A lo largo de la avenida Belgrano se convocaron los vecinos capitalino para presenciar el paso de la importante cantidad de delegaciones cívico-militares. Hubo momentos de profunda emotividad.
Los santiagueños llegaron temprano para no perderse detalle del paso de quienes integraban las distintas delegaciones, representando cada uno a una institución de la provincia. El fervor patriótico estuvo presente al paso de cada uno, acompañado por los sones de la Banda de Música de la Policía de la Provincia. Fue emotivo ver a un niño de menos de 5 años con una trompeta, junto a su padre, integrando las filas de la agrupación musical de la fuerza policial.
También se siguió de cerca a los Patricios Santiagueños, con sus atuendos tan bien lucidos o los carruajes y caballos de las agrupaciones gauchas y la alegría misma de las colectividades asentadas en esta “Madre de Ciudades”. A ello se sumaron las distintas fuerzas policiales y quizás el momento más sentido fue el paso de los ex combatientes acompañados de la Marcha a Malvinas. Hubo, además, el paso de motos y autos de época y todas las unidades de distintos servicios del Municipio.
La gente disfrutó a pleno, mientras el sol santiagueño iba ganando espacio en la fría mañana. Al retirarse, el gobernador felicitó a todos por el desfile y, antes de viajar a Tucumán, pasó por el Centro Cultural, recorriendo la obra e interiorizándose de la marcha de la misma.
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