UNA NUEVA FABRICA EN BOLIVAR

Se llama Ramón, pero todos lo conocen como Poroto Rodríguez. Entre sus méritos mayores, quien esto escribe le computa el ser hincha de Boca de los buenos; pero antes que eso es un verdadero luchador que a lo largo de más de 50 años le ha puesto el hombro al trabajo honesto y responsable.
Desde sus instalaciones de la calle Bernardo de Irigoyen, ha acostumbrado a los bolivarenses a la calidad de sus productos en madera, desarrollando quizás una de las labores más nobles y más enraizadas con la cultura popular como es la carpintería. Al fin y al cabo hasta el propio San José fue carpintero, contagiando a esa actividad de valores que sólo los que disfrutan del olor a resina que transmite ese material cuando es modelado, alcanzan a descubrir.

Sin embargo, desde hace un tiempo el incansable Poroto y su hijo Gerardo han sumado un nuevo emprendimiento, con la fábrica de aberturas en aluminio anodizado, un material relativamente moderno que asegura excelente terminación y mantenimiento cero. Aberturas Rodríguez es hoy, además de sinónimo de la mejor producción en madera, también la primera fábrica local de puertas y ventanas de aluminio anodizado. Ello ha significado la instalación de una verdadera Pyme, que suma cuatro nuevos empleados a la plantilla de la empresa y que ha resuelto necesidades de la construcción bolivarense.

En rigor de verdad, este tipo de cerramientos hicieron su arribo a Bolívar hace unos 20 años, pero todos provenientes de diferentes lugares de manufactura. Poroto y su equipo no sólo abarataron costos al fabricarlos en nuestra ciudad, sino que también le dieron eficiencia al trabajo, sobre todo a la hora de generar productos en medias especiales con la velocidad y responsabilidad propias de la más que cincuentenaria empresa.

Con indisimulado orgullo, el carpintero boquense asegura que el nuevo emprendimiento "fue instalado sin ningún tipo de apoyo, todo fue hecho con esfuerzo y recursos propios", lo que le suma un valor adicional.

Una de estas tardes de enero, de pleno sol y calor agobiante, pasamos por Aberturas Rodríguez sin intenciones periodísticas. No obstante nos pareció un acto de justicia sacar una foto a escondidas y nadie nos quitará el placer de escribir estas líneas.

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