Ninguno de los acusados declaró ante la fiscal

Ninguno de los acusados declaró ante la fiscal
Estefanía Heit y su marido Jesús María Olivera se negaron a responder al interrogatorio judicial. Familiares de la imputada acusaron al hombre de haberla separada de ellos.
Se negó a declarar en la víspera ante la justicia, la pareja detenida en los últimos días bajo la acusación de haber mantenido en cautiverio y sometido a salvajes tormentos, durante tres meses, a una mujer de 33 años, en su domicilio de Coronel Suárez.

En medio de la conmoción que produjo el hecho a nivel nacional, Estefanía Heit (29) y Jesús María Olivera (30) fueron llevados en la víspera ante la fiscal Claudia Inés Lorenzo, quien interinamente se encuentra a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 14, de delitos sexuales, cuya titular es la doctora María Marta Corrado.

La mujer, quien se desempeñaba como periodista del Canal 4 suarense, fue trasladada a nuestra ciudad luego de que pasara la noche del martes alojada en la seccional policial de Tornquist.

Olivera, en tanto, luego de ser capturado minutos antes de la medianoche del martes en la zona céntrica de Carhué, luego de salir de un estudio jurídico, permaneció en la dependencia policial de esa ciudad y ayer también se lo trajo a Bahía Blanca para ser indagado.

Personal de la división Custodia y Traslado de Detenidos se encargó de conducir a los imputados hacia el edificio ubicado en Estomba al 400, donde fueron asesorados por el abogado penalista local Claudio Lofvall.

La primera en comparecer ante la doctora Lorenzo fue Heit, quien alrededor de las 10 de la mañana, con su rostro cubierto por un pulóver de lana, ingresó en la fiscalía.

La mujer, luego de entrevistarse con su defensor, manifestó su decisión de negarse a contestar las preguntas de la doctora Lorenzo.

Una hora y media más tarde, el procedimiento se repitió con Olivera, quien ingresó con su rostro tapado por una remera negra.

Si bien trascendió que el individuo tenía intenciones de prestar declaración, finalmente no lo hizo, aconsejado por su abogado.

Como se informara ampliamente en estas columnas, Heit y Olivera fueron aprehendidos el lunes y el martes respectivamente, pocas horas después de que la víctima --una joven mujer oriunda de Río Colorado y cuya identidad no se proporciona en virtud del tipo de delitos de que fuera objeto-- lograra escapar de la vivienda de Grand Bourg 1823, domicilio del matrimonio, donde dijo que era retenida contra su voluntad.

La mujer consiguió llegar en remís a una vivienda de Pueblo San José, donde había trabajado algún tiempo antes, y allí pidió ayuda y relató ante su antigua empleadora los tormentos de los que fue objeto durante varias semanas.

A partir de ese momento tomó intervención la policía de la mencionada colonia alemana y la damnificada brindó datos suficientes para determinar el lugar donde estuvo cautiva y de quiénes eran sus captores.

Todo ello motivó que se emitiera una orden de allanamiento de la casa de Grand Bourg, donde se incautaron elementos probatorios y se aprehendió a Heit. Su pareja cayó un día después.

Las acusaciones

La fiscal Claudia Lorenzo confirmó que ambos imputados se abstuvieron de declarar y que solicitó la conversión de sus aprehensiones en detención, a la jueza de Garantías Nº 1, doctora Gilda Carmen Stemphelet.

"Existen elementos suficientes para pedir esa medida", dijo una fuente judicial a "La Nueva Provincia".

Se indicó que, en principio, Heit está imputada del delito de "privación ilegítima de la libertad agravada", en los términos del artículo 142 bis, primer párrafo, del Código Penal.

La norma prevé una pena de 5 a 15 años de prisión para quien "sustrajere, retuviere u ocultara a una persona con el fin de obligar a la víctima o a un tercero, a hacer, no hacer, o tolerar algo contra su voluntad".

A Olivera, en tanto, también se lo acusa de ese ilícito, pero, además, se le atribuye abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de la víctima.

Desde la fiscalía se admitió que todavía no se habían podido ver todos los videos y dvd's secuestrados, así como el contenido de las cuatro computadoras incautadas en el domicilio suarense allanado.

"Se tiene la declaración de la víctima y las pericias físicas y mentales que dan veracidad a su relato", confió el vocero.

En este sentido, se indicó que los investigadores trabajaron sobre la declaración testimonial que se le recibió a la víctima poco después de que escapara de la casa donde la tenían cautiva.

La fiscalía habría decidido no volver a interrogar a la mujer --quien es atendida en el Hospital Municipal de Coronel Suárez-- hasta tanto los médicos y psicólogos lo consideren oportuno.

