En el norte salteño, la Policía tiene 106 móviles, de los cuales 40 están rotos

En el norte salteño, la Policía tiene 106 móviles, de los cuales 40 están rotos
Las unidades cubren una región que tiene el doble que la superficie de Tucumán, y es señalada como zona de alto riesgo.En las brigadas de investigaciones aseguran que están en desventaja con los delincuentes en materia de recursos.
Los departamentos del norte de la Provincia están en medio de las fronteras más calientes de la Argentina, por donde se detecta el mayor tráfico de cocaína del país y un fuerte posicionamiento del contrabando. Además, desde hace algunos años, el consumo interno de drogas se ha incrementado en los barrios de cada localidad, donde se calcula que existen al menos 300 bocas de expendio de estupefacientes. Tampoco faltan delitos complejos como la trata de personas, asesinatos o los secuestros extorsivos y son moneda corriente los robos, peleas y lesiones, según autoridades consultadas. La movilidad es la principal herramienta para combatir la inseguridad en una región de 44.400 kilómetros cuadrados, equivalente al doble de la provincia de Tucumán. Un relevamiento de la información oficial y documentación a la que pudo acceder El Tribuno demuestran que en los departamentos Orán, San Martín y Rivadavia, la Policía de Salta tiene 106 móviles, entre motos, autos y camionetas, pero al menos 40 están en reparación.

Desde el Ministerio de Seguridad afirmaron que “es verdad que faltan móviles, pero también es cierto que se entregó una cifra histórica de unidades en la zona”. El alto índice de reparaciones evidencia que el cuidado de las unidades deja mucho que desear.

“Antes, los arreglos de los vehículos policiales de toda la fuerza se hacían en Salta capital. Por eso, pusimos en funcionamiento talleres de reparaciones en Orán, Tartagal y estamos por inaugurar otro en la ciudad de Metán. La idea es descentralizar el trabajo, para hacerlo más eficiente”, explicaron desde la cartera que dirige Eduardo Sylvester.

Hoy, la fiscalía federal Orán, a cargo de José Luis Bruno, maneja más de 300 investigaciones paralelas sobre posibles bocas de expendio de estupefacientes en Orán, Tartagal, Mosconi, Aguaray y Salvador Mazza. “Tengo que reconocer que tenemos una excelente colaboración de la Policía de la Provincia. En Drogas Peligrosas de Orán, hace casi un año había cuatro agentes y hoy son más de 30”, dijo el fiscal. De todas formas, solicitó que se les brinden más herramientas. “Con ellos también hacemos grandes secuestros de drogas y necesitamos que las fuerzas de prevención tengan un número importante de gente para poder utilizarlas. No puedo hacer un procedimiento con dos o tres policías en un patrullero y una moto. Tiene que ser un número que por lo menos intimide a los delincuentes”, remarcó Bruno.

Un caso llamativo es el del 911 de Tartagal, que tiene 14 vehículos asignados, de los cuales 11 tienen desperfectos mecánicos. La comisaría de Santa Victoria Este tiene una camioneta y una moto. Esta última lleva dos meses en el taller y la camioneta está fuera de servicio desde que chocó en los primeros días de agosto.

Las carencias en la UR 4 y la respuesta oficial

Una muestra de la falta de móviles policiales es el balance en la Unidad Regional 4, que abarca los departamentos San Martín y Rivadavia. En Embarcación hay un vehículo, al igual que en Ballivián, en Villa Gemes y Villa Saavedra de Tartagal; el 911 de Tartagal tiene 5 vehículos y 4 la U.R. No hay móviles en Cornejo, Vespucio, Mosconi y Aguaray (en las dos últimas hay uno pero están rotos). En Salvador Mazza hay uno, igual que en la zona Alto Verde. Santa Victoria, Alto La Sierra y Misión La Paz, están sin móviles (tienen uno cada una pero están en reparación). Hickman, Morillo, Los Blancos y Acambuco tienen uno, y en Dragones no hay.

Desde el Ministerio

Desde el Ministerio de Seguridad informaron que este año la zona norte recibió: un minibús para Infantería; indumentaria para los efectivos de Drogas Peligrosas y la sección motoristas, 150 transceptores, 20 equipos bases y móviles VHF, 110 aparatos telefónicos, 200 pistolas semiautomáticas 9 mm y 170 chalecos antibalas.

“Sabemos que faltan cosas, pero creemos que se pueden administrar mejor”, indicaron del área.

Brigadas de Investigaciones de Tartagal y Orán

La brigada de Investigaciones de Tartagal cubre con 30 personas los departamentos San Martín y parte de Rivadavia. Se involucra en la investigación y esclarecimiento de delitos complejos. El 70% de esos casos giran alrededor del narcotráfico. Fuentes confiables afirman que trabajan con un auto y una camioneta, pero que muchas veces los agentes tienen que usar sus autos particulares. “Aunque el sueldo promedio es de $4.000, lo mejor que tenemos es el recurso humano y las ganas de trabajar”, afirmaron.

Para graficar la desigualdad con respecto a los delincuentes que persiguen, un agente graficó: “Hace meses seguimos a un peso pesado de la zona. Se especializa en asaltar las caravanas de autos robados que se cambian por cocaína en Bolivia y en robar cargamentos de droga a los narcos locales. Sospechamos que tiene infiltradas fuerzas de seguridad y que tiene todos los uniformes para disfrazarse. Es lo más parecido a un “cartel”. Usa GPS, visor nocturno, vehículos 4x4 y tiene custodia que manejan armas automáticas. A nosotros se nos complica conseguir municiones de pistolas 9 milímetros”.

En la Brigada de Investigaciones de Orán el panorama no es más alentador. Al menos 35 policías se dividen el trabajo en el departamento de Orán y en las localidades de Rivadavia, Los Toldos y La Unión. Oficialmente cuentan con un móvil y una moto, aunque las fuentes afirmaron que el vehículo “no está a disposición”. Este problema lleva a que muchas investigaciones se hagan “de a pie, en bicicleta o con algún automotor prestado por la comunidad”.

Bolsas de papas con balas

“Son públicos los allanamientos de grandes cargamentos de municiones”, dijo un oficial de alto rango de las fuerzas especiales de la Policía local que persiguen al narcotráfico. El Escuadrón 52 “Tartagal” de Gendarmería incautó en enero, en Senda Hachada, una camioneta que se dirigía desde Gemes hacia Salvador Mazza con 40 cajas conteniendo un total de 103.800 municiones. Los últimos días de julio, también en Salvador Mazza incautaron 49.500 cartuchos de diferentes calibres. “Pero lo que nadie está diciendo es la cantidad de munición militar que está apareciendo proveniente de Córdoba. Son como unas bolsas de papas que se pagan a 50 mil dólares en Bolivia y a los pasadores les dan 100 dólares por cada bolsa”, dijo la misma fuente.

A principios de julio, el interventor de la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), Santiago Juan Rodríguez, dijo en la fábrica militar Fray Luis Beltrán de Córdoba: “De acuerdo a las estadísticas de seis años a esta parte, el mes pasado tuvimos récord en la producción. Es un dato indiscutible”. Para la proyección del año 2012, la producción de la planta para los calibres 9, 7.62, 32 y 38 milímetros será la mayor de los últimos 27 años. La producción de 9 mm será la mayor de los últimos 30 años. El incremento en la productividad de la planta Fray Luis Beltrán, respecto del año anterior, será del 30%.

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