Así consta en el Censo 2010, donde sobre una población total de 84.112 juninenses mayores de 3 años, sólo 50 mil usan esta tecnología, cada día más imprescindible a la hora de ingresar al mundo laboral.
Facebook, Twitter, blogs, Messenger, Skype y todo aquello que no se puede tocar, pero es factible de ser visto y oído, es abrazado por el universo que ofrecen las nuevas tecnologías de la mano de la computadora.
Es sabido que las posibilidades que coexisten dentro de uno de estos dispositivos son tan variadas como los intereses de cada persona.
Por eso, los especialistas advierten sobre la importancia de aprender a utilizar esta herramienta en beneficio personal, apuntando sobre todo a padres y docentes.
El porqué a esta observación dispara la respuesta, ya que son justamente los niños y adolescentes de 6 a 19 años quienes componen la franja etárea que más utiliza la PC, la notebook y, más recientemente, la netbook.
Sin embargo, según datos del último Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas -realizado en 2010-, de las 84.112 personas mayores de 3 años que viven en Junín, hay 33.412 que “no utilizan computadora” (sólo 50.700 declararon usarla).
Si bien estos números corresponden a 2010, y en el lapso que transcurrió desde entonces a hoy muchos juninenses pudieron haber accedido a comprarse una computadora (además, el programa del Gobierno apuntado a las escuelas Conectar Igualdad siguió avanzando en la entrega de netbooks y hoy muchos chicos lograron acceder a uno de estos aparatos), lo cierto es que la cifra marca un número todavía importante de vecinos de nuestra ciudad que no tienen acceso a esta tecnología, muchas veces imprescindible para ingresar al mundo laboral, del estudio, o sencillamente de la comunicación y el goce personal.
Es que hablar hoy en día de usar una computadora es hacer mención también a Internet y su amplio abanico de posibilidades.
A mayor edad, menos conexión
Las cifras obtenidas tras el censo realizado hace casi dos años en Junín reflejan con nitidez la injerencia que tiene la “compu” en la vida de niños y adolescentes. Tanta que de 18.361 individuos de entre 6 y 19 años, 15.536, esto es, el 84,6 por ciento, admitió tener una máquina de esas características en su hogar o cuanto menos conectarse en la de un amigo, familiar o en el ciber más cercano.
Dentro de ese universo juvenil, hombres y mujeres se muestran parejos en esa actitud de alta dependencia de lo virtual.
Esa relación apasionada con el ordenador se mantiene entre aquellos que tienen entre 20 y 29 años: de 12.859 encuestados, 11.087 (82,5%) reconocieron que no pueden pasar una jornada sin “navegar” en la web.
Entre los 30 y 39 años, el 72 por ciento de los juninenses (8.823 de 12.079) dijo tener a la PC entre sus bienes más preciados, respuesta que también fue hallada en un 64 por ciento de quienes transitan de los 40 a los 49.
Después de los 50 –siempre según los números del relevamiento casa por casa efectuado hace 21 meses-, ese contacto con el mousse, el teclado, el monitor y demás utensilios se empieza a dormir lentamente. Por ejemplo, del 45 por ciento de ciudadanos de entre 50 y 59 años que afirmaron manipular una PC, el índice desciende a un 28 por ciento en la franja etárea que va de los 60 a los 69 y a un 11 por ciento en quienes pertenecen al lote integrado por sujetos de entre 70 y 79 años.
Esa es hoy por hoy –con números matizados por el paso de los meses sin que la incidencia en el cuadro general sea todavía de importancia- la radiografía de una ciudad cada vez más informatizada, con todo lo que eso implica en cuanto al desarrollo de nuevas oportunidades de aprendizaje y de herramientas que contribuyan a la formación laboral. Claro, la clave para alcanzar esos objetivos estará en el uso que se haga de la tan atesorada computadora.
Comentá la nota