Las novedades políticas de la transición

A pocos días de asumir las máximas responsabilidades del poder, Carlos Soria siente ya las compulsiones que todo ciudadano experimenta en la víspera de ocupar el sillón de Castello – el máximo honor al que puede aspirar un rionegrino- allí en el despacho mayor de la casa de gobierno.
El actual jefe comunal de Roca comenzó a palpitar una intransferible sensación: el destino de cada 600 mil comprovincianos dependerán de sus capacidades para resolver los más acuciantes problemas de la hora.

Hay muchas expectativas, pero también un amplio frente de conflictos, que se reciben sin beneficio de inventario y que aguardan soluciones.

Tal vez el más acuciante de todos sea el fiscal, representado por un déficit mensual de 60 millones de pesos que representan angustias a plazo fijo, y un limitado campo de maniobra. Soria lucha por obtener en el más alto nivel nacional 300 millones de pesos para afrontar sueldos y aguinaldos correspondientes a noviembre y diciembre, y asegurar la marcha normal de la administración. Es decir, iniciar su gestión con un buen punto de partida, sin sobresaltos inmediatos.

Un diagnóstico que explicitará en breve, nuevamente, a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Aunque también conoce por anticipado la respuesta: “Carlos la Nación te dará una gran mano pero no por la eternidad. Tendrán que trabajar muy duro para nivelar las cuentas en un lapso mas o menos prudencia”.

Conocedor del ríspido camino que transita Soria acelera los tiempos. Predica entre sus colaboradores una mística de la acción de gobierno. Contención del gasto, orden administrativo y mucha contracción al trabajo en todos los niveles de la conducción.

Una consigna plena de sentido común para ser cumplida hacia adentro, y una señal explicita a los rionegrinos que votaron un auténtico proceso de cambio.

LA NUEVA LEY DE MINISTERIOS

El mero reemplazo de una norma por otra no tiene el efecto mágico de cambiar la realidad. Lo que será la nueva ley aspira a reformular el organigrama del gobierno provincial, y abre un capítulo de posibilidades para mejorar el esquema funcional y reducir el gasto.

Habrá que ver la marcha y sus resultados.

Algunas estimaciones –entre ellas las del propio Soria- consideran que habrá una disminución de entre 250 y 300 funcionarios en la nomenclatura oficial.

Se observa la eliminación de organismos con funciones superpuestas y una distribución de áreas que se trasladan a otras jurisdicciones y secretarías. Algunas de estas mutaciones obedecen a imperativos funcionales y otras, tienen un innegable trasfondo de carácter político.

Por ejemplo llama la atención que la relación con los municipios y Comisiones de Fomento, históricamente en la competencia del Ministerio de Gobierno, fueran readjudicadas a la Secretaría General de la Gobernación, dependiente del titular del Poder Ejecutivo.

Se interpreta que las políticas municipales y los vínculos con los jefes comunales, en definitiva, serán ejercidos y monitoreados directamente por el propio Soria.

No es exagerado inferir que en marcada contraposición con el estilo del gobernador Miguel Saiz –delegación y horizontalidad en las decisiones-, Soria utilizará una ley a medida para ejercer un poder concentrado. Todas las decisiones saldrán del vértice de la estructura oficial y no se filtrarán por los laterales.

La mayor originalidad es la creación del ministerio de Obras y Servicios Públicos, una cartera de importantes recursos presupuestarios, que maneja y controla todo el sensible rubro de licitaciones y contrataciones con empresas constructoras, todo un tema sensible que desde siempre ha estado rodeado de un clima de sospechas, suspicacias y de presuntas connivencias entre parcelas del Estado y proveedores, con las excepciones del caso.

Se imponía esta medida, para fortalecer los controles, promoviendo la auténtica competencia de las empresas del rubro, obteniendo los mejores precios y condiciones para el Estado, evitando así simulacros, que de licitaciones sólo tenían el nombre, por lo menos en muchos casos.

En esta descripción se debe incluir además a la Secretaría de Información y Coordinación, que tendrá como responsable a Julián Goinex. Es alguien de la absoluta confianza del gobernador a quien viene acompañando en la municipalidad de General Roca. Se descuenta que cumplirá funciones que habitualmente se encomiendan a hombres del “propio riñón”, como se dice habitualmente.

Brilla por su ausencia en cambio, lo que tenía previsto ser el Ministerio de Trabajo. Una promesa formal que hiciera Soria a los sectores gremiales que, en definitiva, tampoco pudo ser una Secretaría de Estado y ahora figura sin ningún cambio de jerarquía entre los distintos organismo del Ministerio de Gobierno.

