1) Daniel Vicente (Hay razones)2) Yamila Sánchez (Sin derecho a la inocencia)
3) Francisco Razona (Dura situación)
4) José Rigane (Vándalo con prensa)
5) José Luis Castorina (Sigue en la suya)
6) Juan y Bruno Anastasía (Piqueta impune)
7) Osvaldo Castelli (Ominoso silencio)
8) Ernesto Lenzo (Muy guarango)
9) Pablo Villar (En la mira)
10) Carlos Katz (Sobre putas y avisos municipales)
Fiscal con temas bravos, como una niña asesinada, un abogado muy mayor que dispara sin ton ni son... De bajo perfil, atiende las razones del Código que a veces provocan enojos. Tarea compleja ésta de procurar justicia de modo ecuánime.
2) Yamila Sánchez (Sin derecho a la inocencia)
14 años no es edad para muchas cosas, entre ellas para morir. Yamila fue a la fiesta equivocada, con la gente equivocada y lo pagó con su cortísima vida. El jolgorio de pibes chorros derivó en “mirá qué lindo fierrito que tengo yo”, y de allí a la muerte de la chica no mediaron palabras, sólo un tiro letal. Hoy hay en la ciudad otra familia destruida por la violencia nuestra de todos los días.
3) Francisco Razona (Dura situación)
Penalista de nota, hábil sacapresos. Ya mayor, quizá con alguna afectación a su raciocinio, la emprendió a los tiros como cowboy letrado con un carpintero al que confundió con un malhechor. ¿Volverá de un viaje para emprender otro con traje a rayas? Posibilidades hay.
4) José Rigane (Vándalo con prensa)
Un auténtico chico malo al que le encanta la cosha golda. Lo que es bien evidente, ya que reclamar no justifica destrozar un patrimonio público en manos privadas como el de EDEA. Una prensa cómplice que no publica lo que ocurre le ayuda a esquivar la condena social.
5) José Luis Castorina (Sigue en la suya)
Todo un caso: prendido al presupuesto municipal, con salario de a miles que bien podría ganarse dignamente, mientras, caen paredes, bodoques, hierros de punta sobre las cabezas de los transeúntes, que matan, hieren, o en el mejor de los casos intimidan. Destrozos por doquier, pero no atina a la respuesta correcta.
6) Juan y Bruno Anastasía (Piqueta impune)
Otros que corren bajo el rubro “no sabe/no contesta”. Encima se hacen los incomprendidos, los acusados sin ninguna razón. No, no hay una razón de peso, hay bloques completos que se desprenden de las paredes de los vecinos. Y pesan, claro, tanto como la indiferencia que ellos exhiben frente a la propiedad ajena.
7) Osvaldo Castelli (Ominoso silencio)
Denuncias en los cuatro puntos cardinales de la ciudad, y aun así, el jefe policial al que nuestro inmarcesible Cospelito describe como “un hombre firme”, calla, silba y duerme la siesta. Calladito como anda, ¿qué estará otorgando?
8) Ernesto Lenzo (Muy guarango)
Un poquito esquizofrénico está últimamente: el delegado pidió controles de tránsito, y cuando consiguió un operativo en su Batán, le agarró el patatús y la emprendió contra los agentes, a los cuales les piropeó la familia completa, pasada, presente y futura. Fea la actitud, pobre de educación cívica.
9) Pablo Villar (En la mira)
Dueño de varios boliches de mucha fama –Barnon, entre ellos-, se le dio por la decoración y las reformas sin atender a ninguna regla de ordenamiento al respecto. Lo clausuraron y se cabreó lindo. Una le cabe: ¿por qué a él lo clausuran y algunos otros hacen lo que se les canta la barra completa de tragos?
10) Carlos Katz (Sobre putas y avisos municipales)
Muy moderno, che. Emulando a países del auténtico primer mundo tales como España, Francia e Inglaterra, el hermano Carlos quiere que los medios que publicitan prostitución no reciban pauta oficial. Nos lo imaginamos a Perogrullo poniendo la firma en dicha ordenanza. Qué se va a animar… ¡La va a mandar a Lucila al frente, apostemos algo!



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