"De hacerlo, la estaríamos victimizando nuevamente", sostuvo el informante.

La fuente admitió que se trata de "un caso muy complejo y con muchas aristas. Hay muchas cosas y líneas para investigar.Hoy, a tan pocas horas, no se puede hablar de una hipótesis principal".

Pedirán comparecer

El abogado Claudio Lofvall, defensor de Estefanía Heit y de Jesús Olivera, dijo que por su consejo no declararon en la víspera y que pedirían hacerlo en los próximos días.

Inclusive, aseguró que el hombre tenía intención de brindar en la víspera su versión ante la fiscal, pero finalmente acató su consejo profesional.

"En los próximos días se solicitará a la fiscalía la posibilidad de que ambos declaren", dijo Lofvall a "La Nueva Provincia".

Comentó que mantuvo un breve diálogo con sus clientes, quienes le habrían expresado que las cosas "no se produjeron de la forma en que se plantearon".

Explicó brevemente que ambos niegan haber mantenido a la víctima privada de su libertad y que, por el contrario, tenía posibilidades de entrar y salir de la casa con absoluta libertad.

Afirmó, inclusive, que la vivienda allanada no se encontraba preparada para mantener a una persona retenida durante el tiempo que se indica en la denuncia.

Sin embargo, el abogado no hizo alusión a las huellas de golpes, quemaduras con cigarrillos, desnutrición y otras circunstancias de esa índole que eran evidentes en el cuerpo de la víctima y que llevaron a un médico de policía a decir que corría peligro su vida.

Los padres de la periodista acusan al hombre

A pocos metros de la puerta de la fiscalía, sin querer llamar la atención y con lágrimas en sus ojos, la madre de Estefanía Heit fue testigo del traslado de su hija para comparecer ante la fiscal, en el marco de la causa por los aberrantes hechos producidos en perjuicio de una joven mujer.

Si bien en un principio no quiso formular declaraciones a los medios, finalmente Olga Schulmeister rompió el silencio y aseguró que desde hace tres años no tiene contacto con "Fanny", sobrenombre con que se conoce en Coronel Suárez a la acusada.

Tanto ella como su marido, Luis Graff --quien no es el padre de la periodista--, manifestaron que la relación familiar tuvo un quiebre a partir de la aparición de Jesús María Olivera en la vida de Estefanía.

"Desde hace tres años que estaban en pareja. Ella no es así, la captó esta persona. En todo este tiempo no tuvimos contacto", destacó la mujer.

"El la había alejado de familiares, amigos, de todo", siguió diciendo.

Consultada sobre el carácter de su hija, Olga afirmó que "es lo más dulce que hay. Una madre siempre dice eso de sus hijos..."

Más adelante sostuvo que "Fanny" habría sido también víctima de episodios de violencia en su contra por parte de Olivera.

"Ella se había alejado de todos, de los familiares... La había notado con golpes y ahí fue cuando empezó la mala relación nuestra. Para mi, él la golpeaba, aunque ella lo negaba", declaró.

Manifestó que el culto que practica la pareja, a la que Olga calificó como "secta", se enmarca dentro de un grupo denominado Centro Cristiano Amar es Combatir.

"El la introdujo y tenía dominio sobre ella. Yo al principio también estaba en esa secta", dijo.

Expresó que tanto Estefanía como Jesús eran líderes y que nunca tuvo conocimiento de que se llevaran a cabo vejaciones o actos aberrantes como los que fueran denunciados por la joven riocoloradense.

"Se hacían celebraciones. Hasta donde yo sé, no pasaba nada de esto", dijo.

Comentó también que a Estefanía le faltaban dos años para recibirse de abogada, carrera que cursaba a distancia en la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Respecto del distanciamiento entre ambas, Schulmeister, quien tiene otros dos hijos, manifestó que "tuve un problema con ella cuando me distancié. Queríamos sacarle al tipo de encima y ella me denunció".

"Cuando le dije a la policía, en su momento, que lo investigue, porque lo veía dudoso, no me hicieron caso", continuó.

Por último, señaló que se encontraba de viaje cuando el lunes último su hija fue detenida.

"Hace tres años que no la veo y era todo para mi. Yo estoy en tratamiento psiquiátrico por eso. Olivera la hizo cambiar", finalizó.

"Tiro al aire"

Luis Graff, por su parte, aseguró que Olivera indujo a la joven a esta situación y calificó al sujeto como un "atorrante".

"El me mintió diciendo que era de Mar del Plata, de Bahía Blanca y de Rosario; me mintió todas las veces", dijo, para agregar: "No se sabe de dónde era ni de dónde apareció, como mucha gente que entra a Suárez y no la investigan".

