Con los ánimos por las nubes

Tras arduas gestiones del Gobernador, La Rioja parece abrochar al fin el tan ansiado decreto de prórroga.

En un contexto nacional complicado, si hay algo que se debe considerar como un verdadero triunfo y ser señalado como tal, es el avance que logró el Gobierno provincial en lo que respecta a la prórroga del régimen de Promoción Industrial para La Rioja.

Con la impronta personal del gobernador Luis Beder Herrera, quien se puso sobre los hombros las negociaciones con Nación, en la última reunión concretada con el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, la Provincia se trajo la promesa de Nación de que en aproximadamente 15 días estará listo el decreto de prórroga del régimen de Promoción Industrial para la firma de la presidente Cristina Fernández de Kirchner.

Así se dio a conocer oficialmente y con todo el optimismo que significó la renovación de los ánimos (por las nubes) en un contexto en el que la paciencia de quienes aguardan por una definición se va agotando y el descontento de los gremios ya se podía palpar.

E incluso, en un contexto nacional que no hacía prever un desenlace feliz, por lo que queda palmariamente demostrada la capacidad de negociación de Beder Herrera, quien en esta oportunidad estuvo acompañado por dirigentes de la CGT local, encabezados por Jorge Reynoso, el secretario de Industria y Promoción de Inversiones, Miguel De Gaetano y los diputados nacionales Alberto Paredes Urquiza, Beba Soria y Marta Quintero.

Como se señaló en muchas oportunidades, del presente régimen de Promoción Industrial depende la situación operativa de 60 fábricas radicadas en La Rioja, en las que trabajan unos 10 mil operarios.

Y tal como ya lo anticipó el propio Gobernador -quien informó además que gestiona cupos del régimen promocional por cinco mil millones de pesos y que el objetivo es la radicación de nuevas empresas en el territorio-, una vez concretada la firma, se priorizará y beneficiará a aquellas empresas que generen mayor cantidad de empleo.

Ahora, como detalles anexos, resta esperar saber si el decreto que se firmaría en aproximadamente 15 días estipula que la Promoción Industrial continúe vigente por 15 años más, como desea La Rioja y para esto, funcionarios riojanos encabezados por el secretario de Industria, Miguel De Gaetano, se reunirán con los técnicos de la AFIP para así acercar posiciones con la Nación y darle forma definitiva al tan esperado decreto.

Mientras tanto, Beder Herrera se ilusiona, sabedor de lo que significa para la Provincia esta herramienta que, de abrocharse finalmente, implicará también en lo personal un logro vital para su gestión (tal vez uno de los más importantes), sobre todo teniendo en cuenta la generación de empleo que en si misma implica la Promoción Industrial.

Qué cara está la merluza

Se acerca la Semana Santa y el pescado sin vender. Los porteños caminan cuadras y cuadras para encontrar buenos precios, al mismo tiempo que el camioncito de Moreno ofrece merluza congelada a muy buen precio. Eso sí, en un solo y exclusivo lugar.

Más allá de la ganga oficial, en general los precios de la merluza oscilan entre los 25 y 29 pesos el kilo y se estima que la canasta para Semana Santa ya alcanzó un aumento aproximado del 33 por ciento.

Mientras la suba de precios parece incontrolable (en el país real), Cristina (en su país virtual) ofrece un asado (con la mejor carne argentina y al precio más barato, supongamos) a diputados y senadores oficialistas (con la llamativa ausencia del riojano Paredes Urquiza, según se pudo saber) y a los ministros para acordar la estrategia a seguir en el Congreso, donde el Gobierno quiere neutralizar la ofensiva opositora: entre otras cosas, la Presidenta pretende evitar que se trate y reforme la coparticipación del impuesto al cheque, lo que le provocaría al Tesoro, según estimaciones oficiales, un agujero de casi 12.000 millones de pesos anuales.

Y, al mismo tiempo, demostrar que, tal como ella misma lo afirmó ayer, al lado de la oposición, el oficialismo son las "carmelitas descalzas".

