El presidente del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, prometió ayer que en caso de ser gobierno de nuevo a partir del año próximo, encarará "la profundización del modelo" económico y político.
También llamó a no dejarse "provocar" y aseguró que los opositores "son los mismos que defendían la ley de Convertibilidad y el Consenso de Washington, y que querían un país de servicios en vez de un país industrial".
Kirchner aseguró que "me da pena lo que está pasando" en el Congreso nacional, donde "no se puede discutir en libertad", porque partidos "con ideas opuestas" se juntaron "para construir la máquina de impedir".
Al referirse a los DNU para pagar deuda con reservas, Kirchner denunció que "fue trabado permanentemente por sectores instrumentados por esta concentración mediática, más preocupados (por trabar) que por buscar alternativas".
"Cuatro meses y medio, vemos discutir al Congreso de la Nación temas que nadie sabe de qué están discutiendo. Yo formo parte de ese Parlamento, pero la verdad es que me da pena lo que está pasando, pero es imposible discutir en libertad porque se juntaron partidos con ideas opuestas para construir una máquina de impedir, lo único que les interesa es impedir la tarea del Gobierno", afirmó Kirchner. El ex presidente estuvo acompañado por Hugo Moyano y el resto de la cúpula de la CGT, como así también por el gobernador Daniel Scioli.



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