Un número más bajo que el de la expectativa popular

Las cifras desmienten la creencia que Mar del Plata había alcanzado una población superior a los 700.000 habitantes.
Es probable que cuando hoy, a lo largo de la jornada, los marplatenses nos vayamos enterando de cuántos somos en total de acuerdo con el censo, haya sorpresa por el número --650.000, como máximo--, por considerárselo bajo en relación con las expectativas.

¿Quién no ha dicho en una conversación informal y cotidiana: "y... la población de Mar del Plata debe estar entre los 700 y los 800 mil habitantes"? Con un dejo de orgullo competitivo también solemos afirmar que la ciudad no para de crecer, tanto geográficamente como en nuevas construcciones, por lo que podíamos suponer que Mar del Plata habría dejado de ser la quinta ciudad argentina en número de habitantes para convertirse en la cuarta, desplazando a ciudades como La Plata y Mendoza.

Se recuerda también aquel vaticinio de Eduardo Duhalde gobernador de la provincia de Buenos Aires asegurando que Mar del Plata llegaría al millón de habitantes en pocos años, una vez que la Autovía 2 estuviera en pleno funcionamiento.

Nada de todo eso ha sucedido, conforme al primer dato relevante que ha arrojado en lo inmediato el Censo 2010. Somos menos de los que en general creíamos y seguimos en el quinto lugar.

"La idea de la Mar del Plata que crece y crece en su población es un mito", afirmó ayer al ser consultada por LA CAPITAL la profesora Estela Lanari, investigadora de la Universidad Nacional de Mar del Plata y con vasta experiencia en la Encuesta Permanente de Hogares, para quien el total de 650.000 no es una sorpresa sino un número razonable cuando es visto de manera técnica y en relación con otros datos estadísticos.

Lanari refirió que sucedió algo similar con el anterior censo, el de 2001, cuando la creencia popular y hasta las estimaciones que resultaban de la Encuesta Permanente de Hogares daban una cantidad de habitantes para Mar del Plata superior a los 530.000 que precisó el relevamiento oficial de aquel año, si bien éste, como consecuencia del paro de docentes que lo afectó, luego mereció críticas y dudas respecto de la certeza de sus resultados.

Otra de las expresiones comunes en los comentarios populares sobre cómo varía la población es el de que por día llegan a Mar del Plata para radicarse unas cinco, seis o más familias. Sobre esto no existirían aún estudios que permitan hacer afirmaciones contundentes. No habría registros que muestren de forma indubitable cuántas personas se fueron de la ciudad para vivir en otros lugares, incluyendo cuándo y por qué lo hicieron, ni cuántos llegaron para establecerse aquí.

No obstante, el censo que se está realizando podría dar una valiosa información en este aspecto, señaló la subcoordinadora Gabriela Salvi, porque según explicó se hicieron preguntas referidas a los movimientos migratorios durante los últimos cinco años, y el procesamiento de las respuestas ofrecerá resultados en los próximos meses hasta que el trabajo tenga su definitiva conclusión en diciembre de 2011.

Por su parte, el sociólogo Cacho Ayala, conocido encuestador marplatense, sí se reconoció sorprendido por el nuevo dato del total de población del partido, estimándolo "llamativamente bajo".

Como opinión inmediata al ser requerido por LA CAPITAL se remitió al censo anterior, que "estuvo mal hecho por la huelga de los maestros". "En aquella oportunidad -dijo- se llegó a la conclusión de que hubo un 12 por ciento que no fue censado, con lo cual el total de población llegaba ya entonces a alrededor de los 560.000 habitantes, y si a esto se suma la estimación del saldo vegetativo estaríamos acercándonos a la cantidad que ahora se está diciendo. Es llamativo. Parece bajo el número pero habrá que esperar a que se concluya todo el estudio, y también a que se haga una muestra para saber bien cuántas personas no fueron censadas".

Curiosidades de una jornada singular

* Sin clases. Las escuelas de Mar del Plata, al igual que el resto de los establecimientos de la provincia de Buenos Aires, no dictaron clases ayer por haber participado los docentes de la realización del censo. La Dirección General de Cultura y Educación dispuso el asueto administrativo.

* Censo en las cárceles. Los presos alojados en el penal de Batán fueron censados por agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense, que recibieron una capacitación especial para realizar la encuesta. En total, más de 100 efectivos hicieron el cuestionario en las cárceles de la provincia de Buenos Aires. Cada agente censó a cerca de 200 internos y lo hizo utilizando la planilla especial destinada a viviendas colectivas, la misma que se usó para relevar comisarías, hospitales y asilos.

* Fastidio y enojo. Según comentaron los censistas, algunos ancianos se mostraron reticentes a la hora de responder una serie de preguntas referidas, por ejemplo, al sexo y la edad. "¿Usted no ve que soy hombre??, se fastidió un jubilado ante la consulta del encuestador. "No se enoje señor, sólo tengo que realizar mi trabajo?, le explicó el censista.

* Respuestas curiosas. Una vecina marplatense salió a atender al encuestador de mal humor porque consideró que había sido reiterativo en tocar el timbre. Abrió la puerta y lo increpó: ?¿No se da cuenta de que son las 8 de la mañana como para molestar a esta hora en un feriado??. La respuesta del censista apaciguó los ánimos: "Tiene razón, pero recuerde que hoy teníamos que pasar por su casa para hacerle una serie de preguntas?. Luego del mal entendido, la anciana lo invitó a pasar para tomar un café, mientras contestaba el cuestionario. A pesar de las diversas respuestas curiosas que debieron oír, los censistas destacaron la cooperación de los marplatenses.

* El temor a la inseguridad. La principal preocupación del censo para los vecinos fue la inseguridad. Una buena parte decidió recibir a los censistas en la puerta de su casa, detrás de una reja o en el hall del edificio por temor a sufrir un robo. Sin embargo, la jornada se desarrolló con normalidad y sin incidentes.

* Un día de perros. La subcoordinadora del censo en Mar del Plata, Gabriela Salvi, contó que algunos censistas fueron mordidos por perros mientras intentaban ingresar a las casas. Pero aclaró que se trató de hechos aislados que no pasaron a mayores. "Por suerte no tuvimos grandes inconvenientes", aseguró.

* Novedades. Tal como se hizo en 2001, el censo incluyó preguntas sobre discapacidad, pueblos originarios y equipamiento tecnológico del hogar. Como novedad se incorporaron dos temas: afrodescendientes y uso de la computadora.

* Dudas e interrogantes. Algunos vecinos mostraron dudas respecto al censo, pero los encuestadores les explicaron que la información suministrada es totalmente confidencial. Según lo determina la Ley de Estadística 17622/68, el Indec brinda los datos en forma agrupada de forma tal que no puedan individualizarse las respuestas. Por eso, para responder el cuestionario no hizo falta dar el apellido ni el DNI, sólo el nombre.

Comentá la nota