“Nicolás es inocente y yo lo voy a probar”

Carlos Lemos es el padre de Nicolás, el joven de 20 años que se encuentra detenido en la Comisaría 1ª de Chivilcoy, acusado del doble homicidio ocurrido el 27 de noviembre del año pasado en la localidad de Moquehuá.
El único detenido acusado del hecho recibió la prisión preventiva el viernes por la mañana y se espera su traslado hacia un Servicio Penitenciario.

Carlos, su padre, integrante de la fuerza policial –se desempeña en la ciudad de Suipacha- recibió exclusivamente a los periodistas de LA RAZON para hablar del hecho que conmocionó a la localidad donde está involucrado su hijo.

-¿Cómo vive la detención de su hijo Nicolás?

-Es muy doloroso ver a mi hijo detenido por el hecho.

-¿Ud. llevó adelante, alguna investigación del caso?

-Sí. Cuando estaba en mi trabajo me llamó mi mujer para expresarme que el Dr. Illanes, juez de la causa, con quien me une una amistad de más de diez años, por compartir afición a la caza y la pesca, se había presentado en casa por el doble homicidio. El domingo anterior al hecho habíamos ido a probar un bote al Salado que el doctor había comprado.

El Dr. Illanes se comunicó conmigo y me pidió que lo ayude, que recabe información en el pueblo, porque nací y me crie en Moquehuá, pero le manifesté que desde hacía más de un año, por orden del Jefe Comunal, el Comisario Inspector Juan Carlos Agüero, tuve que irme de acá, junto a otros integrantes de la fuerza local. Fue por una problemática interna, en la cual sigo sosteniendo que tengo razón.

Quise convencerlo de que no era conveniente mi presencia, pero insistió. No me pude negar y se dispuso un móvil de calle de Suipacha para mi traslado a la localidad.

Se acusaba a una persona, no voy a dar nombres, por mi parte voy a la casa de un vecino, simplemente para preguntarle si había visto algo raro. Cuando me bajo, la mujer tenía la cara de haber llorado todo un día y balbuceaba, no me pudo decir nada. Esto se lo dije a la Dra. Bárbara Leranoz. A la pareja de esta persona no la conozco, pero me bastó para saber que algo no estaba bien. Ante tanta confusión hablé muy poco y me retiré del lugar, pero dialogué con vecinos y me manifestaron que esa persona no había pasado la noche en la casa.

Yo no entré al lugar del hecho. Lo que sé es lo que me dijo el Dr. Illanes de cómo había sido la confrontación entre Héctor (Gaspari) y el o los delincuentes que entraron.

Antes de que apareciera la ropa, estaba muy confundido, pero cuando voy al lugar donde la encontraron, empecé a mirar el lugar y a confrontar dónde estaban las personas de las que yo sospechaba. Observo las ropas a través de una computadora y me llamó la atención el buzo, porque lo había visto, pero no sabía dónde.

-¿Cómo queda aprehendido su hijo?

-Me piden que vaya mi hijo para ver si conocía la ropa y él no estaba seguro. A los dos o tres días mi mujer ve la foto del buzo en la computadora y reconoce la prenda. Sabía de quien era el buzo. Fuimos a declarar y a los dos o tres días se hizo un allanamiento en mi casa, donde se llevaron seis cartuchos calibre 1270, de una escopeta que teníamos que era de propiedad de Manuel García, dos o tres cuchillos similares al que se había encontrado en el lugar del hecho y una prenda de vestir de Nicolás, limpia.

Lo llevaron a Nicolás para declarar y no volvió más. Al día siguiente, a las 6 de la mañana, me llamó el Dr. Illanes y me informó que Nicolás había quedado aprehendido porque aparecieron dos testigos que dicen que la ropa era de mi hijo. Jamás en su vida usó una bombacha de campo. Por la amistad existente, el Dr. Illanes se desvinculó de la causa.

Mi hijo me cuenta lo que hizo esa noche y da los nombres de los chicos con quien se reunió, los cuales desmienten y desvinculan horarios. Mi abogada me dijo que hay declaraciones que se contradicen.

Hay un chico que a las 10 de la noche le pidió la bicicleta para ir a buscar golosinas al centro y como lo tenía que proponer como testigo, el me confirmó que sí le había prestado la bicicleta con canasto, que es la de la madre. Cuando va a la Fiscalía fue llevado por un efectivo policial de acá y declaró que hacía rato que a mi hijo no lo veía.

Este chico tiene como paso obligado la casa de una parienta mía, que dicho sea de paso fue amenazada de muerte -la Cooperativa Telefónica está al tanto de esto-. Le preguntó porque había declarado así y el chico le contestó que había sido inducido por el policía a no meterse en problemas y a decir que no había estado con Nicolás.

En una marcha se acercó una madre y le dice a mi mujer que a su hijo un efectivo policial le mostró la foto de la ropa encontrada y le dijo que pertenecía a Nicolás o al papá de Nicolás y que había 500 pesos como recompensa. Cuando vino mi mujer y me lo contó, realmente me dio miedo.

De esta manera terminé mi investigación y se la dí a mi abogada para que la presente en la Fiscalía, donde acuso al autor material; lo que no descarté es que hay un autor intelectual con posible participación material. Escribí con nombres y apellidos los policías implicados, que tal vez con el afán de ganar algún mérito, porque recordemos que acá se presentó el Diputado Britos exigiendo una respuesta a las autoridades, se tuvieron que apurar y hacer algo.

