Los 10 nombres imprescindibles de esta era K

Por Fernando Gonzalez

La nueva gestión de Cristina Kirchner que comienza hoy tiene a diez personajes que serán clave en esta tercera fase del kirchnerismo. Algunos son viejos conocidos fortalecidos en su protagonismo. Otros son recién llegados al primer plano del poder K. Todos son absolutamente leales y ninguno de ellos se permite tener juego político propio, conscientes de que semejante audacia los debilitaría de inmediato. Este es el mapa imprescindible para entender al kirchnerismo de tercera generación. El resto del equipo integra las segundas líneas o simplemente ha dejado de tener máxima gravitación.

* Guillermo Moreno. Es el súpersecretario de Comercio Interior y ahora también de Comercio Exterior a través de su colaboradora de confianza, Beatriz Paglieri. La Presidenta lo consulta en la mayoría de sus decisiones económicas trascendentes. Será el más áspero interlocutor de los empresarios para las noticias desagradables y ejercerá una suerte de auditoría sobre la gestión de Hernán Lorenzino en Economía, tal como lo hizo con Amado Boudou en el último año. Hostigará al Grupo Clarín a través de la causa Papel Prensa. Y si Cristina lo requiere, actuará sobre cualquier emergencia como lo hizo con el dólar en las últimas semanas.

* Julio De Vido. Se quedó a las puertas de convertirse en Jefe de Gabinete pero será el más importante de los ministros. A sus funciones formales en Planificación le agregará sus contactos sensibles con los empresarios; su participación en las negociaciones con la CGT y el respaldo al debutante Hernán Lorenzino a la hora de los anuncios importantes. Seguirá siendo hombre de consulta clave para la Presidenta.

* Juan Manuel Abal Medina. El flamante Jefe de Gabinete será el único intermediario directo de Cristina con el resto de los ministros. Se convirtió en el articulador del kirchnerismo entre los funcionarios más experimentados y la nueva generación liderada por La Cámpora. Seguirá teniendo decisión en la estrategia comunicacional del Gobierno, a la que ahora se agregó el secretario de Comunicación, Alfredo Scoccimarro. Y acrecentará su función de hombre de consulta permanente para la Presidenta.

* Hernán Lorenzino. El ministro de Economía deberá articular los desafíos de la economía kirchnerista (con la inflación como principal problema) y el complicado escenario global, con Europa y EE.UU. en estado de crisis latente. La estrategia de consolidación ante los mercados internacionales y la negocación con el Club de París serán sus pruebas de fuego. Deberá fortalecer su perfil ante la Presidenta y aprender a convivir con la peligrosa marcación personal de Guillermo Moreno.

* Axel Kiciloff. Después de pasar por la conducción de Aerolíneas Argentinas y llegar al directorio de Siderar, este economista de formación marxista empujado por La Cámpora tendrá una función de mucha mayor exposición. Reemplazará a Roberto Feletti como viceministro de Economía representando a la nueva camada del kirchnerismo. La gran incógnita es cómo se llevará con Lorenzino.

* Beatriz Rojkés. La senadora tucumana, esposa del gobernador ultra K José Alperovich, quedó como presidenta provisional del Senado y tercera en la sucesión presidencial. Su relación con Cristina es inmejorable y tendrá bajo examen a todos los integrantes del bloque kirchnerista en la Cámara Alta.

* Roberto Feletti. El ex viceministro de Boudou quedó a cargo de la estratégica Comisión de Presupuesto y Hacienda. Será el conductor de la política económica del kirchnerismo en la Cámara de Diputados. Su intenso discurso oficialista lo ubicará como protagonista a partir de hoy mismo, en las leyes claves que impulsará Cristina.

* Carlos Heller. El banquero de origen comunista quedó a cargo de la gravitante Comisión de Finanzas en la Cámara de Diputados. Los mercados están pendientes acerca de si su histórico proyecto para gravar la renta financiera será parte de la ofensiva kirchnerista sobre el sector que el sábado insinuó Cristina en su discurso ante la Asamblea Legislativa.

* Gabriel Mariotto. El vicegobernador bonaerense será el encargado de demostrarle al peronismo y a la opinión pública que Cristina es la que manda en la provincia y no Daniel Scioli. Concentrará su acción desde la Legislatura provincial y contará con el apoyo de La Cámpora y de algunos intendentes del Gran Buenos Aires para hostigar en forma permanente la gestión del gobernador. Será un protagonista de los años que vienen.

* Máximo Kirchner. Los actos de reasunción de Cristina convencieron hasta a los más escépticos de que su rol va bastante más allá de ser un hijo cariñoso que aconseja a su madre presidenta. Será el auditor implacable de todo el Gobierno y dejerá crecer la fantasía sobre su eventual postulación a un cargo político para ayudar a mantener el poder familiar. En 2013 decidirá en familia si es necesaria su candidatura a diputado nacional para la siempre estratégica provincia de Buenos Aires.

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