Lo hizo durante el Congreso Alacero, en Río de Janeiro. El Ingeniero Daniel Novegil, CEO de la Organización Techint, realizó ayer uma fuerte advertencia sobre el peligro que representa el crecimiento sostenido de las importaciones de productos chinos que contienen acero. Lo hizo en el marco del Congreso que se desarrolla en Río de Janeiro, y que culminará hoy. También habló el ministro de Industria de Brasil, Fernando Pimentel.
En el estrado de autoridades estuvieron presentes el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Fernando Pimentel; el presidente del Comité organizador del Congreso, André Johannpeter; el director General de World Steel Association, Edwin Basson; y el presidente saliente de Alacero, Ing. Daniel Novegil.
Habla Novegil
El primero de los discursos centrales estuvo a cargo del Ingeniero Daniel Novegil, CEO de la Organización Techint, quien en el comienzo hizo una radiografía de la situación mundial: “La economía mundial sigue atravesando tiempos de alta incertidumbre y profundos cambios estructurales. El crecimiento está siendo impulsado fundamentalmente por los países emergentes mientras que los países desarrollados continúan con una recuperación anémica, caracterizada por la baja creación de empleo”.
Y agregó de inmediato Novegil: “Estamos previendo alcanzar niveles récord de consumo y producción de acero, pero es importante destacar que este crecimiento no es parejo por región o país. Analizando el período 2007-2012, se puede ver que China aumenta su consumo de acero en más del 60%, mientras que el consumo de Europa de 2012 todavía se encontraría 20% por debajo de los niveles pre-crisis, y eso sin considerar los últimos eventos que podrían reducir aún más las previsiones en esta región.
Por otra parte, el consumo de acero de América Latina marcaría un nuevo récord en 2012, al superar por primera vez las 70 millones de toneladas, un aumento del 21% respecto de los niveles de 2007”.
Los desafíos
Novegil reiteró luego la importancia del cambio de denominación de este congreso, que dejó de llamarse ILAFA para pasar a ser Alacero. Y posteriormente se refirió a otra de sus preocupaciones: “El segundo desafío que preocupa a toda nuestra cadena de valor, pasa por el alto nivel de importaciones de acero (a pesar de contar con claras ventajas competitivas para producir acero en la región), y fundamentalmente por el fuerte aumento de las importaciones de productos manufacturados con alto contenido de acero, tales como equipos y maquinarias, autopartes, artículos del hogar, estructuras y embarcaciones.
Desde Alacero en este 2011, impulsamos um estudio sobre la cadena de valor metalmecánica latinoamericana, que en una primera etapa se focalizó en los cuatro países con mayor estructura industrial: Argentina, Brasil, Colombia y México. El estudio hace un diagnóstico del sector, que pone de manifiesto el proceso de desindustrialización sufrido en la región, exacerbado por el incremento en la importación de productos manufacturados de China. El estudio demuestra claramente cómo la cadena de valor metalmecánica en América Latina perdió participación de mercado frente a la estrategia comercial de China.
La gravedad de esta situación queda de manifiesto en las cifras de comercio de 2010, donde China exportó manufacturas metalmecánicas por 60 mil millones de dólares sólo a estos cuatro países, pero importó manufacturas por sólo 2 mil millones de dólares, o sea una relación de 30 a 1. El informe brinda una serie de recomendaciones que apuntan a impulsar la industria latinoamericana y que fue presentado a los gobiernos de los cuatro países antes mencionados, para buscar agendas de trabajo común y fortalecer la articulación público-privada”.
Optimismo
En el último tramo de su discurso, Daniel Novegil se refirió al futuro de América Latina: “Las perspectivas para América Latina siguen siendo alentadoras. Estoy convencido que la región tendrá um papel protagonista por el potencial de su economia que ya supera los 5,7 trillones de dólares, lo que representa el 8% del Producto Bruto mundial en dólares nominales, comparable com 10% de /China y 22% de Estados Unidos. También la demorafía del continente con sus casi 600 millones de personas y la calidad de sus recursos humanos, son aspectos que claramente jugarán a favor.
En definitiva, el desafío de nuestra región pasa por la inversión en infraestructura, el impulso de la construcción y fundamentalmente la consolidación del proceso de industrialización que permita desarrollar a pleno sus economías, agregando valor y generando empleos calificados en nuestros países”.
Ministro Pimentel
El otro discurso saliente estuvo a cargo del ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Fernando Pimentel, quien a lo largo de su alocución dejó algunas afirmaciones importantes. Por un lado destacó la necesidad de lograr una mayor integración latinoamericana, ”algo que solo se va lograr incrementando las ventajas competitivas de los respectivos países, en lugar de imponiendo restricciones.
Por otra parte, abogó por la necesidad de ampliar el concepto de integración, llevándolo no solamente al plano de los países latinoamericanos, sino extendiéndolo también a América del Norte, incluyendo a Estados Unidos y Canadá, algo que constituye toda una novedad en materia de política internacional de Brasil.
El tercer punto saliente del discurso de Pimentel, apuntó a la necesidad de crear medidas para contrarrestrar el dumping cambiario, dado que las políticas deliberadas de devaluación de la moneda que últimamente impulsaron algunos países (especialmente Estados Unidos), ha llevado a que se produzca una invasión de productos importados, que desctruye la producción nacional.
Tras su alocución, el ministro Pimentel ofreció uma conferencia de prensa de la que participó EL NORTE, en la que abordó distintos puntos de la relación de Brasil con la Argentina. En próxima edición, ampliaremos sobre este tema.-
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