Con la ampliación de la potencia energética llegan plantas para procesar materia prima propia.
plantas procesadoras de materias primas, entre ellas un mega tambo con 1.500 vacas en ordeñe, limpieza de algodón, pelleteadora de alfalfa y procesado de granos para dietas animales.
En menos de quince años el corredor productivo Quines- Candelaria aumentó su atracción para grandes inversores que llegaron por las condiciones climáticas y de suelo, de caminos y comunicaciones, pero fundamentalmente por las enormes reservas de agua subterránea disponibles en casi todo el Departamento Ayacucho, equivalentes a tres diques La Florida.
Allí el gobernador Claudio Poggi ratificó el “acompañamiento del Estado” en el desarrollo de agroindustrias y que el agua y la electricidad no serán limitantes para el crecimiento de la producción. Por eso anunció que el plan estratégico hídrico y energético que presentará como proyecto de ley a la Legislatura en dos meses contempla otra ET en el norte para duplicar la de Luján.
El ministro del Campo y presidente de San Luis Agua, Felipe Tomasevich, adelantó que trabaja en un proyecto de ley que haga obligatorias las mediciones anuales en esta cuenca para controlar que la capacidad re recarga, que es enorme también, no la superen las extracciones agrícolas. También reveló que inversores santafecinos instalarán en la región un criadero de cerdos con 1.500 madres.
Esta obra que comenzó en 2004 y una inversión de más de $20 millones habilitará la ampliación de fábricas ya funcionando.
Carlos Cataldi es dueño de Parmentier SRL, una de las primeras comercializadoras de papa fresca en la ciudad de Buenos Aires y en el país. Cerca de Candelaria desarrolla un proyecto agroindustrial con procesamiento y almacenamiento de papas para venta en fresco, para semillas y para la obtención de almidón.
Esta empresa surgió con la necesidad de dar al público un producto de consumo masivo con valor agregado y por ello es que la firma tiene su propia producción en 250 hectáreas en Candelaria: “Hemos sido escuchados por el intendente y el gobernador para concretar este sueño, porque esta estación permitirá que en el campo donde producimos obtener nuevos lotes que nos darán la posibilidad de tener un mejor producto”.
Jorge Isabettini conduce la firma La Chita SRL que en la Finca Los Almendros, también cerca de Candelaria, donde vive con su familia, construyó una planta pelletizadora de alfalfa que entrará en funcionamiento en noventa días: “Gracias a la planta transformadora pudimos realizar este proyecto; el norte de la provincia esperaba con los brazos abiertos toda esta energía que cambiará la región”.
Otro testimonio del crecimiento que traerá la mayor potencia eléctrica es el de Ricardo Farías, dueño una firma netamente agrícola ganadera y el proyecto que desarrolla tiene cultivo de maíz, trigo, garbanzo, porotos y soja bajo riego. También cuenta con un feedlot para terminación de novillos a corral. Con la mayor energía podrá alimentar más equipos de riego y extender la superficie agrícola y a su vez transformar en carne bovina todo el grano allí producido.
Pablo Schiavi, representante de la compañía Puramel SA, de Aldo Nabili, recordó su llegada al corredor Quines-Candelaria hace diez años como parte de los pioneros del desarrollo del norte: “Estamos desde la hora cero con esta obra; en 2002, cuando comenzamos a armar el anteproyecto de esta ampliación energética, nadie creía que esta obra se concretaría, pero la producción siguió creciendo y la energía disponible no era suficiente”.
Esos productores que habían parado las inversiones por falta de electricidad ven hoy cómo la obra se convierte en un hito para la región: “No me cabe duda que si seguimos trabajando en forma conjunta productores, municipios, gobierno y la gente de la zona, el crecimiento está garantizado. Es más, me atrevo a decir que en corto plazo esta región se convertirá en el polo productivo agroindustrial más importante de la provincia”.
Federico Lisa es el responsable de las tres estancias de Puramel SA y anticipó a este suplemento que en pocas semanas pone en marcha el tambo con 1.500 vacas en ordeñe, que serán trasladas junto a 500 terneros desde otro tambo propio de Córdoba y que tienen que demorar sólo cinco horas porque están en plena producción de leche.
Tiene 110 empleados fijos, casi todos lugareños. La desmotadora de algodón que instalaron el año pasado con una inversión de tres millones de pesos ya está en pleno funcionamiento. La mayor potencia les posibilitará también poner en funcionamiento al menos 15 equipos de riego más y sumar unas 1.500 hectáreas agrícolas.
Para Gustavo Avendaño, gerente provincial de EDESAL, este proyecto eléctrico abastecerá en cantidad y calidad suficiente a los productores ya afincados y a los nuevos emprendimientos por radicarse en la zona.
