En la Expo Rural, que se realizó el fin de semana anterior, el Inta presentó un diseño innovador. El objetivo es proteger a quienes trabajan en los invernaderos con agroquímicos.
“Es un prototipo de robot que fue diseñado para hacer fumigaciones en invernaderos y tiene una batería de hasta 12 horas de autonomía”, explicó a El Litoral el director del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria del Centro Regional, José Luis Russo.
Al respecto señaló que “aplica agroquímicos en plantas hortícolas o cultivo bajo tendalero plástico” y que cuenta con un recipiente que tiene una capacidad de 100 litros. El aparato realiza un recorrido preestablecido y debe estar bajo la supervisión de un operario.
Por otra parte, aclaró que no posee otro uso comercial, se puede vender si se realiza un convenio o se llama a licitación para que alguna empresa lleve adelante los trámites necesarios.
“La mayor ventaja es el mínimo contacto del ser humano con los productos tóxicos”, dijo el ingeniero Russo y agregó que “deberían tomarse más recaudos de los que se tiene”. En este sentido, remarcó que el trabajador debe contar con “un equipo protector” en lo que respecta a la vestimenta y otros elementos.
Aclaró que “el operario no sería reemplazado por el robot, alguién tiene que estar para supervisar y controlar la operación”. También expresó que “sin duda, serviría para proteger el medio ambiente”.
Respecto a los cuidados que debe tener un trabajador rural, indicó que “la persona, en la aplicación de agroquímicos, debe respetar un protocolo de precauciones”. Explicó que “además el operario debe higienizarse correctamente, lavar el mameluco y contar con ropa adecuada”.
A esto sumó la precaución al enjuagar recipientes o limpiar la mochila que se utiliza para fumigar. “No hay que volcar ese tipo de líquidos donde exista riesgo de que se infiltre a las napas de agua y de esta manera, lleguen a los ríos”, advirtió.
“También es importante saber qué hacer con los envases de plásticos vacíos de los agroquímicos, estos no deben ser reutilizados bajo ningún aspecto, tampoco se puede acarrear agua o dar cualquier otro uso y sobre todo debe estar fuera del alcance de los niños”, remarcó el ingeniero Russo.
Por otra parte, cabe recordar que el prototipo fue diseñado por profesionales de ingeniería rural del Inta de Castelar, quienes recibieron un premio en la exposición de Palermo.
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