Ricardo Alfonsín dice estar segundo porque su partido es el único que garantiza ponerle límites a un gobierno que suele "pasarse de la raya". Críticas al socialismo, a Scioli y propuestas para un cambio en la ley electoral.
- ¿Qué evaluación hace de este proceso electoral que se rigió por la nueva ley que incluyó la realización de primarias y reguló otros aspectos de la campaña? -le preguntó LA CAPITAL.
- Creo que ha habido cosas buenas. Por ejemplo está bien que la publicidad esté garantizada por el Estado. Pero hay que limitar los abusos y que los oficialismos burlen la ley. Por otro lado creo que todos tuvimos muy poco tiempo para hacer campaña, lo que le otorgó una enorme ventaja al oficialismo. Además hay que igualar ciertas cosas. Voy a presentar un proyecto de ley para garantizarle a cada partido un encuestador para que cada uno de ellos se presente públicamente diciendo a quién pertenecen. También creo que hay que ir a la boleta única para evitar fraudes y fiscalizar mejor.
-Usted pidió un debate y no lo tuvo. ¿Cree que la ley también debería obligar a que los candidatos debatan?
-Me parece que un proyecto de ley para esto sería una buena idea. Yo pedí un debate y alguien pudo haber pensado que era una picardía mía haberlo hecho desde un segundo lugar. Pero igual se puede pensar que fue una picardía de Cristina no someterse a un debate teniendo ventaja. Hay que terminar con esto y sancionar una ley que obligue a ir un debate.
- ¿Qué espera que pase en domingo en la Provincia?
- Deseo que De Narváez gane porque es muy malo el gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Otros gobiernos justicialistas han merecido nuestra crítica, pero con el atenuante de que les tocó gobernar en momentos de crisis. A Scioli en cambio le tocó gobernar en un momento de enorme prosperidad. Sin embargo no sólo no hemos mejorado sino que hemos retrocedido en seguridad, educación, salud o transporte. Por eso decimos que hay que cambiar el gobierno de la Provincia. Scioli es un a hombre de derecha, mucho más de derecha que De Narváez, con quien compartimos programas mucho más transformadores. Claro que para ser más transformador que Scioli no se necesita demasiado.
- ¿Se reprocha algo por la alianza con De Narváez?
- La convención provincial en un 95% la aprobó. Se trató además de un acuerdo en la Provincia, no muy diferente del que hizo el socialismo en Santa Fe. Por ejemplo en 2007 Binner fue con Paulón que fue un hombre del menemismo y con un montó de figuras del peronismo noventista y sectores muy ortodoxos de la Iglesia. Lo hicieron para cambiar a un gobierno en la provincia. Pero no fue por nuestra responsabilidad que esta vez no pudiéramos ir juntos. La responsabilidad fue de ellos porque priorizaron una alianza con Pino Solanas y José Luis Juez lo que para nosotros era imposible aceptar porque nos decían barbaridades.
- ¿Sigue considerando la posibilidad de que radicalismo y socialismo se unan en algún momento futuro?
- Mi padre a lo largo de la historia hizo lo imposible para unir al radicalismo y el socialismo. Pero a pesar de eso ellos en el 83 acompañaron a Luder y en la Provincia a Herminio Iglesias. No nos acompañaron en los '90 y algunos de ellos se plegaron a Menem. Yo igual voy a seguir trabajando. Creo que es un error esta resistencia.
- ¿Qué desafíos va enfrentar el nuevo gobierno?
- En lo institucional si gana el oficialismo vamos a tener que trabajar de manera permanente para evitar que se pasen de la raya. En términos económicos creo que si no cambiamos vamos a tener problemas. El mundo ya es otro. Hasta ahora el gobierno pudo disimular sus errores porque tuvo un contexto favorable. El mundo hubiera disimulado los errores del más burro de los gobernantes. Por supuesto que podemos enfrentar los cambios sin sobresaltos siempre y cuando haya modificaciones y si se dejan de tocar la guitarrita y actúan de manera responsable. Hay que reparar el daño sufrido por las instituciones para generar confianza y recibir inversiones. Habrá que ordenar las cuentas públicas, bajar la inflación y mejorar la competitividad. Hay que recuperar la soberanía energética que hemos perdido con este gobierno nacional y popular que nos había costado 100 años conseguir. Y los que van a tener más problemas serán los sectores que este gobierno dice defender.




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