La medida apunta a evitar que los productores “escondan” a tareferos.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) puso en vigencia el 29 de julio pasado una resolución que establece cantidades mínimas de trabajadores en blanco por superficie cultivada. Para la yerba mate, define que los productores deberán tener a un tarefero en blanco cada dos hectáreas cultivadas por un período de seis meses. En los últimos días la medida de la Afip comenzó a ser difundida entre los productores, la mayoría de los cuales la consideraron un nuevo “ataque al sector” y analizan medidas de fuerza en forma de protesta.
Se trata de la Resolución 3152 que se propone evitar el ocultamiento de empleados. A ese efecto, la entidad elaboró un Indicador Mínimo de Trabajadores, a través del cual determina la cantidad de trabajadores requeridos por cada unidad de obra o servicio, según la actividad de que se trate, durante un período determinado.
En el capítulo referido a la yerba mate, la Afip resolvió que por cada hectárea cultivada, el productor debe contratar, en blanco, ocho jornales mensuales por hectárea por un período de seis meses. El mismo instrumento establece que un sueldo mensual está compuesto por 17 jornales, es decir que un sueldo mensual alcanza para cubrir las tareas en dos hectáreas.
Requisito alto
Según consideró Sergio Delapierre, uno de los representantes de los secaderos en el directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), la norma es de muy difícil cumplimiento, ya que obligaría a un colono con un yerbal de diez hectáreas a tener a cinco empleados en blanco durante seis meses, lo que representa un costo demasiado alto para los valores en los que se comercializa la hoja verde.
Para el dirigente rural y diputado provincial Héctor Bárbaro, “la resolución viene a agravar la difícil situación de los productores de yerba mate que sufren la falta de rentabilidad por los bajos precios. En Río Negro los productores de la cuenca frutihortícola protestaron desnudos ante la Afip por la misma resolución. La situación se irá agravando cada vez más”, advirtió Bárbaro.
“Cualquier misionero sabe que es imposible que el pequeño y mediano productor pueda afrontar esta exigencia. Si tomamos el costo de un personal permanente cada dos hectáreas, tendrán un gasto mensual de 4.000 pesos por obrero, pero el productor que obtiene un promedio de 5.000 kilos por hectárea a un valor de 90 centavos puesto en secadero, apenas logrará obtener 4.500 pesos, es decir que el colono deberá producir un mínimo de 60 mil kilos para poder pagar a un solo peón. Esto convertirá en breve a todos nuestros pequeños productores en evasores, con la tremenda desprotección legal, económica y social en la que quedarán inmersos, castigados por el solo hecho de ser trabajadores dignos”, sentenció.
Estado de alerta
El tema fue debatido ayer por los productores reunidos en la mesa yerbatera y además hubo un encuentro en Apóstoles, en el que también se discutió el tema. Los productores piden que la Provincia intervenga para modificar la norma.

Comentá la nota