No fue normal la reanudación del ciclo lectivo

No todos los estudiantes pudieron retornar a las aulas en las condiciones adecuadas.

En la Escuela Nº36 de Ferri esperaban que por la tarde volvieran a conectar el medidor, la 248 no comenzó por problemas cloacales.

A pesar de los reclamos realizados para que el inicio del segundo semestre sea en las condiciones adecuadas, no todos los edificios escolares estuvieron a punto para comenzar.

Tal es el caso de la Escuela nº 36, de Ferri. Allí, alrededor de 10 días antes del receso, una fuga de gas obligó al cierre del establecimiento. Ayer, los directivos esperaban que la solución llegara por la tarde para poder iniciar las clases mañana.

El problema que se dilató durante casi un mes, parecía haber llegado a su fin el pasado viernes pero no fue así, trasladando el problema a esta semana.

Después de una primera inspección, en la que un referente de Camuzzi determinara una lista de arreglos para habilitar el suministro, desde la Delegación se iniciaron los trabajos.

El pasado viernes, cuando las obras fueron culminadas, otro representante de la empresa señaló que todavía faltaban algunos arreglos más. Por ese motivo, la instalación y habilitación del suministro del gas se demoró hasta ayer por la tarde, cuando los directivos esperaban que se colocara el medidor.

Malos olores

Otro establecimiento que tampoco abrió sus puertas fue la Escuela Nº 248, ubicada en Esmeralda y Esquiú. Allí los problemas de desborde cloacal genera malos olores. Según las fuentes consultadas, el problema será propio del barrio, ya que las raíces de los árboles obstruirían el paso de las cañerías.

Este problema no es nuevo en el establecimiento, y no fue solucionado para dar comienzo a las clases en tiempo y forma, y se desconoce cuándo la solución se implementará para regularizar la situación en el edificio.

Sin solución

Donde las clases empezaron normalmente pero los problemas persisten es la Escuela Nº109, del paraje El 30. Allí, alrededor de 200 niños volvieron a clases pero no en las condiciones deseadas.

La directora del establecimiento, Damaris Chirico, informó que había elevado a Delegación las demandas de arreglos correspondientes antes de culminaran las clases, con la esperanza de que el arreglo no demorase. Sin embargo, al volver a las actividades de rutina encontró que nada había cambiado.

Entre las necesidades que posee el establecimiento está el arreglo de algunas filtraciones y cambio de cañerías. La preocupación principal se centra en los baños de las niñas, donde hay habilitado sólo uno de los cinco que deberían funcionar. Los cuatro restantes poseen filtraciones o tienen las puertas des soldadas.

Chirico explicó que habló con el Consejo para saber cuáles eran los motivos por los cuales persistían los problemas.

Como respuesta le confirmaron que no se habían acercado al edificio, y que se concretarían los arreglos, pero que debía esperar, sin que fijaran una fecha concreta.

Medio día para ordenar la nueva cocina

La obra en la Escuela Nº45 fue culminada justo a tiempo para el inicio de clases, pero falta equipar el espacio.

En el establecimiento de Jornada Extendida de Cuatro Esquinas, el Escuela Nº45, ayer y hoy, el dictado de clases se redujo a media jornada. La decisión fue tomada para poder acondicionar los nuevos espacios con el equipamiento correspondiente, entre los que se encuentra una flamante cocina.

Al mediodía de ayer, los alumnos de esa institución debieron volver a sus hogares, lo mismo ocurrirá hoy; volviendo a la normalidad a partir de mañana.

El tiempo sin niños, fue y será, empleado para equipar adecuadamente para cumplir eficientemente con la labor para la que fue construida.

Junto con la entrega del mencionado sector se habilitó un baño para discapacitados. A partir de la inspección del BID que se desarrollará el 2 de agosto, también se podrá usar un aula taller y una sala de maestros.

De la obra total sólo queda terminar un salón de usos múltiples, donde se instalará de manera permanente el comedor. Con esta instancia llegará a su fin una problemática de larga data, ya que los niños comían en las aulas. Como consecuencia no se podía cumplir con el objetivo del comedor que es compartir y, al mismo tiempo, las normas de higiene se veían afectadas.

Se abren las puertas de la Escuela 247

En Balsa Las Perlas, en la Escuela 247, las clases no comenzaron ayer por falta de gas. Por la mañana, la directora Stella Mary Martín había aguardado paciente que la respuesta de Energas llegara, pero nada ocurrió. Recién pasado el mediodía la empresa se hizo presente y llenó los zeppelines con el preciado combustible.

A partir de ese momento los 18 calefactores pudieron prenderse para calefaccionar el establecimiento.

El pedido del suministro había sido realizado al culminar las clases, y se reiteró tanto por parte del directiva como desde el Consejo, pero la solución demoró en llegar.

Comentá la nota