En el Congreso -por si usted no lo había notado aún- es donde reina la falta de diálogo y debate. El jueguito más disputado últimamente tiene como regla número uno ver quién no dará quórum en la próxima sesión. El marcador: oposición 2, oficialismo 1. Y seguimos perdiendo todos.

El escenario del Congreso que hace un tiempo atrás mostraba a una oposición fortalecida tras las últimas elecciones legislativas y que podía poner en riesgo las pretensiones de un oficialismo acostumbrado a las mayorías "descomunales" hoy no muestra ni una cara ni la otra de la moneda.

Pero si encarna, en cambio, uno de los peores males a los que nos tiene acostumbrada la política y sus ejecutores: caminan unos cuantos pasos detrás y bastante más lento que las necesidades reales del país real.

Tan real como el culebrón que parece no terminar nunca y que en esta ocasión ofreció un nuevo y controvertido cruce entre el Gobierno y la Justicia, luego de que la Gendarmería se dispusiera a detener, en su casa, al padre de María José Sarmiento, la jueza que falló en contra de los deseos del oficialismo en el caso de las reservas del Banco Central (la novela del verano).

Luis Sarmiento, un coronel retirado de 85 años, fue acusado por un juez federal de Misiones de participar en secuestros, torturas y asesinatos durante la dictadura, investigados en una causa abierta en 2006.

Pero dado el grave estado de salud del padre de la jueza Sarmiento, el juez federal de Posadas suspendió la indagatoria y dejó sin efecto el pedido de captura contra el ex militar. Pero a esa altura, todo fue más que suficiente como para engendrar un nuevo escandalete.

Así fue que la jueza Sarmiento acusó al Gobierno de pretender presionarla y el Gobierno le respondió asegurándole que era "bochornosa" y que debería haberse apartado de la causa por las reservas y por habernos mentido a todos los argentinos de la peor manera.

Y no faltó quien desde la oposición dijera que la venganza contra la jueza viene del corazón del Gobierno y entonces desde el oficialismo sostuvieron que la oposición tiene que ponerse los pantalones largos.

Y la jueza Sarmiento, en un arrojo de valentía (si los hay), se animó a decir que tenía miedo y el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, en una contundente muestra de tolerancia a pocos días de un nuevo aniversario en repudio al último Golpe de Estado, la mandó (a la jueza) al psicólogo.

Sí. En rigor de verdad muy errado Duhalde no está. Cualquiera podría decir sin temor a equivocarse que este país está para una buena terapia.

Y, a propósito de psicólogos, qué cara que está la merluza. Y viceversa.

Improntas personales

Por fortuna, aquí, en La Rioja, no pasan esas cosas. No, no. Para empezar, no hay tanta preocupación por la merluza porque en rigor de verdad casi no llega y si llega, bueno, usted ya sabe. Y además, en la Provincia, estamos, definitivamente, para otras cosas.

Y si no, fíjese dentro de poco, cuando el 25 de Mayo se celebre el tan ansiado bicentenario y finalmente quede a la luz de todos los capitalinos, provincianos y visitantes (turistas que no pudieron disfrutarla en plena temporada turística), las reformas al paseo principal, la Plaza 25 de Mayo.

Para dicha empresa, el municipio de la Capital destina un importante gasto y a los fines de imponer una impronta personal (o de gestión, si se quiere y puede llamar gestión) a un espacio que con algunas reparaciones hubiera quedado perfecto y mantendría el estilo que forma parte de la Ciudad.

Vale preguntarse, en tal caso, si no hubiera sido más oportuno destinar esos recursos (importantes, claro está) al cementerio o a la construcción de uno nuevo, ya que el que existe no da pasa más. O qué decir, por citar otro ejemplo, del estado en que se encuentran monumentos o espacios públicos como la Llama Votiva (tristemente apagada) o el monumento a Juan Facundo Quiroga.

O sin ir más lejos, y atendiendo a una problemática concreta y real, realizar una mayor inversión en campañas de educación vial, teniendo en cuenta la dramática y preocupante seguidilla de accidentes que, en el mejor de los casos, sólo deja un tendal de heridos.

Ni siquiera existe una perrera municipal. Y los perros abandonados y en situación sanitaria crítica, son amos y señores de las calles de la Capital.

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