Alicia KirchnerLa ampliación de derechos y la igualdad de oportunidades para los 40 millones de argentinos fue el camino trazado por él y profundizado, con coraje y valentía, por nuestra presidenta a partir de 2007.
Sin embargo, ese 27 de abril se consolidó en la escena nacional un hombre que les hablaba a los millones de compatriotas con el corazón y la razón. En medio de la desesperanza y el contexto social –la mitad de los argentinos vivía por debajo de la línea de pobreza y uno de cada cuatro era desempleado–, Néstor Kirchner prometió un país en serio que nos incluyera a todas y todos. Garantizó producción nacional y trabajo formal, vivienda y jubilaciones dignas, más y mejor educación y salud, recuperación de la soberanía nacional y juicio a los responsables materiales e intelectuales de la desaparición de 30 mil compañeros. Siempre del lado de los intereses del pueblo y en defensa del bienestar general, con la política como única y eficaz herramienta, no le tembló el pulso para enfrentarse a las corporaciones y así desatar el proceso de democratización más importante de los últimos 60 años.
La ampliación de derechos y la igualdad de oportunidades para los 40 millones de argentinos fue el camino trazado por él y profundizado, con coraje y valentía, por nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner a partir de 2007. No fue fácil superar tantos condicionamientos ni los golpes destituyentes del poder económico concentrado y sectores conservadores, históricamente cómplices de las más feroces dictaduras y tutores de gobiernos democráticos débiles incapaces de enfrentarlos. Sin embargo, jamás lograron frenar la fuerza de cambio y transformación surgida desde las entrañas de los trabajadores, las organizaciones sociales y las agrupaciones juveniles.
Hoy, cuando todavía resuenan los ecos por la recuperación de la soberanía energética, seguimos profundizando y consolidando el modelo nacional, popular, soberano y federal para el que Néstor soñó y dedicó su vida. Pero también de acompañamos a nuestra conductora en el desafío constante de gobernar para mejorar la calidad de vida de los 40 millones de argentinos.



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