Con la emisión de los Ticafo, autorizada esta semana por la Legislatura, subirá el stock de deuda en un 40%, aunque parte de la misma se compensará por la refinanciación.
Con una cómoda mayoría y con el apoyo de intendentes oficialistas y opositores, el gobernador Jorge Sapag obtuvo esta semana el permiso de la Legislatura para emitir bonos por u$s 330 millones de dólares. Los Ticafo, así denominados, estarán destinados en parte a la refinanciación de deudas anteriores (u$s 150 millones), mientras que el resto irá a fondear un ambicioso plan de obras que alcanza a todas las comunas y que aspira a motorizar la economía en tiempos de desaceleración.
Con esta emisión, el stock de deuda pública provincial crecerá alrededor del 40%, al pasar de 3.600 millones de pesos al cierre del primer trimestre (último dato disponible) a 5.120 cuando se realice la colocación. De todas formas, como parte de los Ticafo se destinarán al refinanciamiento de viejos pasivos, el monto de incremento será menor desde el punto de vista contable.
Uno de los debates más tensos que se dio en la Legislatura fue si esta emisión no complicaba las cuentas de la provincia. El Régimen de Responsabilidad Fiscal al que adhirió Neuquén la obliga a que el stock de deuda no supere el 15% de los recursos corrientes neteados de transferencias a los municipios.
Según la proyección que realizó el Ministerio de Economía a 12 años (ver cuadro en la parte superior de la página), aún con la emisión de los Ticafo no se superaría nunca ese monto. Sólo en 2014, 2015 y 2016 se estaría por arriba de los 8 puntos, aún lejos del 15 exigido por ley. Es decir que si la colocación se da dentro de las condiciones esperadas, las cuentas no se verían alteradas. Inclusive, hay que contemplar el efecto indirecto vía recaudación que tendrá la inyección de 180 millones de dólares en obra pública, si es que el programa se lleva adelante a ritmo constante.
“La Provincia ha venido cumpliendo siempre, jamás dejó de honrar sus compromisos. Esto no es una bicicleta financiera como dicen algunos, esto es honrar las deudas”, enfatizó el diputado de Unión Popular, Daniel Baum, que fue el miembro informante del proyecto oficial. Indicó que es necesario cancelar el pasivo y que el costo de vida en Neuquén aumentó un 28,45% en el último año. “Sin esta opción, la Provincia no podría otorgar aumentos como otorgó”, dijo.
Críticas
Desde la oposición, sin embargo, no piensan lo mismo. Para el diputado del Frente Grande, Raúl Podestá, el dinero terminará de forma directa o indirecta “volcado a fondos corrientes”. “No va a diversificar la matriz productiva, sino que está destinado a obras con fines sociales. Es la tercera vez que esta gestión acude al endeudamiento para soportar el déficit estructural”, criticó Podestá.
Además, puso en duda los números de Economía sobre la proyección de deuda a 12 años tras la emisión de Ticap. “Estoy juntando información porque quiero debatir ese tema, pero creo que toman como parámetro los ingresos totales, sin descontar lo que va a municipios. Si se hace la cuenta de forma correcta, en 2011, la deuda ya llegó al 15% de los recursos. Con los Ticap llegaría al 20%”, aseguró el legislador.
Los números
Más allá de las proyecciones y las opiniones, los números muestran que el stock de deuda creció de forma sostenida en los últimos años. Desde 2008 a esta parte, las acreencias de Neuquén aumentaron un 36%, sin contar los compromisos a corto plazo. La mayor parte de la deuda tomada durante la gestión Sapag fue para refinanciar pasivos dejados por el gobierno de Jorge Sobisch, que entregó su cargo con 2.700 millones de pesos de deuda consolidada, según datos del Ministerio de Economía.
En el cuadro que acompaña esta nota puede verse el detalle de los empréstitos que tomó la Provincia en los últimos años.
Si la deuda, en cambio, se analiza según grupo acreedor, pica en punta en el Estado nacional a través de diversos fondos fiduciarios. Gran parte de esa deuda está diferida y obtuvo descuentos en los últimos años a través de diversos programas que lanzó la Casa Rosada. Quizás el más recordado sea el Plan Federal de Desendeudamiento, que Neuquén firmó en 2010 y por el cual tuvo que resignar algunos litigios que mantenía con Nación por regalías mal liquidadas.
Detrás de Nación siguen los compradores de bonos provinciales y letras, que en general son acreedores privados, aunque también pueden existir entidades públicas entre ellos. De hecho los bonos conocidos como Neuquén 2021, en dólares y con garantías hidrocaburíferas, son uno de los preferidos del mercado.
Lejos, con un 3,26% del total, se ubica la deuda con organismos internacionales como el BID o el BIRF. Con un 0,04% figuran contratistas de obra, según información del Ministerio de Economía actualizada a fines de 2011.


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