El hombre destacó que nunca le gustó que Olivera estuviera en pareja con Heit.

"Para mi es un tiro al aire. Un vago de esos que quieren ser mantenidos por mujeres. El la indujo a todo esto. Ella era una excelente chica hasta que se metió con este vago", recalcó.

Al igual que la madre de Estefanía, Graff sostuvo que la joven fue víctima de agresiones por parte de Olivera.

"Este hombre la c... a palo. Hice denuncias pero quedaron en el aire. Ella se alejó de la familia porque no lo quise nunca", declaró.

"Ella era espectacular --añadió--, aunque después hizo un cambio rotundo. No nos dio más bolilla para nada. La veíamos por televisión, pero no tuvimos más trato. El sinvergüenza es él, habría que investigar bien de dónde es".

Por último, el hombre se refirió a los hechos que se le imputan a la pareja.

"Es una locura si hicieron todo eso. Le echo más la culpa a él, porque es un atorrante y un sinvergüenza", insistió.

"Mi hija siempre fue muy solidaria"

CORONEL SUAREZ (de nuestra agencia) -- La madre de la víctima, Mónica Santander, dialogó con la prensa suarense y dijo que "él (por Jesús Olivera) era un supuesto pastor y mi hija se prendió porque siempre fue muy solidaria. Pero poco a poco le sacó todo lo que tenía".

"Hace tiempo que veníamos buscando a mi hija; sabíamos que se había ido a estudiar abogacía, en principio a La Pampa, por eso vendió todo. Este hombre le hizo vender dos veces la casa que tenía", agregó la mujer, quien viajó hacia esta ciudad desde Río Colorado, donde reside.

Aclaró que su hija tiene una hija de 10 años que vive con el padre y reconoció que en un primer momento también a ella la cautivó la personalidad de Olivera.

"A mí también, en principio, me entusiasmó con su charla, con tratar de ayudar a las personas, pero después me di cuenta de que era un vivo, que siempre nos hacía comprar cosas", expresó.

"El decía que eran para la iglesia, pero nosotros sospechábamos de eso. Traté de decirle a mi hija que se salga de eso, pero ella no me hacía caso y sólo hacía lo que él le decía", indicó.

La mujer confirmó que en el pasado mes de octubre denunció la desaparición de su hija a la policía de Río Colorado, porque estaba preocupada por su situación.

Otro testimonio

En tanto, Vanesa Burgardt, la taxista que trasladó a la víctima después de que consiguió escapar por una ventana trasera de la casa de sus captores, dijo que "a la empresa llamó un hombre que fue quien la socorrió en primer término, un sereno que cuida las casas del Plan Federal, cerca de la nueva terminal de Coronel Suárez, y a la vuelta de la vivienda de Grand Bourg 1823. Yo la llevé hasta San José, nunca me dijo qué había pasado".

"En el viaje me contó que la tenían atrapada, pero que no sabía dónde estaba. Me dijo que la habían encerrado y que sólo a veces le daban agua y comida", agregó la joven, quien reconoció que "yo no quise preguntar mucho, pero me llamó la atención su estado físico".

La taxista señaló que había visto a la mujer en la calle y ella le había hecho señas, pero iba con pasajeros.

"Se ve que siguió su marcha y se encontró con este hombre (por el sereno), que fue quien llamó a la empresa. Como yo estaba cerca y ya me había desocupado, fui la primera en llegar. El viaje lo tomó en República de Chile y 17 de Agosto", y desde allí la trasladó hasta la casa de Liliana, una expatrona de la víctima.

Precisamente, esta vecina fue quien auxilió a la mujer y después de bañarla y de alimentarla, la llevó hasta el destacamento de Pueblo San José para radicar la denuncia.

"Inducida"

Pablo Heit, quien ayer a la mañana visitó a su hermana en Bahía Blanca, en un breve dialogo con la prensa manifestó que confía en la "honestidad" de Estefanía, pero reconoció que podría estar "inducida" por su pareja, Jesús Olivera.

"Ella no hizo absolutamente nada, todo esto es una barbaridad, me dijo que confiaba en mí y que me decía la verdad", indicó el joven.

Aclaró, entre otras cosas, que nunca tuvo relación con su cuñado.

"Somos así de aislados, pero aunque yo no iba a su domicilio, nos veíamos en la casa de mi viejo", mencionó.

Sobre su hermana, dijo que "Estefanía es una persona encantadora, siempre con una sonrisa, siempre con alegría".

Parte médico. Desde el Hospital Municipal de Coronel Suárez se conoció ayer el parte médico de la víctima, quien

"se encuentra orientada en tiempo y espacio. Evoluciona lenta pero progresivamente. Continúa con aportes nutritivos, tiene buena evolución natural".

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