Esta cuestión no fue bien recibida en los medios sindicales que plantearon su disconformidad al autor de la ley, el Dr. Nicolás Rochas, quien prometió el cumplimiento del compromiso asumido para una próxima etapa.

Por otra parte se destaca las amplias atribuciones asignadas al Ministerio de la Producción, áreas sobre las que repercutirán las dificultades de las economías regionales. Y se le han sumado todos los Entes creados para el desarrollo de las regiones. Están allí los que ni se han acercado a sus objetivos liminares, los que han devenido en estructuras burocráticas y otros que todavía tienen algún crédito.

STJ, UN ACUERDO PRAGMATICO

Noviembre ha sido un mes pródigo en noticias referidas a cambios en el máximo órgano judicial de la provincia, uno de los objetivos esgrimidos por Carlos Soria en el marco de la campaña electoral.

En un plazo de dos o tres semanas se pasó desde el estridente pedido de juicio político a los jueces Balladini y Sodero Nievas, a una situación distinta y mucho mas calma, pero que ha dejado secuelas e interesantes conclusiones.

En el Concejo de la Magistratura, reunido por segunda vez, decidió aceptar la renuncia del juez Alberto Balladini, quien pasó a gozar de una jugosa y privilegiada jubilación. Gracias, entre otros, a los votos de sus pares de los colegios de abogados de las distintas Circunscripciones Judiciales. Este milagro no ocurrió por la intervención del Espíritu Santo ni ninguna otra divinidad. Obedeció a la gravitación e influencia de la corporación judicial, a través de la Corte Federal de Tribunales Provinciales.

Bajo su influjo, Nación, Clarín y otros medios empezaron a hablar de “persecución política a jueces en Río Negro”. Simultáneamente se amenazó con enviar veedores a la provincia.

El ruido mediático en Buenos Aires y la exageración en los hechos, obligó a un acuerdo político que facilitó el alejamiento sin juicio político de Balladini, como una primera instancia. El segundo paso del entendimiento consistiría en la renuncia del Dr. Víctor Sodero Nievas a sus actuales funciones, hecho que se efectivizaría en fecha a determinar en el transcurso del próximo año.

De esta manera se conciliaron intereses, en principio contrapuestos, y se colmaron los requerimientos del nuevo gobierno rionegrino.

Entre la guerra y la política primó la diplomacia como variante sutil del entredicho.

DIALOGO MÁS ALLÁ DE LOS PARTIDOS

Carlos Soria tiene una clara percepción de que su consagración como primer magistrado no obedece exclusivamente al voto del pueblo peronista y sus aliados.

Esa energía política registrada en las urnas, también proviene de otros sectores importantes de la sociedad que posibilitaron un aporte sustantivo para que su triunfo llegara al 54% de los votos emitidos.

Es conciente que la política no se agota en los partidos, sino que es mas abarcativa.

Por ello tiene en carpeta un borrador para llamar a consulta y otorgar participación puntual en los grandes temas de la provincia a los representantes de la autentica dinámica rionegrina en sus mas distintas expresiones.

No se trataría de un Concejo Económico y Social. Se apunta a algo menos estructurado, como podría ser algo similar a una “Mesa del Diálogo” –ya hubo experiencias en el país- donde representantes de un amplio arco que reuniría a representantes del sector público y privado, analicen y consideren diagnósticos y soluciones sobre problemas concretos.

COLINA. ¿ESPACIO O PARTIDO POLÍTICO?

COLINA es un agrupamiento de neta filiación kirchnerista, de características parecidas a La Cámpora, otro nucleamiento proveniente del mismo origen, impulsado por Máximo, el hijo mayor de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Ambas formaciones convocaron a cientos de jóvenes rionegrinos a la militancia activa en las filas del justicialismo.

Sus respectivos protagonismos pudieron apreciarse en la actividad partidaria, y muy especialmente en la última campaña electoral.

Han logrado representantes en las listas a cargos electivos. Uno de ellos, el joven Claudio Martín Doñate resultó electo en el décimo puesto como legislador provincial del FpV en la lista de representación poblacional.

En COLINA, línea que cuenta con el padrinazgo e impulso de la ministra de Bienestar Social, Alicia Kirchner, surgieron algunas novedades que se están observando con particular interés en el plano político. Especialmente en el ámbito interno del justicialismo rionegrino. Algunos intendentes del FpV recibieron llamados telefónicos de dirigentes nacionales quienes les sugirieron influir en sus respectivas localidades para que jóvenes lugareños formalicen su “afiliación a COLINA”.

A partir de esos acontecimientos muchos peronistas se preguntan de que se trata la cuestión y si, en definitiva, COLINA es un espacio juvenil en al ámbito interno, o hay un partido político en formación. (APP)

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