Top Ten

1) Horacio Tettamanti (Le varía la térmica)

2) Juan y Bruno Anastasía (Algo desprolijos)

3) José Luis Castorina (“Y, no se puede”)

4) Daniel Adler (Sin gimnasia cívica)

5) Carlos Nivio (Preocupaciones vanas)

6) Sandra Elizabeth García (Abandonados)

7) Gladys Gil (En viaje)

8) Hugo Vázquez (Entre rejas)

9) Juan Curuchet (Le fallaron)

10) Emprendimientos Terminal SA (Hummmm)

1) Horacio Tettamanti (Le varía la térmica)

Señor mayor muy afecto al numerito gracioso –aunque ya no tanto, porque no hay sorpresa- de “¡miren que me enojo, miren que grito, que acuso, injurio y amenazo!”. Todavía le da algún resultado, porque siempre hay algún inocente sin papeles en la viña del Señor. Perro que ladra va directo a los garrones, pero nunca más arriba.

2) Juan y Bruno Anastasía (Algo desprolijos)

Muchachos simplotes, para ellos un peso es un peso, y dos más dos, cuatro, señor. ¿Medidas de seguridad? No los joroben con cosas modernas. Si los fierros caen de las obras, será culpa de la ley de gravedad, ¿de quién más?

3) José Luis Castorina (“Y, no se puede”)

Otro: “no tengo, no puedo, no se me ocurre”. Pero jamás “no cobro”. Que no puede hacer gran cosa con la nada de personal que tiene, que la mar en coche, pero las quince luquitas mensuales no se enteran de todas sus tribulaciones. Un personaje encantador más en la ciudad. Caro.

4) Daniel Adler (Sin gimnasia cívica)

Mire que se lo han dicho. “Don, los procedimientos deben ajustarse a derecho”. Pero es duro. O sordo. O necio. O todas esas asimetrías a la vez. Quedó muy expuesto en reciente sentencia de Casación que lo coloca en la incómoda posición de ser merecedor de alguna “zurra” legal. Unos cotonetes por allí, porque para la necedad no hay mucho remedio conocido.

5) Carlos Nivio (Preocupaciones vanas)

El inexistente diputado por el socialismo al que proyecto alguno se le conoce, agita sustantivos, adjetivos y verbos, ya que al parecer las ideas en beneficio de la ciudad no se le caen de a manojos. En declaraciones de interés o preocupación, se cargó la fantasía de que en la vieja terminal se construirá un bingo. Hay cada soñador al divino gas….

6) Sandra Elizabeth García (Abandonados)

Madre de varios críos, esposa de policía abatido a tiros en las calles de la ciudad, denuncia que la han dejado sola, sin asistencia social y económica alguna. ¿Derechos humanos? Sorry, sólo para víctimas elegidas. El resto, abstenerse.

7) Gladys Gil (En viaje)

La jefa del área asistencial que tiene como responsabilidad fundamental atender el funcionamiento de las llamadas “Casas del Niño”, anda de vacaciones holgadas. En tanto, los hogares languidecen mal, y la harina que les envían a las cocineras que trabajan allí está de grumosa para peor. Guárdenle unos lindos buñuelitos hechos con esa harina para recibirla con los brazos abiertos cuando regrese y retome funciones.

8) Hugo Vázquez (Entre rejas)

Vecino del Barrio Centenario, expone que están a la deriva, abandonados hasta de la mano de Dios –porque de las de los dioses de barro ungidos con votos fue hace rato…-, que no hay fuerza policial disponible que vaya en su socorro, que nadie los preserva y que no tienen otro destino que hacer de sus casas una cárcel conocida. Pobrecito. Otro más.

9) Juan Curuchet (Le fallaron)

Le prometieron techar el velódromo, pero parece que la gloria deportiva no es vacuna que inmunice contra la decepción y el incumplimiento de los veleidosos prometedores de turno. Pasaron ya muchos meses, tal vez un año, y el velódromo tiene menos techo que el cielo. El desencanto lo llevará a San Luis a trabajar con los Rodríguez Saá. Para pedirle que se quede habría que entregarle más que promesas al viento.

10) Emprendimientos Terminal SA (Hummmm)

Van por elegantes oficinas metropolitanas buscando inversores, donde no reciben de plano un “nones, con el gaita en medio, ni un billete de tres pesos”. Pero se lo huelen, se lo ven venir. Mar del Plata es zona de riesgo para inversiones. No es el efecto Katrina, ni Tequila, sino el efecto A Coruña.

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