El FMI, nuevo fantasma para los británicos

El nuevo fantasma es el FMI. La economía domina el debate de las elecciones británicas con este inusual y demonizado protagonista. El Fondo Monetario Internacional está siendo enarbolado como la mayor amenaza a la estabilidad del país por los conservadores en el caso de que los electores se decidan por un Parlamento de minorías o "Hung Parliament", la más cercana posibilidad en los comicios del próximo 6 de mayo en el reino.
El candidato tory David Cameron eligió un escenario alarmante como estrategia para quitarle la iniciativa al liberal demócrata Nick Clegg y neutralizar al laborista Gordon Brown, cuyo fuerte ha sido la férrea conducción de la crisis británica en el peor momento de su historia. Un Parlamento sin mayoría va a generar una crisis de la libra esterlina, pondrá en riesgo la calificación británica y será un período miserable para la gente, según el pronóstico conservador.

Fue el ex Chancellor de las finanzas tory Ken Clarke quien llegó aún más lejos. "Si los británicos deciden no poner un gobierno con una mayoría que pueda trabajar y los mercados piensan que nosotros no podemos taclear nuestra deuda y el problema del déficit, el FMI lo va a tener que hacer por nosotros", dijo Clarke. Cuando el FMI corrió en ayuda de Gran Bretaña en 1976, los británicos lo vivieron como una humillación. El reino se vio forzado a recurrir a créditos de emergencia durante un gobierno laborista, la libra estaba débil y el desempleo alcanzó a un millón y medio de personas. Hoy el déficit llega al 12% del PBI. Actualmente el desempleo alcanza a 2,5 millones de británicos. Clarke fue acusado por empresarios y banqueros de la City de utilizar tácticas para asustar a los británicos, que pueden afectar al país doméstica e internacionalmente. Hasta ahora, el FMI era rechazado por los políticos de los países en vías de desarrollo y por los populistas. Nadie esperaba que los británicos los imitaran para capturar a un electorado que descree de los políticos, cuando son uno de los mayores contribuyentes del Fondo.

EL FMI publicó un informe donde describe "un mundo dividido entre las economías lentas occidentales y las dinámicas economías de los países emergentes", como India y China. "La recuperación económica está actuando mejor de lo esperado pero con velocidades variadas", dijo el FMI. Gran Bretaña se recuperará "moderadamente", pero no a la velocidad que el Fondo pensaba el año pasado. Sostienen que el crecimiento británico será del 1,3% este año y el 2,5% el año próximo, lo que retrasará al reino en su regreso a a la liga de las economías avanzadas. El gobierno disiente con el FMI y proyecta un crecimiento del 3,5%. Pero esta diferencia entre ambos va a tener implicancias para el desempleo y las finanzas públicas. Al FMI le preocupa la tensión social que va generar una recuperación con desempleo en los países desarrollados. Su temor es que este desempleo a corto plazo se transforme en uno a largo plazo.

Según el FMI, Gran Bretaña está alineada junto a Portugal, Irlanda, España y Grecia con el mismo tipo de drama económico. A diferencia de Cameron, que proclama un inmediato ataque al déficit, el FMI coincide con Brown en que un inmediato recorte del déficit va a poner la recuperación del país en peligro. La salida de la peor recesion después de la Segunda Guerra se ha concretado pero el crecimiento económico es mas débil que el esperado: apenas 0,2% en los primeros tres meses del 2010. Los laboristas piensan que si los conservadores llegan e implementan sus prometidos recortes, la economía británica estará en peligro y el desempleo sólo aumentará.

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