Omar Cooper, quien a su vez es presidente del Bureau de Visitantes de Catamarca.

- Luego de muchas idas y vueltas, la hostería Polo Giménez abrió sus puertas en agosto y, sorpresivamente, uno de los hijos de Catalina Krapp quedó como el administrador.

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