La norma del SUTRAPPA comenzó a recorrer sus últimos kilómetros de vigencia

La norma del SUTRAPPA comenzó a recorrer sus últimos kilómetros de vigencia
Gana consenso la necesidad de cambiar completamente la ordenanza que regula los taxis en la Capital. El Concejo Deliberante realizará reuniones con los sectores de la actividad para plantear los cambios a aplicar. Peones y choferes sostienen que sólo con cambiar colores de los vehículos no se ganará en eficacia normativa.
Todo indica que la ordenanza del SUTAPPA comenzó a recorrer sus últimos kilómetros de vigencia, puesto que desde el ala política de la Capital y referentes de la actividad taximetrera pretender bajarle la bandera a una norma que desde su inicio ya contaba con visos de cuestionamientos que se fueron profundizando con el correr del tiempo hasta concluir en casos judiciales por una multiplicidad de ilícitos que se habrían cometido bajo la aplicación de este sistema de transporte.

La pretensión del Concejo Deliberante es avanzar en una modificación total de la ordenanza con el objeto de sanear las irregularidades detectadas a lo largo de los seis años desde que se puso en práctica este marco normativo.

Tal idea cuenta con el apoyo de los representantes de peones y choferes de taxis quienes bregan por mejorar la prestación del servicio, aunque no sin antes elevar críticas a las posibles metodologías que podrían encararse para instrumentar las nuevas medidas.

De acuerdo a lo señalado por el presidente de la Comisión de Transporte del órgano deliberativo capitalino, Esteban Dumit, la actual ordenanza "tiene hoy cerca de 100 modificaciones, hay artículos que han sido cambiados entre dos y tres veces. Aparte de eso hay muchas ordenanzas paralelas que tienen que ver con la cartelería, por ejemplo. Por eso, hoy, esta ordenanza resulta un poco ambigua, deja algunos agujeros y da lugar a que algunos pícaros se terminen beneficiando. Por ende, hemos decidido modificar la ordenanza".

Grado de consenso

En sus declaraciones brindadas al programa televisivo "A las Siete", el edil justicialista indicó que para comenzar a delinear lo que constituirá el texto de la futura disposición, lo que se pretende desde el Concejo es organizar una serie de reuniones y debates con las partes involucradas y afectadas por esta disposición. "Queremos una norma sustentable y eficiente en el tiempo y que regule la actividad sin confusión", recalcó Dumit.

Por tal motivo, fundamentó su postura de arribar a un amplio consenso que garantice la aplicación eficiente de la ordenanza al sostener que "sin lugar a dudas hay un montón de cuestiones que deben modificarse, no podemos anunciar nada hasta que no charlemos con los sectores. Queremos charlar con las nuevas autoridades de trabajo (del SUTRAPPA) y ver cuál es su proyecto y en base a eso debatir".

Seguidamente, se indicó que la serie de reuniones previstas estaría supeditado a un informe previo que debiera elevar el flamante subdirector del área, Víctor Mascaró, quien reemplazó al renunciante José Abregú, que dejó el organismo en medio de denuncias por una falta de decisión política en controlar las deficiencias surgidas en el SUTRAPPA.

En coincidencia con lo postulado por el concejal oficialista, se manifestó el titular de la Asociación de Trabajadores Involucrados en la Actividad Taximetrera de Tucumán (ATIAT), Antonio Rodríguez, quien en diálogo con EL SIGLO, aseveró que "hay cambiar completamente esta norma que está basada en una burda improvisación, creada en su momento como una ordenanza para regular remises, pero no taxis. Actualmente está desactualizada ante la inexistencia de este servicio (remise) en la Capital. Necesitamos, de una vez por todas, contar con una norma muy bien estructurada, analizada y consensuada que se torne definitiva para no sufrir parches cada vez que se detecten fallas".

Paralelamente, el dirigente remarcó que "las normativas deben hacerse para cumplirse, cosa que hoy brilla por su ausencia, cada cual hace lo que se le plazca, justamente porque existen muchos puntos del SUTRAPPA que quedan inconclusos y que se prestan a interpretaciones varias, sacando que hay muchos que se agarran de esto para cometer sus vivezas, ya a estas alturas, actos ilegales".

No sólo es cuestión de colores

Uno de los puntos que fue objeto de debate hacia fines de la semana pasada radicó en la posibilidad que uno de los cambios a implementar sea la modificación del color de los vehículos que circulan en la ciudad. Respecto a este tema, Dumit si bien no confirmó la idea, tampoco la descartó a futuro. "Fue solo un dialogo, y ya trascendió que vamos a cambiar el color de los vehículos y todavía no escuchamos las otras partes. Son casi idénticos, por eso buscaremos que haya cambios, por ejemplo, que se haga un proteador diferente en el techo, que cambie el plafón, en fin, son cuestiones de las que recién estamos hablando", explicó.

