Más de 3 mil niños ingresan por año a los quirófanos del Hospital Pediátrico

Más de 3 mil niños ingresan por año a los quirófanos del Hospital Pediátrico
Se realizan intervenciones de complejidad para el tratamiento de malformaciones. El centro de hace punta con técnicas mínimamente invasivas. Por día se efectúan unos cuatro procedimientos por emergencias traumatológicas. El servicio se reactivó tras un año de parálisis.
Unas 3 mil cirugías anuales se llevan a cabo en el Hospital Pediátrico “Juan Pablo II” de distinta índole, muchas de ellas de alta complejidad. El centro está a la vanguardia de intervenciones mínimamente invasivas que se realizan a razón de casi una diario, a lo que se suman los implantes cocleares. Por día se atienden unas cuatro emergencias de traumatología, varias, a causa de los siniestros viales.

En el Pediátrico de Corrientes, aproximadamente, 3 mil chicos por año ingresan a quirófano para tratarse distintas patologías y condiciones. Entre ellas, para el tratamiento de atresia esofágica, pulmonar, intestinal, malformaciones neurológicas, fisura de labio alveolo palatina o lo que comúnmente se conoce como labio leporino; así como la atención de pacientes oncológicos, y quienes sufrieron un accidente de tránsito,

El servicio contempla desde niños recién nacidos hasta adolescentes de 17 años y se derivan a chicos de hospitales del interior y de las Maternidades del Llano y Vidal. “Es el único pediátrico en toda la provincia y recibe a pacientes de provincias vecinas y del extranjero, principalmente de Paraguay que ingresan por Itatí”, dijo a El Litoral la jefa del Servicio de Cirugía Pediátrica del “Juan Pablo II”, Susana Henaín.

Con inversión estatal, el área se reactivó luego de casi doce meses, ya que se requería de la reposición de equipos y porque estaba habilitado un solo quirófano. Actualmente se incorporaron dos brindar mayor dinamismo al equipo de profesionales.

Algunas de las cirugías son de alta complejidad, entre ellas, para el tratamiento de atresias que son malformaciones de discontinuidad en el esófago, así como en la continuidad intestinal en la zona recto-anal. Son intervenciones vitales en niños recién nacidos que se efectúan en la pared abdominal o gastrointestinal.

Con la incorporación de técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas, el “Juan Pablo” está a la vanguardia de la región y a nivel país, según indicó la responsable del área. Desde hace una década se desarrollan cirugías laparoscópicas y videoscópicas para intervenciones en la zona del tórax y del abdomen. En el caso de estas últimas, en sólo un año, se hicieron cerca de 300, a razón de casi una por día y en lo que va de noviembre, se efectuaron siete.

A su vez, hace unos cinco años, se efectúan jornadas de capacitación en convenio con la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne).

Una de las ventajas de la técnica es que el paciente “puede volver prontamente a sus actividades habituales y se minimizan las complicaciones en el quirófano”, indicó a este diario la médica responsable del servicio. Con estas tecnologías se tratan frecuentemente litiasis vesiculares, biliares, infecciones pulmonares de mayor complejidad producto de neumonías.

Otro de los procedimientos de vanguardia fue la colocación de tres implantes cocleares en el marco del programa de Detección Temprana de la Hipoacusia.

Por otra parte, en el centro se efectuaron unas 50 intervenciones a pacientes neonatales, siendo los distintos tipos de atresias una de las principales complicaciones que requiere de un procedimiento de alta complejidad. En el servicio convergen de diez a doce especialidades, entre los cuales se encuentran otorrinolaringólogos, oftalmólogos, neurocirujanos, oncólogos, entre otros.

Allí también se atienden a chicos con fisura labio alveolo palatina o labio leporino. En el Pediátrico, hay unos 600 pacientes que se encuentran en tratamiento, es decir, en etapa de consulta médica, seguimiento, preparación para entrar a quirófano, y quienes pasaron por una cirugía, así como en rehabilitación. En este tipo de afecciones actúa un equipo interdisciplinario que no sólo incluye a un cirujano, sino también a odontólogos, otorrinolaringólogos y profesionales de salud mental.

“Son patologías que afectan principalmente a chicos de escasos recursos porque tienen menos acceso”, destacó Henaín. Si bien lo recomendable es que el niño con labio leporino ingrese a quirófano a los cuatro meses, en el hospital se registró casos en adolescentes de 14 años.

Los accidentes de tránsito preocupan a los médicos. A quirófano ingresan niños con emergencia traumatológica y neurológica a causa de los siniestros. Por mes, a una la guardia concurren unos 70 pacientes; mientras que por día se realizan entre tres y cuatro intervenciones traumatológicas.

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