Por José Luis JacoboAsí parece estar la sociedad. Al borde, bancándose como puede la actual situación, que día a día se complejiza sin reconocer un límite cierto a la alta conflictividad imperante.
La suerte de la principal actividad económica del Partido de General Pueyrredon está severamente golpeada. Llevará meses, quizá un año, recuperar lo perdido hasta el momento. Hay muchos, sobre todo los que están al final de la cadena trófica de la pesca, que ya están vendiendo objetos y enseres propios para sobrevivir.
En tanto la gente sufre, distintas voces señalan que Novero vive muy cómodamente en Rumencó, paradisíaco barrio privado en el que una propiedad tiene hoy un valor de mercado de u$s250.000, y si de alquilar se trata, nada cuesta menos de u$s1.500 mensuales. Es decir, lejos, muy lejos, no sólo de la ciudad, sino de esa gente que a diario se desangra para sobrevivir.
Los diarios y medios digitales de la ciudad señalan que “la mediación del intendente ha concluido”. Creo que es válido preguntarse cuál mediación. La respuesta no se hace esperar, y llega por anticipado en el manifiesto firmado por los actores empresariales de la pesca, que han expresado: “No están dadas las condiciones de seguridad por todos los hechos de violencia que son públicos aunque, con excepción de los que afectaron al propio Municipio, parecieran ser ignorados o minimizados. Nos referimos al vandálico incendio de la Cámara de Armadores, la golpiza al patrón del Buque Capitán Giachino, la toma del B/P Pionero, la bomba molotov en el estudio del Dr. Rivera, los daños provocados al frigorífico Mattera, las amenazas a agencias marítimas, empresas proveedoras de combustible, marineros y empresarios que intentaron seguir trabajando, las amenazas al periodista Roberto Garrone y los golpes, lesiones y robos que sufrieron los marineros afiliados al SOMU que pretendían trabajar en la flota de tangoneros congeladores de la firma Moscuzza y que se registraron el pasado martes 19 de junio. Todos estos hechos de violencia fueron realizados por las fuerzas de choque del SIMAPE, lideradas por los mismos dirigentes que se sentaron al lado del Intendente para repudiar los disturbios ocurridos en el Palacio Municipal, por los mismos dirigentes que el Sr. Intendente ha acompañado personalmente en gestiones a Buenos Aires y con quienes ha celebrado numerosas reuniones para tratar de solucionarles sus problemas (los de los dirigentes). En estas condiciones el Sr. Intendente pretende que asistamos a una reunión de “negociación”, donde seguramente estarán esas fuerzas de choque esperando en la puerta del Municipio y donde ya sabemos las prácticas violentas que utilizan”.
No ha habido mediación, sólo entretenimiento y publicidad, lo reconocen abiertamente los empresarios. Pulti ha actuado con ferocidad hacia ese sector, humillando hasta lo indecible con inoperancia e indiferencia a quienes pujan por invertir y crear trabajo en nuestra ciudad. Rodeado de grupos que actúan usando la violencia a piacere, Pulti ha dejado a Mar del Plata sin red.


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