DAS NEVES: "Conmigo no joden, les pongo la gente en la calle"

* El gobernador remarcó que desde el Gobierno Nacional ponen en riesgo la colocación de los bonos a nivel nacional y si se lo quieren frenar anticipó que va a hacer un escándalo.
El gobernador Mario Das Neves realizó fuertes declaraciones al Diario Crítica de Capital Federal, en dónde denuncia sanciones de la Casa Rosada a su gestión como castigo por sus ambiciones presidenciales, asegurando además que sus colegas quieren separar las elecciones provinciales de las nacionales para evitar ser arrastrados por Kirchner.

Entre otras cosas remarcó que "conmigo no joden. Yo les pongo la gente en la calle" destacó luego de repasar los obstáculos a su gestión que se los atribuye directamente a la gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

–¿Va a ir a la reunión con la Presidenta?

–Me llamó Oscar Parrilli, secretario general de la Presidencia. Yo agradecí la invitación pero le aclaré que hace un año que estoy sin un mecanismo de comunicación con el Gobierno. Nos cortaron lisa y llanamente todo tipo de transferencia. Sólo de viviendas la Nación debe a la provincia 130 millones de pesos. Para no parar las obras nosotros tuvimos que cancelar las deudas. Hay un plan para corredores viales, de rutas de acceso a diferentes pueblos. A las empresas les debía pagar Vialidad Nacional. Pero desde enero de 2009 no les paga. Nosotros buscamos un mecanismo para solucionarlo. Pero cuando se enteraron comenzaron a apretarlas por otro lado, como a la firma Contreras Hermanos. Propusimos entonces pagarle nosotros y que quede como una acreencia de la provincia, para alguna vez cobrarla. Ni siquiera aceptaron esto, porque Vialidad Nacional apretó la semana pasada a una de las empresas para que pare las obras en Chubut.

–¿Se lo dijo a Parrilli?

–Sí. Se hizo el sota. Yo le dije que quiero charlar la situación con la Presidenta. Al menos con el ministro de Economía o con el jefe de Gabinete, que está dibujado.

–¿Cuál de los dos está dibujado?

–Uno no está dibujado. Pero se la pasa en Olivos. El otro es un dibujito.

–¿Qué le contestó Parrilli?

–Yo le dije que quería hablar de las deudas de la Nación. Porque ir es sólo para la foto. Una imagen. Como los gobernadores que fueron. Una vergüenza, después se contradicen, sale Florencio Randazzo por la puerta y dice otra cosa. Yo ya estoy grande para eso. Por eso estoy preparando una carpeta, con separatas y todo, para que el periodismo y el Gobierno tengan la información de la deuda que tiene la Nación con la provincia; así demostramos por qué decimos que nos discriminan. No sólo nos deben plata. También nos frenaron financiamiento internacional que necesitamos para algunas obras, porque por una razón burocrática hace falta el visto bueno del Ministerio de Economía. Por ejemplo, para cerrar el basurero a cielo abierto de Península de Valdez. Para transformarlo en serio, no como los basureros que dice que cierra Scioli.

–¿Y el bono que quiere emitir la provincia?

–Estoy en medio del quilombo.

–¿También se lo quieren frenar?

–Es una operación que tenía un éxito anticipado. Son 150 millones de dólares que ya están colocados. Tenemos todo listo hace cinco meses. La Bolsa de Comercio aplaude de pie. Y hoy aparece desde la Nación otro papelito que falta, que patatín, que patatán... Yo les pongo la gente en la calle. Conmigo no joden. No se los voy a dejar pasar. Van a poner en riesgo la colocación de los bonos a nivel nacional. Voy a hacer un escándalo.

–¿E igual va a ir a Olivos?

–No sé, teniendo en cuenta lo que está pasando. Alguien tiene que responder. ¿Tan ocupado está el jefe de Gabinete que se preocupa por opinar sobre Nicole Neumann y no puede atender a un gobernador, que tiene la provincia equilibrada y paga los sueldos? Y la puta madre que lo parió, resulta que nadie me puede atender.

–¿Alguna vez desde la Casa Rosada le dijeron que si aceptaba determinada condición se destrababan los fondos?

–Pasa permanentemente. Ocurre con mis colegas, que les prometen y después los ejecutan igual. Manejan la caja día a día. Es una vergüenza, quieren que salgamos a rendir pleitesía y aplaudamos.

–Otros gobernadores dicen que Das Neves puede criticar porque recibe las regalías petroleras y, de esa manera, puede cerrar los números.

–Las regalías las cobran diez provincias. Santa Cruz, por ejemplo, cobra diez veces más que Chubut y tiene 230 mil habitantes. Yo tengo 615 mil habitantes. Sería bueno que los otros gobernadores que reciben regalías expliquen cómo usan la plata. En Chubut no hay coimas, y los recursos se destinan a los sectores más vulnerables. Yo puedo decir a dónde va la plata.

–¿Y usted relaciona el hostigamiento con sus aspiraciones presidenciales?

