Este domingo tiene lugar la vigésimo novena celebración por Iemanjá, dadora africana de abundancia y protectora de las familias y de los pescadores. Dada su importancia espiritual sobre los valores de la libertad, la inclusión y por la diversidad general, reúne cada vez más gente. La reunión es en la Rambla
Con procedencia de la nación yorubana de África llegó a América bajo la custodia y devoción de los esclavos de los barcos colonialistas. Actualmente, su influencia y protección se extienden en el mundo y su culto ha trascendido a otras etnias.
De hecho, en Argentina, y particularmente en Mar del Plata, ya ha sido declarado de Interés Cultural y de Interés Turístico Permanentes por la Secretaría de Cultura de General Pueyrredón y por el Ente Municipal de Turismo, como también de Interés Turístico Provincial.
Por esta relevancia a nivel cultural, su apego a la pureza de la tradición africanista y su importancia como verdadero hito religioso en la costa argentina, esta ceremonia ha sido especialmente considerada -como una de las más importantes de América y la más relevante de Argentina- en el prestigioso volumen “El don de la ubicuidad”, de la antropóloga Renée De la Torre (editorial Type, del Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología de México), así como en el libro antológico del INADI de nuestro país: “Argentina es Afro” y en artículos de reconocidos especialistas, como el antropólogo Alejandro Frigerio, sin contar con las numerosas notas de la prensa nacional y de los países limítrofes.
La última fiesta en honor a la Mae Iemanjá contó, por ejemplo, con un número importantísimo de concurrentes, estimado según las estadísticas oficiales y el arqueo de los últimos años, en tres mil, sin contar con los fieles -cuyo número llega a los 400- que engalanan la Festividad, una celebración que consta de procesión, establecimiento de ofrendas en la playa, danzas y rezas, toque de batuque y entrega de las barcas al mar.
En Mar del Plata, este verano, la procesión partirá del Playón del Casino para dirigirse a la Playa Popular, a la altura de calle Rivadavia, este domingo 3 de febrero desde las 19,30, en un atardecer que sólo necesitará de la compañía del buen tiempo para que una vez en la arena, se proceda a los espectaculares saludos al orixá.
Comentá la nota