El Norte, la zona que más depende del empleo estatal

El 55% de los trabajadores activos de esa región se desempeña en alguna repartición pública. El número alcanza al cinturón que va desde Andacollo a Aluminé, pasando por Chos Malal, Loncopué y Las Lajas. En el resto de las localidades el peso es menor. La tendencia comenzó a revertirse desde 2003, con la mayor creación de trabajo privado.
El 55% de los trabajadores activos que habitan en el norte de la provincia se desempeña en alguna dependencia pública. Así se desprende del último trabajo en base a la Encuesta Provincial de Hogares que elaboró la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos. El cinturón urbano que va desde Andacollo hasta Aluminé, pasando por Chos Malal y Las Lajas es el más afectado por este fenómeno.

En el ranking de empleo público le sigue Zapala (40%), la región sur –San Martín, Junín y La Angostura- (33%), Plaza Huincul y Cutral Co (26%), el conglomerado Neuquén-Plottier (25%), la zona este –desde Centenario a Añelo- (23%) y cierra la lista la zona de Buta Ranquil y Rincón, con un 16% de empleo público.

Aunque el peso del trabajo generado por los estados, ya sea Nación, Provincia o Municipios, aún es alto en Neuquén, la estadística muestra que fue retrocediendo con el paso de los años. Desde el 2002, cayó entre 5 y 20 puntos en todas las localidades mientras que el empleo privado subió casi en la misma proporción.

Crecimiento

El crecimiento económico que se registró a nivel país y algunas de las políticas locales para generar nuevas alternativas productivas motivaron en parte esa tendencia. No se trata necesariamente de una migración de sector, sino que la creación de puestos privados fue mucho mayor a la del Estado. Las plantas estatales ya no se incrementan al ritmo que lo hacían décadas atrás y, en algunos casos, la administración pública dejó de ser una opción ideal, por salarios que apenas compiten con el de otros sectores. A esto se suman contrataciones a menudo precarias o subsidios con contraprestración.

La contracara de este proceso parece ser el Norte. Aunque allí el trabajo estatal cayó 12 puntos, el empleo público aún pisa fuerte. De hecho, tal como se ha escrito en este suplemento, actividades productivas clave de la zona como la producción caprina retroceden ante la opción de ocupar un puesto en alguna planta estatal. Por la falta de desarrollo económico, el Estado debe cumplir un rol contenedor de las tensiones sociales. El clientelismo político, aunque con menos vigor que la década pasada, sigue motivando buena parte de los ingresos en cualquiera de los estratos.

Desempleo

La situación del desempleo también mejoró mucho desde la devaluación. La tasa de desocupación corregida cayó hasta 30 puntos desde el 2003 a esta parte en el interior de la provincia. Las tasas se ubican en un rango que va del 7,1 del conglomerado Neuquén a los más de 12 puntos que registra la zona centro, en Zapala y Cutral Co y Plaza Huincul.

Volviendo a la ocupación, cuando el corte se hace por rubro, se observa que el sector comercio y construcción es el que más incremento en la demanda de empleo tuvo, en detrimento de otros sectores en general mano de obra dependientes como servicios. El sector primario, sobre todo la extracción de hidrocarburos, también mostró cierto dinamismo.

En la región norte se destaca la caída de la generación de empleo en el sector primario. Entre 2003 y 2011, hubo una reducción de 0,3 puntos en la cantidad de ocupados en esa área, presumiblemente compuesta en su mayoría por producción agropecuaria, sobre todo caprina.

A su vez, esta región, junto con Cutral Co y Plaza Huincul, es la que más porcentaje de planes de trabajo posee. Entre el 3 y el 4% de los considerados ocupados accede a estos beneficios. Aún así, la caída en la entrega de subsidios fue marcada desde 2003 en toda la provincia.

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