En esta misma línea, Rodríguez plasmó una postura crítica, pues indicó que "últimamente parece ser que las charlas al respecto parecen apuntar a que solamente con cambiar normas y colores se solucionará todo y mejorará la prestación. Volveremos a partir de un concepto equivocado de la situación. En primer lugar, necesitamos contar con garantías para avanzar en un cambio de color en las unidades, para ello, la Legislatura nos debe amparar con una ley que obligue a respetar los proteos de los autos en cada una de las jurisdicciones provinciales".

Prosiguió en sus declaraciones al señalar que "nosotros (ATIAT) cuestionamos este tema del color, porque de nada vale reglamentar algo que, con el paso del tiempo, desde otros municipios impondrán normas casi iguales, es decir, siempre en la provincia prevalece la cultura de la trampa y la viveza", expresó molesto.

Asimismo, Rodríguez, al advertir sobre las falencias e irregularidades detectadas en el sistema, diferenció las responsabilidades que se abaten sobre los factores intervinientes. Puntualizó, en este sentido, que "aquí no se trata de caer con las culpas a quien se sacrifica, toma un crédito para sacar un auto y lo pone a trabajar, ellos son los que tienen todo en regla. Debemos enfocarnos en aquella gente que tiene muchísimos autos y dinero, a quien no les satisface ganar el dinero que ganan y van por más, amparados en la ilegalidad y el ilícito, lo suyo ya es avaricia", alegó.

Entre otro de los aspectos que debieran incorporarse a la nueva normativa en estudio, se encuentra el referido al blanqueo en materia previsional de los trabajadores que prestan el servicio de taxis, aunque indicó que para concretar esta cuestión se deberán tener en cuenta una serie de condicionamientos.

"No se puede contar con un parque automotor superior a los 5.000 vehículos, sin embargo circulan en la ciudad cerca de 14.000 entre legales y truchos. De esta forma, de ninguna manera se asegura la rentabilidad de la actividad, por lo que el blanqueo será sólo momentáneo. Nosotros proponemos que haya un auto por cada 250 habitantes y de esa manera asegurar la rentabilidad. Pero para eso, el sistema debe depurarse en su totalidad.

El titular de ATIAT ejemplificó, en tal sentido, que en la ciudad de Rosario hay 1,6 millones de habitantes y cuenta con un servicio de alrededor de 3.500 taxis, mientras que en la Capital tucumana habitan casi 600 mil personas, y el parque es de 14.000 vehículos. "Esto resulta ilógico, es el único lugar del país, donde fracasa todo tipo de planificación al respecto, el sistema no funciona por el sólo hecho de que se aplica aquí", remató Rodríguez.

Aumento de la tarifa, en espera

En relación al pedido de incremento de la tarifa en el servicio de taxis elevado por ATIAT, el jefe de la bancada peronista en el Concejo Deliberante, indicó que por el momento no se encuentra en agenda del órgano determinar dicho encarecimiento.

Según Esteban Dumit “dentro de este planteo hay un punto en común donde la mayoría argumentan la inflación y el aumento de insumos, también la proliferación de autos ilegales. Nosotros consideramos que si logramos sacar de circulación los taxis truchos incrementarán las ganancias de los que están en regla sin necesidad de tener que aumentar la tarifa. Que se cree la nueva norma tiende a no dejar huecos y, al desaparecer los autos mellizos, resultará mucho más rentable (la actividad) sin necesidad de un aumento”.

Vale recordar que el requerimiento del sector fue elevar el valor de la bajada de bandera a los 4,40 pesos (hoy en día fijada en 2,50 pesos), mientras que la ficha cada cien metros o minuto de espera elevarla a 0,35 centavos.

“Hasta aquí hemos sido muy pacientes, nos dijeron que esperemos hasta que se cierren las paritarias y eso hicimos, pero ya nuestra situación es insostenible con aumentos en los repuestos que superan el diez por ciento y lo que es peor resulta el incremento que pueda darse en el precio del GNC, lo que tornará muy difícil mantener y sobrevivir en la actividad. Directamente, con esos valores y la actual tarifa nos destrozan (sic)”, indicó Antonio Rodríguez (ATIAT).

A su vez, señaló que la próxima semana se concretará una reunión entre el sector y los ediles capitalinos para estudiar la solicitud planteada en torno a este tópico.

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