Por obras complementarias y arreglo de errores de proyecto, el flamante edificio terminará costando $ 20 millones más de lo calculado inicialmente.
Es que entre el presupuesto oficial planteado en el llamado a licitación, y lo gastado hasta ahora por el Gobierno provincial para intentar concluir la obra, la Nueva Terminal ya se encareció un 24,8 por ciento, lo que en números concretos significa casi 20 millones de pesos extra. Ya sea por trabajos adicionales no contemplados en el proyecto arquitectónico o por arreglos de obras mal realizadas, lo cierto es que la T2 (como se la denomina técnicamente) terminará saliendo mucha más plata que la prevista en un principio.
Ayer, a través del decreto 1.743 publicado en el Boletín Oficial (con fecha de firma el 18 de octubre), la Provincia autorizó la realización de tres obras adicionales sobre el complejo terminal por un valor de 3,88 millones de pesos, para construir un cerco perimetral en la playa de estacionamiento, un suelo de cemento por hidrosiembra en talud, y muros de gavillones rellenos de piedra bola.
Este decreto siguió a otro (el 1.779) de la misma fecha, pero dado a conocer el pasado martes, en el que también se habilitaron obras “modificatorias” en la Nueva Terminal, aunque en este caso por cuatro millones de pesos. Dicha resolución dispuso fondos para la compra de bancos de espera, y para el arreglo y refacción de cañerías de agua, cámaras de inspección y conductos cloacales que, se supone, estarían mal diseñados.
Pero antes de ello, el 5 de agosto pasado, el gobernador Juan Schiaretti había firmado el decreto 1.260, a través del cual se agregaron al proyecto adicional obras complementarias por otros 4,2 millones de pesos. En ese caso, con dichos fondos se autorizó la construcción del túnel de vinculación entre el nuevo edificio y el viejo, la realización de diversas obras de desagües pluviales y cloacales para no afectar instalaciones del Colegio Taborín, además de otros trabajos de drenaje en el edificio del ex Molino Minetti.
Los fondos extra autorizados por los tres decretos fueron financiados, tal como el presupuesto principal, por la Agencia Córdoba Inversión y Financiamiento (Acif).
Con todos estos agregados y refacciones por fallas, la obra terminará costando un 25 por ciento más que el presupuesto oficial. Aquella inicial previsión fue de 78,5 millones de pesos, que pasó a ser de 86 millones de acuerdo a la oferta más económica presentada por la contratista de la obra (Riva SAIICFA), y que ahora termina siendo de 98,1 millones de pesos. Esto, claro está, en la medida que no aparezcan más decretos que sigan encareciendo el “agujero negro” de la Nueva Terminal.
Un 25% más. Respecto del presupuesto oficial con el que la Provincia hizo el llamado a licitación ($ 78,5 millones), la Nueva Terminal terminará costando un 25% más: $ 98,1 millones (alrededor de $ 20 millones adicionales).

Comentá la nota