Si hay alguien que resguarda los actos de Lucia Corpacci, cual fiel tutor, es Manuel Isauro “Taro” Molina, junto a otros pocos bombonistas de las primeras horas, que la dialoga en las mínimas reuniones de Villa Dolores o de calle Maipú al 700.
Además de Molina se menciona como potenciales candidatos en octubre a la delegada local del Ministerio de Trabajo de la Nación, Inés Blas de Zamora, quien hoy es fervorosa simpatizante de Lucia Corpacci, sentimiento que lo hace evidente cada vez que puede en su cuenta de Facebook.
Por su parte, Dalmacio Mera, impulsa la candidatura del titular de la regional de la ANSES, Gustavo Aguirre, un joven militante con un rápido ascenso político.
En carrera sigue María Julia Acosta quien, hace cuatro años, apenas asumida como diputada nacional, se hizo ultrakirchnerista casi olvidándose de sus orígenes saadistas.
Tampoco se descartan otros militantes y dirigentes del FPV cercanos a la gobernadora electa.




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