Por la declaración de un menor, hijastro de la persona que yo indico como el autor material, porque mi mujer reconoce que el buzo es de él, la fuerza policial ante tanta presión no tuvo más remedio que meterlo adentro.

-Su investigación determinó al autor material del doble homicidio y su señora reconoció a quién le pertenece el buzo encontrado, ¿estamos hablando de la misma persona?

-Estamos hablando de la misma persona, que tiene antecendentes por asesinato. A Héctor (Gaspari) lo conocía de años y era un hombre muy acostumbrado a trabajar en el campo. Quien enfrentó a Héctor fue un tipo fuerte. Según lo que me comentó el Fiscal en su momento Héctor se trenzó en lucha porque alcanzó a agarrar el cañón del arma y esto determina de que quien enfrentó a Héctor fue un tipo fuerte y , además, fue acompañado por otro. No fue sólo y el móvil no fue el robo, acá hay otra cosa.

Cuando llegamos desde Suipacha, vimos mucho descontrol policial en el pueblo y dijimos: pueda ser que no metan a un perejil adentro y le tocó a mi hijo. Nicolás duerme con la hermana los días de tormenta porque tiene miedo, cualquiera que esté en su sano juicio sabe que es imposible que Nicolás haya hecho una cosa así con una persoma como Héctor, porque calculo que me lo traen en una caja, porque lo destroza. Nicolás no fue, acá hubo otra cosa y el móvil no fue el robo. Héctor (Gaspari) conoció a la persona.

-¿El supuesto asesino sigue estando en Moquehuá?

-Sigue estando en Moquehuá. Nicolás es inocente y yo lo voy a probar. Se necesita trabajar más tiempo. Mi vida está arruinada, porque puse en venta la casa, perdí mi auto y los ahorros que tenía. Hoy por hoy, lo importante es que se esclarezca el hecho, demostrar la inocencia de Nicolás y que pague quien realmente lo hizo.

-¿Su hijo tenía contacto con la persona que Ud. cree es el autor del doble homicidio?

-Frecuentaba el lugar por el hijastro. Mi hijo apareció en una oportunidad con algunos porros y me manifestó de dónde venía y cómo, por lo cual le prohibí que vaya a ese lugar y de hecho lo hizo. Mi investigación me llevó a esa persona y ésta lo captó.

Un pase de factura

-Su esposa en otras declaraciones dijo que su hijo está preso porque es un pase de factura…

-Sí. Tuve una interna por el robo de 56 mil kilos de trigo, depositados en la planta de Orlando Cavalieri, que lo usaron porque es un hombre honesto y trabajador; por el faltante de dos cubiertas con separador y maza de un tractor que había secuestrado la Comisaría, por un valor de 24 mil pesos, y por otras cuestiones más. Averiguo tiempo después a dónde habían ido a parar esas gomas y cuando lo comento me dijeron que me callara la boca. Al poco tiempo se desencadena mi traslado y el del segundo Jefe. Cuando voy a Chivilcoy, porque me llamó el Comisario Ferrari, le comenté la problemática y me dice que hable con el Jefe Agüero, para que escuche las dos campanas. Le expliqué lo que estaba pasando y la respuesta del Jefe fue que era necesario descomprimir la situación y me trasladaron a Suipacha.

Hoy sé que me enfrento a una persona con mucho poder y que está al mando de una fuerza muy poderosa e intuyo que tiene otra fuerza más poderosa apoyándolo, por lo que mi lucha es colosal.

La inocencia de Nicolás

-¿Por qué asegura que su hijo es inocente?

-Porque el chico estuvo acá y como lo conozco es incapaz de hacer una cosa así. Hay una declaración de un chico que es muy importante, cuando le pide la bicicleta en el horario en que ocurrieron los asesinatos. Cuando lo propongo como testigo lo llevaron dos funcionarios policiales que se encargaron de ir a buscar testigos y de desvirtuar la información. No tengo dudas porque soy parte de la fuerza y sé como se trabaja.

Tengo mucho miedo porque me voy a trabajar y quedan solas mi señora y mi hija. No confío en la policía, no la incluyo a toda porque hay efectivos muy buenos.

Marchas

-¿Qué puede decir de las marchas?

-Hay tres clases de gente que van a las marchas. Yo no voy, pero las veo por la televisión. El grueso de la gente tiene miedo, dudas y buscan respuestas. Un número ínfimo de concurrentes goza de esto, entre ellos hay una mujer de origen paraguayo, y yo me pregunto qué hace una mujer de Paraguay, en mi tierra, disfrutando de esto. Esta mujer tiene hijos que tienen causas por drogadicción y otras cosas más. Lo mejor que puede hacer es irse al Paraguay. Y un mínimo de gente busca un rédito político, puedo estar equivocado, pero me da mucha lástima esto.

En la última nota que vi por televisión, Clara Falabella, una persona de este pueblo muy honesta, dice que a título personal el caso va muy lento porque el que está detenido es hijo de un funcionario judicial, y además agregó que cuando fui a su casa ella me manifestó el lugar donde está la droga. Es cierto lo que ella me dijo, pero lo que quiero responderle a esta señora es que el caso va lento no porque sea mi hijo sino porque no tienen nada que lo sindique a Nicolás en el lugar del hecho. Una palabra mal escrita es la ejecución del detenido.

Hace un año atrás dije lo que estaba pasando en Moquehuá y alguien me dijo que me callara la boca porque me iba a costar la cabeza y me costó la cabeza. El que tiene poder no acepta la opinión del otro o un no.

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