Con un apretado repertorio de su propio signo, Iván Noble subió al escenario ubicado en la esquina de la plaza Alsina, para deleitar con su música a la gente que, ya bien entrada la noche y a pesar de un día muy largo y agotador, se quedó a disfrutar el final de la fiesta.
Ya Marcelo Tinelli, visiblemente cansado, se había ausentado rumbo a Buenos Aires y la ciudad comenzaba a retomar su ritmo normal de sábado a la noche.
El ya clásico Avanti Morocha sonó en la noche bolivarense como tema de cierre, significando el final de una fiesta que tuvo de todo. Mucho colorido, mucha gente en las calles, más de 2.000 atletas corriendo, anuncio de obras e Iván Noble, digno broche para una magnífica jornada.


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