En Campana, los presidentes de los distintos países que integran el organismo, acordaron designar al ex primer mandatario argentino al frente de la Unión de Naciones Suramericanas. La localidad bonaerense y los alrededores del hotel en el que se lleva a cabo la reunión están revolucionados por la presencia de fuerzas de seguridad.
La decisión se tomó por consenso entre todos los países miembros, aunque con la abstención de la Argentina, por decisión de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La ciudad bonaerense se ha visto desbordada de presencia policial y de gendarmería, además de seguridad privada que busca garantizar la normalidad en la agenda prevista para este encuentro. Sobre la Ruta 9, varios kilómetros antes de llegar a Campana, se intercalan controles de policía y de otras fuerzas. La presencia se intensifica en los alrededores del Hotel Sofitel, donde se lleva a cabo esta Cumbre Extraordinaria.
En las calles no se habla de otra cosa, más allá de las implicancias políticas que tenga lo decidido hace minutos por los máximos mandatarios regionales, ni lo que implique esta decisión para el kirchnerismo, en Campana se sienten partícipes de algo grande. Desde hace días, el helipuerto se ha vuelto muy concurrido y ya nadie se sorprende con el ruido de helicópteros sobrevolando la ciudad.
una vez que los primeros mandatarios finalizaron sus discursos, Néstor Kirchner se hizo presente frente a los presidentes del UNASUR y realizó la jura para asumir como Secretario General del organismo.
El gobernador bonaerense Daniel Scioli, y uno de los hombres significativos del kirchnerismo, también llegó a Campana para participar de la Cumbre Extraordinaria.



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