En medio de la crisis del oficialismo rionegrino, el ministro de Economía dice que el trato con Nación no se modificó. Admite la presión por los salarios, pero plantea un escenario sin sobresaltos después de "un gran trabajo de todos" para achicar gastos.
El ministro de Economía, Alejandro Palmieri, dice que "no hay interpretaciones posibles si se miran los números" y resalta que la provincia cumple y cumplirá con sus compromisos.
También asegura que no existen cambios en el trato recibido desde Nación.
Su visión técnica se centra en que bajaron los gastos corrientes, admitiendo una mayor participación de las erogaciones en personal, pero explicando que resulta de la contención de otros desembolsos para favorecer después los fondos para obras.
De todas maneras, consideró que no debe existir "extremo optimismo" frente a un resultado cuando "la rueda (del Estado) está arrancando".
Palmieri presentó números ante Nación.
Allí consignó que los ingresos del primer semestre subieron un 30% y los gastos un 27% en referencia a igual periodo del año pasado.
Pero la partida de personal creció un 37%. Allí se asientan las críticas. Palmieri argumenta que se trata de la incidencia de las mejoras otorgadas por el gobierno radical en el segundo semestre del 2011.
El ministro se aferra a la evaluación técnica y esquiva cualquier injerencia política.
Sabe que su trabajo y sus números están en la discusión interna.
El senador Miguel Pichetto cuestionó el exagerado nivel de las erogaciones salariales y su falta de previsibilidad. Esa objeción llegó hasta la Casa Rosada. Palmieri tuvo que argumentar en el propio despacho del ministro Hernán Lorenzino, inquieto por el estado de las finanzas rionegrinas.
El funcionario rionegrino entendió que se originó una "confusión" en las pautas salariales, ya que se creía que "se restituía la zona y además se otorgaba un aumento".
–Pero la suba interanual en personal llegó al 37%.
–Sí, pero existe la incidencia de los aumentos del segundo semestre y también la inclusión de los TyC (plan Trabajo y Capacitación) a la planta.
–¿Cuál es su proyección anual total? Porque también hay ingresos de agentes...
–No debería superar el 23%. Llegó al 13,1% en enero-mayo. Hay que preguntarle a la Función Pública sobre la planta, aunque algunos organismos han eficientizado su plantel y otros aumentaron.
–Y falta la promoción automática...
–Ese tema hay que conversarlo. El compromiso es hablarlo en diciembre.
–Hay bajas en los gastos ¿pero no existió un excesivo recorte en funcionamiento o producto de acumular deudas?
–Si existiera esa parálisis se notaría en el desenvolvimiento del Estado. Y no hay deuda en la Tesorería. Sí puedan existir expedientes que estén todavía dando vueltas.
–Quiero insistir en la deuda. Los legítimos abonos no figuran en sus números.
–Lo que está en Tesorería es todo lo ordenado a pagar. Pero la cantidad de expedientes de legítimos abonos no es relevante.
–Cotejo proyecciones e interpretaciones frente a un panorama previsible y otro de imprevisibilidad...
–Los números mandan por sí solos y por encima de las interpretaciones. Pero más allá de los números, los sueldos se pagan, con cronogramas más cortos.
–¿Río Negro no va a necesitar más plata de Nación?
–No es así. Hay ver cómo se estaba. Recién estamos saliendo del pozo, con meses de equilibrio, entre superávit y déficit. Toda ayuda es bienvenida. Se pagaron en julio 520 millones de salarios y Nación aportó 40 millones.
–¿Se están solicitando fondos?
–Se gestiona para agosto porque hay aumentos y los ingresos siguen parejos. También hay instrumentos todavía no utilizados por Tesorería, como cheques diferidos y hay autorización por 200 millones.
–Persisten otros compromisos, como en Fruticultura.
–Se pagaron 6 millones por granizo, se giraron esta semana 2,8 millones a los municipios para los productores afectados, sin cobertura y se enviarán este viernes 14 millones para la poda.
–¿Quién pierde con esas asignaciones? ¿Menos obras y la compra de patrulleros?
–Se sabía que sería un gran esfuerzo, pero las obras recién se están poniendo en marcha y se pagan con normalidad. En los patrulleros siempre se analizó una asistencia internacional, pero si no sale se buscará el aporte provincial.
–¿Economía recurrió a recursos ajenos de las cuentas del FUCO (Fondo Unificado)? ¿Por ejemplo, se utilizó el depósito de Anses?
–El FUCO no es para sacar plata y se utiliza dentro del banco Patagonia para minimizar el costo bancario. Pero la titularidad de la cuenta es cada jurisdicción. En enero Río Negro firmó un convenio con Anses que aportará 98 millones para viviendas, pero la primera cláusula es que los fondos están en el banco Nación. Así, ese aporte no está en el FUCO, ni está en el banco Patagonia.
–Lo escucho y parece que no hay problemas. La última ejecución confirma que existen este año menos obras y mayor participación salarial.
–No quiero sembrar un extremo optimismo porque el superávit es porque la rueda está arrancando y ya comenzará con más agilidad. Hasta ahora, después de un gran trabajo de todos, se minimizaron las erogaciones en la estructura (viáticos, alquileres, etcétera) para después llevarlo a inversiones en capital. Se está empezando con las obras y la reducción del gasto deriva inicialmente en que crezca la participación de la partida de personal, que no se puede variar.



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