"Habla con los militantes, se reúne con los intendentes que se lo piden y hace política en la calle". Con ese resumen más que sintético describen los portavoces del dasnevismo la actividad que el ex-Gobernador desarrolla, desde hace dos días y aprovechando el largo feriado de la Semana Santa, en Esquel y otras localidades de la cordillera chubutense.
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"Tenemos buena salud y Meza Evans debiera pisar la calle, juntarse con los peronistas y después diagnosticar quién está vivo y quién está muerto en la política", ironizan los coroneles del Modelo Chubut al referirse a la definición del fiscal de Estado, quien decretó en la corta semana hábil la defunción del dasnevismo.
"Por ejemplo, este sábado Das Neves va a estar presente en la Feria de Trevelin, acompañando a los productores y recogiendo experiencias en el contacto con los referentes sociales", aseguran los seguidores del ex-Gobernador que se muestran satisfechos por los resultados del cuidadoso regreso del ex-Gobernador a la política activa.
Aún con las restricciones que implica la reticencia de los portavoces, pueden deducirse con relativa certeza dos o tres ejes de la estretagia actual del conductor del Modelo Chubut.
La primera certeza es que hay un movimiento efectivo y cada vez más intenso en procura de recomponer y activar la relación con la militancia propia, mientras que al mismo tiempo se busca la reinstalación del ex-Gobernador como una referencia nítida para el resto del peronismo.
El segundo dato claro es que existe una búsqueda de diálogos reservados con jefes comunales y referentes sociales, para pulsar sus opiniones acerca de cómo se van dando las cosas en la relación con el Gobierno y -en el caso de los militantes del PJ- el estado de su situación con los otros jefes del PJ.
Al compás de la actividad renovada, se producen anécdotas quizás no trascendentes, pero sí divertidas. Por ejemplo, se dice que en la noche del Viernes Santo, Das Neves se encontró con el actual subsecretario de Seguridad y ex-fiscal de Estado en su gobierno, Diego Carmona. "A lo mejor se había tomado en serio lo de Meza Evans, porque se puso blanco como si hubiera visto un fantasma", cuentan sin ocultar las sonrisas los acompañantes del ex-Gobernador
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