–Por supuesto. En mis primeros cuatro años de gobierno no tenía afinidad con el kirchnerismo. De hecho me habían pedido la renuncia en la Aduana y Néstor Kirchner había levantado la mano de mi contrincante, el radical José Luis Lizurume. Sin embargo, en esos primeros cuatro años no hubo problemas. Hubo obras. Lo reconozco. Pero en 2007 fui reelecto y manifesté mis aspiraciones presidenciales. Y eso alcanzó para que todo cambiara. Molestó.

–¿Está en campaña?

–No hubo lanzamiento. Yo estoy recorriendo el país y hablando con la gente. A medida que nos acerquemos a 2011, quienes quieran llegar van a tener que explicar las formas como van a solucionar los problemas. Y yo puedo decir cómo lo hice en la provincia.

–Pero en el peronismo opositor aparece Francisco De Narváez, Felipe Solá, Adolfo Rodríguez Saá, Eduardo Duhalde, se reúnen, hablan de coincidencias. Pero no se ven propuestas comunes. Sólo parecen coincidir en el deseo de ganarle a Kirchner.

–En el peronismo siempre tuvimos la necesidad de que alguien nos conduzca. Somos verticalistas. Algunos de los muchachos que mencionás piensan que hay que armar afuera. Yo no. Hay que pelear adentro. Y animarse a una construcción colectiva: un acuerdo programático –que no puede ser armado por una consultora– y mostrar los hechos que nos avalan. Kirchner está armando una fuerte corporación política con tentáculos en las empresas, en sectores gremiales y en periodísticos, para perpetuarse en el poder. El esquema es quedarse. No piensan en irse.

–Pero si el kirchnerismo se queda es porque ganó una elección.

–Sí. Pero son inteligentes en la destrucción de competidores. Lamentablemente, todos tenemos un muerto en el placard. Bueno, que cada uno se haga cargo. Si alguien se asusta porque lo amenazan con una carpeta, que se quede en su casa a cuidar a sus nietos. Pero si no hay nada que ocultar y se quiere competir libremente, hay que dar la pelea de ideas. No como una disputa de tauras, como lo plantea Duhalde, que a mi gusto se equivoca. Cuando me reúno con la gente en los encuentros que encontramos, veo que se quiere moderación y firmeza. No autoritarismo. Y va a ser el peronismo. No el radicalismo, el PRO o estos proyectos que aparecen y desaparecen, como los encabezados por Carrió o Solanas.

–¿Cree que el gobierno nacional va a adelantar las elecciones?

–Dependerá de la situación económica. Si vislumbran que a futuro va a ser difícil, van a adelantar para que la fecha coincida con un momento de tranquilidad. Ya lo hicieron una vez. No sorprendería a nadie.

-¿Puede llegar a un acuerdo con Francisco De Narváez?

- Nos encontramos hace una semana. No fue una reunión clandestina. Conoce Chubut y valoró públicamente la gestión. A diferencia de sus inicios es un hombre que viene transitando ya hace tiempo el campo de la política. Tiene un equipo grande y puede hacerlo porque invierte en eso. No me parece mal. Baja a los pueblos, a las provincias, busca el mano a mano con la gente. Podemos llegar a un acuerdo programático con De Narváez. Por supuesto que hay cosas sobre las cuales podemos disentir. Pero no se puede hacer de la política una cuestión de elite. Un acuerdo programático significa precisamente que mucha gente nos ponemos de acuerdo sobre ciertos temas sobre los cuales coincidimos. Es el desafío que tenemos quienes estamos en este espacio.

- Van a tener actos juntos.

- Nos volveremos a reunir el 8 de mayo en Chubut. Y yo voy a ir a la provincia de Buenos Aires.

-¿Es verdad que los gobernadores quieren separar sus elecciones de los comicios presidenciales porque creen que pueden obtener más votos que Néstor Kirchner?

- Absolutamente. Lo van a hacer todos. Es muy simple. Las encuestas que se venden, que se publicitan, hablan de la imagen de los dirigentes. Lo lindo sería que los mismos encuestadores digan cómo le da la intencion de votos a cualquier gobernador, incluso aquel que no está bien, con respecto a la intención de votos de Néstor Kirchner: en cualquier provincia hay 30 o 40 puntos de diferencia a favor del gobernador. Y no se van a suicidar. Está claro. Sino que los gobernadores cuenten lo que costó el 28 de junio, y eso que todos pusimos en la lista lo mejor que teníamos porque venía el Tsunami. El mal trato del matrimonio presidencial, sobre todo en la actitud de Néstor, golpea fuerte en el sentimiento peronista del electorado. Y eso conforma un núcleo tan duro, que no tiene retorno.

- ¿Cree que influirá en las elecciones?

- Sin duda. Podrán consolidar el 30 por ciento. Pero siempre van a tener en contra un 70. Y en la segunda vuelta va a pasar como ocurrió con Carlos Menem. Pero no hay que elegir cualquiera solamente para ganarle a Kirchner. La experiencia de la Alianza fue mala. Ya lo vimos. Por eso no me gusta que me digan anti K. Avalo algunos temas y otros no. Ahí está el gran desafío, porque no todos los candidatos tienen en vista recorrer el mismo camino. Algunos están más apurados. Otros tienen temores.

- ¿Por ejemplo?

- Algunos están más en la confrontación y otros no, como el caso de Reutemann.

Comentá la nota