Un nuevo caos vivió la ciudad por las protestas

Otra vez el caos se apoderó del microcentro capitalino. Dos reclamos sociales llevados a cabo simultáneamente, colapsaron ayer por la mañana el tránsito de San Salvador de Jujuy,
convirtiendo a sus calles en un verdadero atolladero de vehículos, con colectivos de pasajeros y camiones de gran porte transitando con dificultad por las estrechas arterias, en medio de peatones y automovilistas con evidentes signos de malhumor. Los bocinazos fueron una constante en los nudos viales del casco histórico de la ciudad, al igual que la densa humareda y el hollín despedido por la quema de neumáticos.

Fue otra mañana aciaga la que le tocó vivir a los habitantes de San Salvador de Jujuy, fundamentalmente a los cientos de automovilistas y miles de peatones que transitan diariamente el microcentro capitalino. Si bien no se registraron cortes en los puentes que unen el centro con la periferia de la ciudad, como sucedió el miércoles, el tránsito vehicular igualmente se vio colapsado, sobre todo en la esquina de Belgrano y Argañaraz, donde los automovilistas giraban hacia San Martín para evitar el embotellamiento.

Pero este no fue el único punto donde el atascamiento vehicular se hizo notorio, ya que la principal arteria céntrica -calle Belgrano- se vio desbordada por cientos y cientos de vehículos, que al no poder continuar por Canónigo Gorriti o por Sarmiento, optaban por tomar esa vía de salida, ocasionando largas filas que no lograron descomprimirse hasta los primeros minutos de la tarde.

Es que los manifestantes nucleados bajo la consigna "vecinos autoconvocados", que piden la entrega de terrenos y se instalaron en frente y en los alrededores de Casa de Gobierno, mantuvieron por segundo día consecutivo el corte de tránsito en la esquina de Sarmiento y San Martín, mientras que los ex trabajadores de Zapla, después de varias semanas de huelga de hambre, decidieron cortar el tránsito en las dos manos de avenida Urquiza, poniendo en un brete a los desprevenidos automovilistas y a los trabajadores del volante en general.

La tensión entre los manifestantes se mantuvo ayer inalterable. Los autoconvocados, integrado por familias sin techo de Alto Comedero, El Carmen y Monterrico, entre otras jurisdicciones, expresaron su repudio contra lo que indicaron "fue una represión policial" la que sufrieron el miércoles último, cuando efectivos de la fuerza desalojaron los accesos laterales de Casa de Gobierno para permitir el retiro de los funcionarios y del personal del Ejecutivo, que fueron rehenes de la protesta por un lapso de tiempo prolongado.

Cabe consignar que el episodio terminó con la detención de cinco personas y la denuncia penal por parte del Fiscal de Estado, Alberto Matuk, por privación ilegítima de la libertad de quienes quedaron "atrapados" en el edificio gubernamental.

No aceptan intermediarios Mientras tanto, el delegado de Monterrico de los autoconvocados, Cristián Huanco, señaló que hace más de dos meses que el sector viene esperando pacíficamente soluciones por parte del Gobierno y que ante la indiferencia de las autoridades decidieron implementar medidas de fuerza extremas, como los cortes de calles y puentes.

Además, advirtió que las familias manifestantes están cansadas de los intermediarios del Gobierno y que sólo aceptarán reunirse con el mandatario jujeño.

"Somos la voz de los que tienen miedo a luchar por sus derechos", apuntó el dirigente, mientras comentaba que durante la mañana de ayer "volvimos a sufrir agresiones por parte de efectivos de la Policía”.

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