El Gobierno de San Luis realizó dos de las tres obras necesarias para la provisión de energía. La ampliación de la ET de 500 kilovolt a 132 en Luján, agregando un nuevo campo de salida en 132 kilovolt. Y la segunda la interconexión entre la estación Luján y la nueva ET Candelaria mediante una línea de alta tensión de 132 kilovolt de 43 kilómetros de extensión.
En tanto EDESAL, junto a los productores de la región hicieron la tercera de las obras: la construcción de una ET de rebaje en el centro de la demanda de los emprendimientos agrícolas.
Su estructura está proyectada para duplicar la provisión eléctrica previendo el crecimiento agroindustrial en esta zona del Departamento Ayacucho.
El directivo de EDESAL reiteró que la creciente demanda energética es consecuencia de la explosiva evolución de la explotación agrícola ganadera: “En 2012, año internacional de la energía sostenible para todos eléctrico de San Luis habrá crecido en infraestructura y contará con ocho estaciones transformadoras ubicadas en las zonas de mayor desarrollo provincial”.
Para Fernando Casas, intendente de Candelaria, fue un día histórico porque la obra traerá calidad de vida para los vecinos y progreso para la región: “Basta con mirar el intenso tráfico de cargas en la ruta nacional 79 con producciones que salen de nuestra zona. El desarrollo de agroindustrias en la zona permite la capacitación de nuestra gente”.
La industria de la alfalfa
Jorge Isabettini, uno de los dueños de La Chita SRL, un proyecto agroindustrial de pelletización de alfalfa en Candelaria.
Es un proceso que comienza con la conversión de rollos o fardo en harina, que luego se prensa con un poco de humedad.
Este producto sirve para todo tipo de dieta animal, desde chinchillas, conejos, ovinos y bovinos. Chile y los países árabes lo están importando en grandes volúmenes, dijo el productor: “Estamos mirando los mercados locales y luego el exterior, porque al lograr exportar nos hará producir en gran cantidad.
Isabettini produce alfalfa bajo riego en 350 hectáreas propia: “Ver la cantidad de cortes y volumen de materia seca que produce esta zona fue lo que nos incentivó a levantar la fábrica, que tiene para procesar unas dos mil hectáreas con esta forrajera”. El emprendedor confía en que productores de la zona agreguen valor a sus cultivos haciendo pelletizar la alfalfa en su planta que entrará a funcionar en noventa días: “Esta es una zona prodigiosa, porque hablar de hacer 7 o 9 cortes de alfalfa en una temporada es una cosa que no la hacen en ninguna parte del mundo, creo”.
El calor y agua en abundancia, más la energía disponible, el norte de San Luis se convierte para este cordobés en una gran oportunidad: “Para describir lo que es Candelaria basta con decir que se pueden hacen dos cosechas de papas al año, dos picados fino en un ciclo de maíz, algodón, soja y trigo”.
Este es un emprendimiento familiar que lo llevan adelante Jorge y su esposa María Herminia y sus hijos Alexis, Danilo y Silvio.
Los Isabettini vienen de Córdoba, de la zona de Etruria, una población ubicada entre Villa María y La Carlota sobre la ruta 4: "Son tierras muy buenas, pero allí falta un poco de mejor factor humano entre los dirigentes; llegué a San Luis repartiendo harina y me quedé y di siempre con gente que además de abrirme puertas, me ayudó".
Una obra con solidez
La inversión en la ampliación energética fue de más de 27 millones de pesos, aunque hay que hacer una diferenciación. El Gobierno aportó 19,6 millones para realizar dos tramos de la obra, que comprende una ampliación de la estación transformadora ubicada en la localidad de Luján. Y la empresa EDESAL, que tiene la concesión de la provisión de energía en la provincia, arrimó junto con los productores rurales de Candelaria otros ocho millones.
En realidad el mayor aporte fue de los inversores locales, ya que la empresa que ahora es propiedad de Mario Rovella puso un 15% de ese dinero.
El beneficio, de rebote, alcanzará a los habitantes de Quines, que ahora son los únicos de toda la zona norte que siguen recibiendo energía de la estación ubicada en las inmediaciones del Puente Derivador, en San Luis.
Con Candelaria abasteciéndose de la ampliación realizada en Luján, esa ciudad podrá disponer de más energía. Los trabajos comprendieron tres tramos bien diferenciados. El Gobierno se hizo cargo de la ampliación de la Estación Transformadora de Luján, que tenía un campo de salida de 132 kilovatios (KV).
Ahora agregó otro campo de similar envergadura. Y además realizó la interconexión entre la Estación Luján y la nueva estación transformadora ubicada en Candelaria mediante una línea de alta tensión que recorre 43 kilómetros entre ambas. EDESAL, con un mayoritario aporte de los productores de la región, llevó adelante la tercera de las obras.


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