“ES NUESTRA OBLIGACIÓN TENER DIÁLOGO CON EL GOBIERNO NACIONAL”

“ES NUESTRA OBLIGACIÓN TENER DIÁLOGO CON EL GOBIERNO NACIONAL”
Así lo afirmó la vicejefa de Gobierno electa, María Eugenia Vidal, al visitar el programa Cuenta Regresiva. Al referirse a la relación entre el PRO y el kirchnerismo, reconoció que espera que "la predisposición del Gobierno nacional no se agote en la campaña electoral". Además, aclaró que votará a un candidato de la oposición para la Presidencia.
Un día después de su cumpleaños la vicejefa de Gobierno electa, María Eugenia Vidal, visitó los estudios de FM Identidad 92.1 para participar en el programa Cuenta Regresiva que se emite de lunes a viernes a las 16 hs. con la conducción de Juan Pablo Rebora, Alejandra Lazo y Roberta Perujo Rivas.

Consultada sobre si la política le deja lugar a la familia, Vidal afirmó: "Ahora recupere algo, la campaña me había sacado bastante tiempo pero ahora nos volvimos a normalizar un poco más en casa y tengo un poco más de tiempo para estar con mi hijos".

- Pasaron dos meses desde las elecciones locales, ¿cuál es su análisis?

- La verdad es que es difícil explicar las razones por las cuales la gente te vota, siempre digo yo que debe haber tantas razones como tantos como votos. Siento que fue una mezcla de apoyo a la gestión de los últimos cuatro años, porque como dije en otras oportunidades, nadie vota a un candidato que cree que no puede resolver sus problemas, pero también es cierto que nosotros presentamos durante toda la campaña valores a los que la gente quiso apostar, al valor del diálogo, de la tolerancia, del respeto por el otro sin calificarlos de enemigos sólo por pensar distinto. Creo que otros espacios no pudieron hacerlo y también que hay un apoyo, un voto de confianza a esa representación.

- La campaña sucia fue una constante, ¿era algo que esperaba?

- Yo no soy ingenua en saber que todavía la política se maneja lamentablemente con estas reglas de juego. Parece que la hostilidad es parte constitutiva de la política, pero tampoco me resigno a que esa sea la manera y a no hacer nada por modificarla. Desde mi lugar yo creo que trato todos los días de dar un ejemplo distinto. Cuando me preguntan cómo una mujer joven va a hacer en la Legislatura para imponerse en ámbito que se presenta como hostil, yo siempre digo que no hace falta gritar para tener razón, no hace falta descalificar al otro para sostener los argumentos propios, lo que hace falta es convicción y solidez en aquello que uno defiende y sobre todo algo poco frecuente en política, que creo que es que los electores cada vez valoran más, la coherencia entre lo que uno dice y lo que uno hace.

- Esta especie de primavera entre el Gobierno nacional y el macrismo, ¿durará?

- Nosotros nos comprometimos en la campaña a hacer el mayor esfuerzo posible por tener una buena relación con el Gobierno nacional para los vecinos de la Ciudad. No se trata de una elección personal, si queremos o no queremos tener diálogo, es nuestra obligación y si uno lo prometió en campaña y se comprometió después lo tiene que demostrar con hechos. Esa coherencia es algo a lo que yo apuesto todos los días y sé que por suerte no soy la única, hay muchos otros trabajando, a veces no son tan visibles, pero apuesto al cambio en largo y en el medio plazo y que las reglas de juego no sean siempre tan hostiles.

- ¿Son conscientes que esta ‘buena onda' está siendo utilizada para asegurar que el macrismo y el kirchnerismo van a negociar después de octubre?

- Nosotros fuimos claros durante la campaña, no estamos haciendo nada distinto de lo que dijimos que íbamos a hacer. Dijimos que le íbamos a plantear una agenda al Gobierno nacional y ese es nuestro objetivo. Me preguntaron en reiteradas oportunidades cuál era el error o lo que yo creía que habíamos tenido como gestión y siempre dije que teníamos que mejorar la relación con el Gobierno nacional y es eso lo que estamos haciendo. Eso no quiere decir que nos volvamos kirchneristas o que de repente el PRO vaya a apoyar a Cristina presidente. Lo que estamos haciendo es desde nuestra responsabilidad, que es haber sido elegidos por la gente, tratar de resolver los problemas de la Ciudad. Una ciudad donde muchos temas dependen del trabajo conjunto. Realmente espero que la predisposición del Gobierno nacional no se agote en la campaña electoral y que después de octubre podamos realmente avanzar en temas de agenda común que es tan importante para los vecinos.

