Una nueva crisis de inseguridad vuelve a sacudir a la Provincia

Los asesinatos de dos hermanos en Cañuelas, que desataron una pueblada, y los ataques a dos embarazadas coinciden con el retiro de la Gendarmería de las zonas conflictivas
Si la crisis financiera ocasionada por el recorte del envío de fondos nacionales a la Provincia no le había dado suficiente dolor de cabeza a Daniel Scioli, ayer se agregó otra preocupación para el gobernador, aunque no es nueva. La inseguridad en la Provincia volvió a los primeros planos, principalmente con el doble crimen de los hermanos de Cañuelas que desataron una pueblada en la localidad bonaerense pidiendo la renuncia de la intendenta. Además, en las últimas horas hubo dos ataques a mujeres embarazadas, uno el sábado en Ciudad Evita por el que la víctima perdió al bebé y otro anteanoche en Castelar (ver Trama Urbana).

Todos estos hechos se producen coincidentemente días después de que el Gobierno nacional anunciara el retiro de la Gendarmería nacional para cuidar la seguridad en los lugares conflictivos. “No vamos a someter más a la Gendarmería a situaciones que deben ser responsabilidad de los gobiernos provinciales, como es custodiar también en sus respectivas jurisdicciones el orden y la seguridad”, dijo la presidenta Cristina Fernández una semana atrás.

El recrudecimiento de la inseguridad bonaerense también coincide con el aumento de la embestida del kirchnerismo contra la gestión de Scioli, luego de que el bonaerense manifestó sus intenciones presidenciales para 2015 y se mostró con opositores al Gobierno nacional. Las políticas de seguridad, que encabeza el ministro de Justicia y Seguridad provincial, Ricardo Casal, son el blanco preferido del kirchnerismo y sobre todo del vicegobernador Gabriel Mariotto, quien ya se convirtió en una suerte de Julio Cobos bonaerense.

Los violentos asesinatos de Leonardo y Marcelo Massa en Cañuelas y la posterior reacción popular de los vecinos de esa localidad provocaron que el gobernador Scioli suspendiera todas las actividades programadas para ayer. El reclamo de los vecinos apuntó contra la intendenta Marisa Fassi, que es esposa de su antecesor en el cargo y actual ministro de Asuntos Agrarios, Gustavo Arrieta, quien en los hechos sigue siendo reconocido en Cañuelas como el verdadero intendente.

Además, Arrieta es el ministro más kirchnerista del gabinete de Scioli, lo que quedó evidenciado en las duras negociaciones para sancionar la reforma impositiva que incluía el revalúo de los campos bonaerenses. Tras esas negociaciones, la dirigencia ruralista bonaerense no reconoce a Arrieta como un interlocutor válido y ni siquiera quiere reunirse con él.

Por otro lado, como suele ocurrir cada vez que surgen violentos hechos de inseguridad, volvieron a surgir los rumores de renuncia de Casal, incluso hasta se escucharon versiones que aseguran que se volverán a separar las carteras y que el actual seguiría en Justicia. Aunque fuentes de la Gobernación provincial aseguraron a Hoy que no se está analizando la salida de Casal.

Los que conocen bien al gobernador afirman que Scioli no abandona a nadie en medio de la tormenta y que sacarlo a Casal en el momento más duro de la disputa con el kirchnerismo sería “un suicidio político”.

“La responsabilidad de la seguridad en la Provincia es nuestra”

El ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal (foto), admitió ayer que “la responsabilidad de la seguridad en la Provincia es nuestra” y dijo que “todo el gabinete” viajó a Cañuelas, donde se quedarán hasta esclarecer el crimen de dos hermanos comerciantes cometido anteanoche.

Además de Casal, ayer estuvieron en Cañuelas el jefe de la Policía provincial, comisario general Hugo Matzkin, y los dos principales secretarios de la cartera, César Albarracín y Emiliano Baloira. Según información oficial, el ministro permaneció en el edificio de la municipalidad y se quedó a pasar la noche en la localidad bonaerense.

Pedido de renuncia y crisis de nervios

La intendenta de Cañuelas, Marisa Fassi, pasó el peor día desde que sucedió a su esposo Gustavo Arrieta en el gobierno comunal. Conocida la noticia de los asesinatos de los hermanos Massa, cientos de vecinos fueron al edificio municipal para ser recibidos por la intendenta, que entró en una crisis de nervios mientras recibía insultos y pedidos de renuncia de los manifestantes.

Más tarde, Fassi declaró: “Estamos muy dolidos, son dos trabajadores de toda la vida de Cañuelas, queremos justicia, trabajaremos hasta que esclarezca. Los vecinos tienen razón de estar mal”.

Senador denunció a un militante en la protesta

El senador provincial Alberto de Fazio cuestionó a los medios televisivos por la cobertura de la protesta de vecinos en la municipalidad de Cañuelas y denunció la presencia de un militante de la oposición de Quilmes pidiendo “que se vayan todos”.

El legislador publicó que en las transmisiones televisivas apareció “Hugo Salinas, militante político de la oposición de Quilmes, en Cañuelas, arengando que se vayan todos. ¡Sin vergüenza!”.

A través de la red social Twitter, De Fazio también pidió: “¡Los medios nacionales tienen que terminar ya con esta payasada opositora en Cañuelas!”. Los manifestantes pedían entre otras cosas la renuncia de la intendenta.

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