"No es nuestra culpa, hicimos de todo para frenar el tren"

Juan José Irrutia y Alberto Fernández, los dos maquinistas del tren de la tragedia de Zanjitas, contaron por primera vez lo que vivieron al bajar de la máquina.
Juan José Irrutia y Alberto Fernández, son dos hombres simples de cincuenta años. En su carrera ferroviaria saben que los accidentes pueden ocurrir. Pero nunca pensaron ser dos de los protagonistas de la peor tragedia que vivió la provincia. Ambos eran los maquinistas que comandaban el tren que, en Zanjitas, encontró parado sobre las vías a un colectivo cargado de niñas.

En una nota exclusiva que brindaron a El Diario de la República contaron lo que vivieron en aquél 2 de noviembre que no olvidarán. Los dos tienen un semblante triste, sus ojos apagados se llenan de lágrimas cada vez que recuerdan lo que pasó.

"Queremos solidarizarnos con la familia de las nenas"

Dicen que para lo técnico están los peritos, pero ellos aseguran que hicieron todo lo posible para frenar la mole de hierro que tiraba 44 vagones y transportaba 2 mil 684 toneladas. La inercia y la física conspiraron contra sus intenciones y por eso la máquina, pese a estar frenada, continuó arrastrándose por más de doscientos metros

“Queremos solidarizarnos con la familia de las nenas, con el dolor de los padres, con el hecho en sí, eso es lo primordial para nosotros”, aclara Fernández antes de comenzar. Y continúa: “Fueron circunstancias que las vivimos sólo quienes estuvimos en el momento. No hay palabras para explicar la tristeza que sentimos”.

Juan José Irrutia hoy siente impotencia. Impotencia por no haber podido hacer más de lo que hicieron. “No es nuestra culpa, hicimos lo imposible para poder detener ese tren y siento que son ángeles que nosotros llevamos por delante”, cuenta. Su compañero y amigo, dice que lo que vieron, sintieron y oyeron quedará por siempre en sus vidas.

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