Los dirigentes e intendentes kirchneristas, que no forman parte del PJ bonaerense, buscan estrechar vínculos. Ante la nueva ley electoral, pretenden posicionarse para medirse en la interna abierta que definirá los candidatos. Las diferencias con los barones del Conurbano
Algunos no lo toleraron y se fueron, pero la mayoría siguió y ahora, en vísperas de una elección más reñida, volvieron a apartarse para mostrar su furia.
Los transversales, de ellos se trata, están de vuelta para molestar a los intendentes peronistas, que ya sienten el aliento en la nuca sobre todo porque, esta vez, las reglas de juego pueden jugarles en contra. Es que si la ley electoral sancionada en diciembre se promulga tal cual, quienes fueron aliados del PJ en un frente podrían volver a integrarlo pero no para acatar órdenes, sino para medirse en la interna abierta que definirá los candidatos para la general.
A ese juego no quieren prestarse Eduardo Duhalde y sí dice atreverse Francisco De Narváez, confiado en que volverá a tener una ayuda de los intendentes hastiados de Kirchner. Deberá evaluar si en un escenario dividido en varias partes, esa travesura les será viable a aquellos.
Los transversales se dividen en distintas fracciones y todas tuvieron varios encuentros después de la derrota electoral de junio que, como Kirchner, se la adjudican a deslealtades de intendentes del Conurbano.
Un referente es Emilio Pérsico, líder del Movimiento Evita, funcionario del Gobierno hasta que un incidente con su hijo, con plantas de marihuana, lo obligó a dar un paso al costado. Peronista de origen y parte del PJ en los papeles, su poder de movilización se extiende en todo el país y desde fines del año pasado inició un acercamiento a la CGT. Los une la sed de venganza para con los caudillos bonaerenses que los dejaron casi sin lugares en las listas.
Hay un grupo de transversales de la Provincia que no se mezclan tan seguido con el Evita y la CGT, aunque los necesitan cuando quieren movilizar. El puente con la Casa Rosada lo tiende el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.
Un referente es Edgardo Depetri, ex diputado, referente del Frente Transversal y flamante subsecretario de Relaciones con la Sociedad Civil, bajo la órbita de Parrilli. Se alistan también los resabios del Frente Grande que coordina el funcionario de la Cancillería Eduardo Sigal. Intendentes sueltos como Francisco “Barba” Gutiérrez (Quilmes), Mario Secco (Ensenada), Gustavo Arrieta (Cañuelas) y Aldo San Pedro (Bragado, y a cargo del sello del Partido para la Victoria) y aparece seguido la secretaria de Derechos Humanos, Sara Dorotier de Cobacho.
Enojado por la poca cantidad de planes Argentina Trabaja que le llegaron a sus manos, Luis D’Elía y su Federación de Tierra y Vivienda permanece al margen, pero no faltará instancia en la que se cuele.
Junto a sus militantes, estos dirigentes se juntaron en jornadas como el Día de la Militancia o el aniversario de la elección presidencial que terminó por consagrar a Kirchner. Armaron el acto del 11 de marzo cuando el ex presidente estaba en Chaco. En los dos lugares se conmemoró el triunfo electoral de Héctor Cámpora, hace ya 37 años.
Son ellos también los que copan la plaza del Congreso cada vez que se discute un tema controversial para el Gobierno, como el pliego de la ya presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, quien pasó a saludarlos. En esos casos llegan también transversales de todo el
país, como la ya mítica jujeña Milagro Sala, enemiga por igual del peronismo y del radicalismo de su provincia.
Convencido de que las bases del peronismo jugarán a dos puntas, Kirchner apuesta a que este grupo se expanda y funcione como contrapeso del PJ, un mal necesario para el patagónico. Es que esa militancia dura puede molestar, y mucho, a los intendentes peronistas en una interna abierta donde no se requieran afiliados con libreta, pero, como se espera, la población concurrirá en masa a las urnas.
Para que el Frente Justicialista para la Victoria se constituya como tal con el peronismo y sus aliados, y luego convoque a internas, el congreso del PJ debe habilitar la alianza y, de algún modo, arriesgarse a ceder una porción en una primaria. No son pocos los intendentes que se aterran de sólo pensarlo.
Pero entre los congresales hay de todo: desde kirchneristas sin historia peronista hasta sindicalistas y piqueteros. Será cuestión de contar. Y quien lo preside es José María Díaz Bancalari. Por lo pronto, la ley de Internas Abiertas no está reglamentada. Será cuestión de medir los tiempos.
Para De Narváez, se viene el fin del kirchnerismo
El diputado nacional Francisco de Narváez pronosticó ayer que “el kirchnerismo termina su ciclo en 2011 y viene un peronismo renovado, con debate de ideas”.
El diputado aseguró que “la forma de gobernar de los Kirchner se terminó porque nadie quiere que lo engañen” y agregó que hay que “dejar de esconder o negar los problemas, como hace el
oficialismo”.
En una visita a la feria de la estación de Florencio Varela, en el sur del Conurbano bonaerense, De Narváez reiteró su intención de participar como candidato en las elecciones primarias del Partido Justicialista. Por otro lado, consideró que “hay que terminar con la consigna del roban pero hacen y cambiarla por la de hacemos y no robamos”.













Comentá la nota