Nueva ola de huelgas en una semana crucial para Grecia

El Parlamento debatirá más medidas de austeridad en medio de la protesta

ATENAS (AP).- Las huelgas paralizaron ayer, nuevamente, los ferries hacia las islas griegas y dejaron toneladas de basura en las calles de la capital, que acumula más de 16 días de residuos en momentos en que los sindicatos luchan contra nuevas medidas de austeridad en el comienzo de una semana crucial tanto para Grecia como para la zona euro.

Los gremios iniciaron ayer una nueva ola de huelgas, protestas y sentadas en distintos puntos del territorio griego. Los empleados de las agencias impositivas y los oficiales de aduanas abandonaron sus puestos de trabajo; centenares de bomberos y policías uniformados protestaron en el centro de Atenas, y los empleados públicos ocuparon por unas horas los ministerios de Economía y de Trabajo en la capital griega.

Grecia enfrentará pasado mañana una crucial votación sobre nuevas medidas de austeridad, mientras otros países de la eurozona se apresuran para hallar una solución integral a la crisis de deuda para la cumbre del fin de semana. Tanto la votación como el plan son necesarios para evitar una pérdida de confianza en los mercados mundiales, que algunos temen podría hundir a la economía mundial en una nueva recesión.

En medio del aluvión de protestas sindicales, la Comisión de Finanzas del Parlamento aprobó ayer las nuevas medidas de austeridad, que incluyen recortes a las pensiones y el aumento de los impuestos, así como reducciones salariales y de personal en la administración pública.

Se espera que un paro general de actividades de 48 horas que se realizará mañana y el jueves detenga los vuelos durante dos días y afecte los servicios públicos y muchos privados, dado que los panaderos se sumaron desde ayer a la creciente lista de manifestantes.

El gobierno socialista de Giorgios Papandreu enfrenta un fuerte desafío con la votación del jueves en el Parlamento para aprobar una nueva y extenuante ronda de aumentos de impuestos y reducciones salariales a cambio de préstamos de rescate financiero.

Con una mayoría de apenas cuatro escaños en el Parlamento, el gobierno tiene ante sí la posibilidad de una vergonzosa derrota sobre un punto central de la nueva ley: sus planes para quitar a trabajadores griegos derechos laborales de más de una década..

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