Los principales aeropuertos tuvieron que cerrar; los trenes y subtes operaron con dificultad
Estas son algunas de las consecuencias que causó el gigantesco temporal de nieve que azotó anteanoche a la ciudad de Nueva York, que amaneció paralizada por la tormenta invernal que afecta a todo el nordeste de Estados Unidos.
A raíz de la fuerte nevada, que estuvo acompañada por vientos de hasta 140 kilómetros por hora y temperaturas de entre 3 y 6 grados bajo cero, los tres principales aeropuertos de la ajetreada zona metropolitana neoyorquina -John F. Kennedy (JFK), La Guardia y Newark- permanecieron cerrados durante prácticamente todo el día, lo que forzó la cancelación de unos 2000 vuelos e impidió a millones de personas regresar a sus casas luego del fin de semana de Navidad.
"El tráfico aéreo debería volver a la normalidad mañana [por hoy]", vaticinó un vocero de la aerolínea Delta, que anteayer había cancelado 850 vuelos. Pese al cierre de las operaciones de pista, todos los aeropuertos mantuvieron sus instalaciones abiertas para albergar a los cientos de miles de viajeros que no encontraban manera de salir de allí, dado que los trenes y ómnibus que ofrecen ese servicio también sufrieron complicaciones para operar por el temporal.
El sistema de subtes de Nueva York, generalmente confiable durante las tormentas de nieve, tampoco pudo con la tormenta: más de 500 pasajeros permanecieron siete horas atrapados sin agua ni comida en un tren de la línea de metro A, que se bloqueó a causa de un apagón eléctrico causado por la nevada.
El tren estaba repleto de pasajeros hambrientos y sedientos que venían del aeropuerto, y que en su mayoría ya habían pasado horas tratando de acceder a esa línea de metro, ante la imposibilidad de conseguir un taxi o colectivo en las terminales.
"Trabajo en el aeropuerto y me mandaron a casa porque allí no había nada que hacer. Al principio me alegré, pero tardé más de cuatro horas, atrapado en el AirTrain y en la línea A del metro, en volver a Brooklyn", contó un empleado de Delta.
Prácticamente todo el tráfico ferroviario, incluido el tren que lleva a JFK y a ciudades cercanas como Boston, fue suspendido durante la jornada de ayer.
Dos hombres despejan la nieve de una plaza en Nueva York - Foto: AFP
2000 vuelos fueron cancelados, las calles están tapadas de nieve, el temporal que azota a EE.UU trae demasiadas complicaciones - Foto: AP
Vista de una autopista en Westport, Connecticut - Foto: AFP
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"Nunca vi algo como esto", dijo John Harris, de New Rochelle, Nueva York, tras salir de un taxi en la ciudad.
"Normalmente me toma entre 20 y 30 minutos manejar hasta el trabajo, pero estuve atrapado en el tráfico durante casi dos horas antes de decidirme a tomar la salida más cercana y subir a un tren. Después me di cuenta de que no funcionaban los trenes en la línea del Norte, por lo que terminé gastando cerca de 40 dólares en un taxi hacia el trabajo", contó.
El temporal también forzó el cierre de varias oficinas, incluida la sede de las Naciones Unidas, que canceló todos los eventos del día, y dejó hasta medio metro de nieve en algunas zonas de la ciudad, como el Central Park, que amaneció cubierto con 51 centímetros de nieve, la mayor cantidad para este mes desde 1948, según el Servicio Meteorológico Nacional. En promedio, la ciudad tuvo unos 60 centímetros de nieve, mientras que en algunos puntos de la vecina Nueva Jersey se rozó el metro.
Con el fin de evitar accidentes, la Oficina de Gestión de Emergencias de Nueva York exhortó a la gente a permanecer en su casa y extremar la precaución en caso de no poder hacerlo. "Los neoyorquinos deben mantenerse fuera de las rutas. Hay que quitar la nieve y retirar los vehículos abandonados para que los servicios de seguridad pública puedan atender las emergencias", advirtió la Oficina, que informó que unos 1700 quitanieves y camiones con sal trabajan desde el domingo para limpiar los más de 9000 kilómetros de calle de la ciudad.
El temporal que azotó a Nueva York es el mismo que provocó nieve, inundaciones y avalanchas en California la semana pasada y a lo largo de la costa oeste y el centro-oeste del país desde mediados de diciembre. De allí se trasladó al Sur, donde provocó la primera Navidad blanca en más de 100 años en lugares como Atlanta, Georgia, e interrumpió las rutas en lugares que no están acostumbrados a la nieve.
El Servicio Meteorológico Nacional había advertido anteayer sobre la inminente llegada del temporal, y emitió alertas de tormenta de nieve desde Maine hasta Nueva Jersey. Esto llevó a que seis estados -Carolina del Norte, Virginia, Maryland, Nueva Jersey, Massachusetts y Maine- declararan el estado de emergencia.
Incluso Florida está sufriendo el rigor inusual de las bajas temperaturas, con una mínima de hasta 2 grados bajo cero en Orlando. Así, este diciembre pasará a la historia en el sur de Florida como el más frío.
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