Se estima que se instalarán alrededor de 500 veredas en pendiente en el centro y los principales paseos comerciales de Mar del Plata. La titular de la Omudi destacó la funcionalidad de los trabajos y aclaró que serán acompañados por un plan de concientización
“Cuando la obra está bien hecha, no se nota”, dijo la directora de la Oficina Municipal contra la Discriminación, la Xenofobia el Racismo (Omudi), Agustina Palacios, al ser consultada por El Atlántico acerca del avance de este plan general de accesibilidad sobre la vía pública, al que tildó de “efectivo, seguro y totalmente inclusivo”.
De acuerdo con lo previsto, en total, se instalarían en Mar del Plata alrededor de 500 veredas en forma de pendiente. La funcionaria explicó que “se trata de un plan de obras sobre el que venimos trabajando hace tiempo”, y para el cual se contó con el asesoramiento de la comisión de barreras arquitectónicas del Municipio de General Pueyrredon.
Las obras en cuestión guardan ciertas ventajas y características específicas: abarcan toda la esquina, no requieren de barandas, se realizan en forma rápida sin obstruir la actividad comercial ni el tránsito peatonal y serán instaladas en todas las calles del microcentro y los paseos comerciales.
Al respecto, en cuanto a las ventajas de estas nuevas rampas de accesibilidad, Palacios remarcó que “no solo se trata de una obra que le permite circular sin dificultades a las personas con discapacidad, sino que además resulta de gran utilidad para todos”, desde personas de la Tercera Edad, hasta quienes transitan con un coche para bebés o cargan con una valija.
Hasta el momento, las veredas en pendiente fueron ubicadas en la zona de San Juan, 12 de Octubre y en los accesos a los balnearios de Playa Grande, donde también está previsto reforzar la accesibilidad de cara a la próxima temporada de verano.
En el centro de Mar del Plata, las obras se vienen realizando desde hace varias semanas con “muy buenos resultados” y “a buen ritmo”, según precisaron fuentes del Ente de Obras y Servicios Urbanos (Enosur), a cargo de Manuel Regidor.
Asimismo, la directora de la Omudi remarcó que “es una obra que se realiza en forma rápida y prolija, sin obstruir la actividad comercial ni el tránsito peatonal” y detalló además que las veredas en pendiente “terminan siendo inclusiva para todos” y “muy efectivas y menos peligrosas”.
Por otro lado, al abarcar toda la vereda, la rampa evita así ser obstaculizada por aquellos conductores que estacionan sus vehículos en infracción, como ocurre con las antiguas rampas, cuyo diámetro es proporcional al ancho de una silla de ruedas.
Sin embargo, con el objetivo de generar conciencia en la población y evitar la existencia de barreras arquitectónicas, desde el Municipio se viene promoviendo una serie de charlas, documentales y jornadas en ese sentido.
“Estas obras están incluidas en un importante plan de accesibilidad del Municipio”, precisó Palacios al tiempo que informó que gracias a un susidio de la comunidad española, gestionado por el Centro de Castilla y León de Mar del Plata, se logró poner en marcha una serie de obras en las escuelas municipales de la ciudad.
“Son trabajos para modificar la arquitectura de los establecimientos y transformar la ética, incorporando rampas y barandas para las personas con discapacidad”, indicó la funcionaria.
En otro orden, Palacios informó que la oficina a su cargo viene trabajando sobre la proyección de seis documentales -elaborados en el marco de la Convención de Derechos Humanos sobre Personas con Discapacidad- que serán presentados en distintos ámbitos de la ciudad.
Así, las nuevas rampas de accesibilidad en las esquinas de los principales paseos comerciales de Mar del Plata, las charlas informativas, los documentales y las obras en los establecimientos municipales, se llevan a cabo desde el Municipio de General Pueyrredon para fortalecer el carácter inclusivo y accesible para todos los residentes y visitantes de la ciudad.

Comentá la nota