- Pero últimamente este tipo de gestos son malinterpretados...

- Nosotros planteamos durante toda la campaña y también lo planteó kirchnerismo la necesidad de trabajar en conjunto con el Gobierno nacional. No hay policía que pueda crecer en una única gestión si no es a partir del traspaso de la Policía Federal que está pendiente. No hay posibilidad de resolver el tránsito que se genera por cruzar de norte a sur de la ciudad si no es con la autopista ribereña. No hay manera de resolver los accidentes que genera el tren Sarmiento sin el soterramiento que es una obra largamente prometida y así podría decir una lista de muchísimas cosas más de temas que dependen del trabajo en conjunto. Así que vamos a seguir insistiendo.

- ¿Cuál cree que debe ser el rol del Vicejefe y cuál va a hacer su tarea?

- En primer lugar, sin lugar a dudas, cumplir con lo que dice la Constitución. Donde claramente el Vicejefe es el Presidente de la Legislatura de la Ciudad y tiene a su cargo no sólo desempatar en caso de que haya igualdad de votos en el recinto sino dirigir las sesiones y eso obviamente lo voy a hacer, los jueves que son los días en los que estaré a cargo de la conducción de las sesiones. Ya estuve en la Legislatura y voy a poner mi mejor aporte para cumplir ese rol desde lo formal y desde lo informal para cumplir esta visión de diálogo y de consensos entre el Ejecutivo y los diputados, incluyendo las fuerzas de la oposición sobre todo en los temas que son políticas de Estado.

- Es más esta semana ya se reunió con los jefes de bloque...

- Sí me tocó el martes reunirme con los jefes de bloque de la oposición a los que convocamos para presentarles el proyecto de traslado del Gobierno al sur de la Ciudad. La verdad es que más allá de la autorización específica para vender unos de los edificios que se desocupa, nosotros no necesitamos una ley. Igualmente hicimos esta convocatoria porque entendemos que la opinión de las fuerzas opositoras es importante sobre todo en un proyecto que no empieza y termina en nuestra gestión sino que se va a continuar. De la misma manera que al día siguiente Mauricio convocó a todos los ex jefes de gobierno también para plantearles el proyecto. Voy a trabajar mucho por ser ese puente de diálogo y de acercamiento de posiciones todas las veces que se puedan lograr y ese es el rol que voy a cumplir siguiendo la línea de la Constitución y después yo vengo de la gestión, soy ministra hoy, me gustan los temas de la gestión y particularmente los temas sociales y como dije en toda la campaña, no voy a dejar de tener vinculación con estos temas.

- ¿Ya se sabe que va a pasar con Desarrollo Social?

- En un principio todavía faltan un par de meses para el recambio de gestión y al ser dentro de un mismo gobierno no hay tanta ansiedad, así que por ahora no nos definimos. Mientras tanto lo iremos charlando con Mauricio en el marco de la continuidad general del Gabinete, él ha dicho que está muy conforme con la mayor parte del equipo, que probablemente haga algún cambio, pero creo que funcionalmente estamos funcionando muy bien. También lleva mucho tiempo en el Estado construir equipos y después a uno le cuesta desarmarlos o hacer cambios, pero bueno.

- ¿Cómo es estar a cargo de un ministerio como el de Desarrollo Social?

- Se hace mucho pero también siempre falta mucho. Porque en temas sociales siempre la demanda es muy alta y cuando uno resuelve un problema le aparece otro o aparece alguien más que lo tiene. Entonces es una tarea muy intensa pero también maravillosa. Como yo digo siempre las noches que ha tocado volver a mi casa habiendo resuelto alguna situación o como cuando abrimos el refugio para mujeres víctimas de trata que fue el primer refugio estatal del país o cuando cumplimos con la meta de llegar al centro de infancia número veinte en el sur de la ciudad que hoy permite que más de 2000 chicos de madres pobres tengan un lugar donde estar desde las ocho de la mañana hasta las cuatro de la tarde, en las mejores condiciones de salud, educación y nutrición para mí es un nivel de satisfacción maravilloso. Lamentablemente también tiene lo duro y lo difícil de enfrentar situaciones graves y dolorosas todos los días.

