La consigna fue puesta en marcha a nivel nacional, por un grupo de pastores de distintas iglesias e instituciones cristianas. Para el cierre se programaron dos reuniones.
Las iglesias que participaron de esta propuesta oraron por temas específicos como: familia, política, justicia, entre otros. Para el cierre, se planean reuniones públicas para finalizar las seis semanas de oración y que consistirán en concentraciones multitudinarias, abrazos simbólicos a edificios públicos, encuentros de adoración, donaciones de alimentos y juguetes, cultos unidos especiales, reuniones de milagros y campañas evangélicas. Los 40 días incluyeron además, la lectura de un libro devocional escrito por líderes de todo el país. El mismo los guía para entender la palabra de Dios, para reflexionar y orar con un propósito determinado.
En esta ocasión se difundió también un video con un mensaje motivacional y una guía de estudios para compartir en grupos pequeños y reuniones generales. Aún hoy siguen ocurriendo testimonios del obrar de Dios, a partir de la iniciativa de los “40 días” que movilizó el liderazgo que transfirió a las personas, integrantes de cada congregación, la necesidad de velar espiritualmente por un país mejor. El impacto causado en Argentina generó que, para este año 2012, congregaciones de otros países se sumaran a este trabajo, como es el caso de las congregaciones de México, que ya están comprometidas con la campaña.
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