El candidato a intendente de General Pueyrredon por el Frente para la Victoria, Carlos Cheppi, definió al ex primer mandatario argentino como “una persona capaz de inyectar el entusiasmo y el convencimiento necesarios para conquistar lo casi imposible”. Y añadió: “fue un tipo fiel a los votos populares, que demostró una independencia arrolladora”.
“Un año más tarde – acotó - comencé a trabajar en los equipos técnicos que se conformaron para la campaña Kirchner Gobernador y, en 1991, cuando él asumió en Santa Cruz, me convertí en interventor del Consejo Agrario, sujeto al Ministerio de Agricultura”.
A continuación, Cheppi prosiguió: “desde entonces hemos recorrido un largo camino a la par, pues aunque yo me volví a la provincia de Buenos Aires seguimos teniendo un contacto fluido”.
“En el 2000 – informó luego – retomamos la conexión con todo el grupo político que tantos frutos había conseguido en la década anterior; fue cuando Néstor empezó a caminar todo el país con miras a las elecciones presidenciales de 2003”.
Poco después, en tanto, resumió: “tras su asunción como Jefe de Estado, me inicié como presidente en el INTA, después pasé a la Secretaría de Cultura y ahora cumplo funciones en la Cancillería”.
“En consecuencia – remarcó Cheppi – puedo decir hoy que tuve el privilegio y la suerte de haber conversado muchas veces con él y de haber compartido, incluso, momentos difíciles, como fue la discusión por la 125”.
Consultado por la herencia que les dejó a los dirigentes que caminaron a su lado, Cheppi aseguró: “creo que su mejor legado fue la condición que marcó su liderazgo, es decir, el ánimo inagotable de perseguir un objetivo hasta conseguirlo y la lógica de ser leal a sus principios, sin necesidad de someterse a ningún tipo de corporación política, económica o sindical”.
Al respecto, el funcionario recordó: “existe una anécdota que siempre cuenta Luis Ilarregui. Data de la época de la que estábamos en La Plata, en una cena, cuando me preguntaron cómo era Néstor y yo respondí que no tenía dudas de que sería el futuro presidente”. “En ese entonces teníamos el uno por ciento pero yo estaba seguro de si ese hombre se había largado en busca de esa meta, la alcanzaría… y así fue”, destacó Cheppi.
“Néstor – continuó – era una máquina de trabajar, que empezaba bien temprano y terminaba muy tarde, que ni siquiera descansaba cuando se tomaba vacaciones; siempre estaba al tanto de todo lo que ocurría y estimo que es por eso que consiguió todo lo que consiguió en tanto poco tiempo al frente del Gobierno nacional”.
Luego, Cheppi añadió: “cuando uno se sentía débil ante las adversidades que le podía plantear la realidad, se acercaba a dialogar con él y salía de la reunión listo para comerse la cancha”. “Eso explica por qué líderes como Chávez, Correa o Lula Da Silva lo respetaban y admiraban como lo hacían”, subrayó.
Por último, sobre lo que representa para él un año sin Néstor Kirchner, Cheppi apuntó: honestamente yo siento que no murió, pues, cuando uno se asume contrariado, piensa en lo que él le hubiera dicho y sale adelante sin dudarlo”.



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