Argentina tiene un panorama prometedor a mediano plazo y complicado en los próximos meses. El gobierno nacional deberá hacer ajustes necesarios, probablemente devaluará, y tendrá que buscar inversiones para cubrir el déficit energético.
El especialista disertó ante empresarios y dirigentes políticos en el Casino Magic donde planteó las perspectivas económicas que hay en el país en el futuro inmediato y próximo y consideró que los cambios que se vienen registrando en el mundo indudablemente favorecen las posibilidades de crecimiento de la Argentina.
“En el mediano plazo y por el contexto internacional que ha cambiado mucho por el crecimiento fuerte de Asia, Africa y América Latina; esto pone a la Argentina en una situación ideal”, dijo el economista en diálogo con Diariamenteneuquen. Bulat explicó que tiene grandes mercados para conquistar porque Argentina es un país grande con poca población y, por lo tanto, “con mucha capacidad para producir grandes excedentes de minerales y alimentos que es lo que requiere el mundo”.
El especialista aseguró que no debe preocupar la actual crisis que se vive en Europa, ya que Argentina no tiene una dependencia comercial con este continente y que ahora sus socios pasaron a ser los países asiáticos, algunos africanos y hasta los propios vecinos latinoamericanos, como Brasil y Perú, especialmente.
“El panorama es alentador, pero el gobierno tendrá que corregir algunas variables económicas que desde hace un año comenzaron a caer”, opinó. Explicó que el tema de la inflación necesita un tratamiento especial y que la política de subsidios ya no se puede cubrir debido al déficit fiscal que se viene dando en los últimos meses. “Algún ajuste van a tener que hacer”, indicó.
Bulat también se refirió al panorama energético y al rol que necesariamente jugarán las provincias productoras de hidrocarburos como Neuquén.
“Argentina ha perdido el superávit energético y lo tiene que recuperar y el gobierno nacional va a tener que tener algún tipo de acuerdo con inversiones internacionales porque la energía requiere inversiones que la Argentina es incapaz de poder afrontar sola”, explicó.
Bulat no duda que la provincia de Neuquén va a mantener tener el rol que siempre tuvo, que es el de ser la gran proveedora de energía no renovable de Argentina. No obstante, consideró que “en algún momento también va a tener que ser la proveedora de energía renovable. Tiene que renovar su matriz energética”.
“Argentina sigue buscando gas y petróleo, pero también tiene viento, sol, ríos y mareas que son las cuatro principales fuentes de generación de energía renovable. Lo que tiene que tener Neuquén son represas hidroeléctricas, molinos de viento, paneles solares. Es una vergüenza que se siga quemando gas para producir energía eléctrica”, sostuvo.
Dijo que Neuquén está agotando el principal yacimiento que es Loma de la Lata y ahora apuesta al shale gas. “Pero el shale gas tiene un impacto ambiental muy grande, necesita enormes volúmenes de agua. ¿Cómo puede ser con la cantidad de espacios, vientos y ríos Neuquén no pueda producir otro tipo de energía?”, se preguntó.
Para poner en marcha este tipo de obras y represas como el postergado proyecto Chihuido I, Bulat dijo que el gobierno nacional tiene que buscar mecanismos de financiamiento internacional a través del BID o el Banco Mundial para poder llevarlo a cabo.
“Argentina tiene que cambiar su lógica. Necesita acordar con inversiones internacionales grandes para hacer energía renovable que después nos cueste menos producirla”, opinó.

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