- ¿La situación más difícil fue cuando fallecieron esos hermanitos en La Boca?

- Lo más conocido fue la toma del Indoamericano, un momento muy difícil de nuestra gestión, pero mi primer golpe, si se quiere, fue el incendio que se produjo hace dos años en el barrio de La Boca, en un banco tomado donde murieron un grupo de hermanitos. El Ministerio en general y yo personalmente seguimos ese caso durante mucho tiempo. En la gestión es difícil tomar distancia desde lo personal, más cuando una es mamá. Toda mi vida he estado vinculada a temas sociales, incluso cuando no hacía política así que es muy difícil tomar distancia de este tipo de situaciones.

- Últimamente es recurrente la pregunta sobre a quién vas a votar en octubre, ¿no?

- Nunca me lo preguntaron tantas veces en mi vida. Igual aprovecho para aclarar que durante la campaña lo que dice que es que consideraría votar a Cristina si tuviera mi misma visión sobre el país y sobre la ciudad de Buenos Aires, y está claro que no la tiene. Estamos en veredas distintas, con valores distintos, con propuestas distintas. Lo dije en los mismos términos que planteamos en la campaña que el que piensa distinto es un adversario pero no un enemigo. Las cosas no pueden ser blanco o negro en la política. Como no me siento cercana al kirchnerismo en los valores y en lo que quiere para nuestro país, voy a votar a alguien de la oposición para Presidente. Obviamente voy a votar por Federico Pinedo para diputado, nuestro candidato en la Ciudad y un lujo tenerlo representándonos en el Congreso.

- Pese a que hay un notorio cambio de actitud de Macri, hay quienes todavía consideran que no está entusiasmado con volver a ser Jefe de Gobierno, que fue un premio consuelo al bajarse de la pelea presidencial...

- No sé a quién todavía pueden quedarle dudas. Comparto el día a día con él y Mauricio se involucra en todos los temas. Lo veo entusiasmado y muy comprometido con su rol de Jefe de Gobierno. Lo noto contento aunque obviamente lo tiene también muy feliz la llegada de Antonia. Nuestro partido tiene que madurar hacia un proyecto nacional para que los argentinos tengan alternativa, no como pasa en esta elección.

- Todavía no arrancó el segundo mandato y ya se empezó a hablar del 2015. ¿Les molesta?

- Esa es una agenda de los medios y no de la gente. Ningún vecino me para en la calle para preguntarme quién va a reemplazar a Mauricio en el 2015. Cuatro años es una vida, más en la política y en nuestro país. Proyectar al 2015 es ciencia ficción. Nosotros tenemos dos objetivos por delante: cumplir con nuestro compromiso con los vecinos de la Ciudad y que el PRO se vaya consolidando como un proyecto nacional.

- Se viene una negociación para definir quién ocupará la Vicepresidente Primera de la Legislatura porteña a partir de diciembre, ¿va a participar?

- Voy a participar de las reuniones pero cualquiera de los diputados que integra el PRO está capacitado para llevar a cabo esa función. Por supuesto que uno tiene más empatía y menos empatía pero estoy muy contenta con el trabajo que ha realizado el espacio en la Legislatura porteña. No es un tema que me preocupe.

- ¿Va a ser peronista?

- (risas) No lo sé y me parece que lo correcto es que lo anuncie Mauricio Macri en el momento que corresponda.

- Por último, así como durante toda la campaña las miradas estaban puestas en su relación con Gabriela Michetti, ¿es consciente que estarán pendientes de cómo es su relación con los miembros de la Legislatura?

- Aprovecho este medio para aclarar que soy muy despistada. Muchas veces no saludo pero no por antipática sino porque soy una colgada. Igualmente siempre intento construir un vínculo personal, más allá de las diferencias políticas. Aspiro a defender con firmeza una convicción pero sin convertirme en enemigo del otro. Lo demás que se genere alrededor la verdad es que me tiene sin cuidado.

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